El presidente francés anuncia que va a volver a presionar al futbolista para que siga en el PSG.
El pasado lunes se desató una tormenta contundente y familiar en París. Kylian Mbappé dijo en voz alta que no tiene pensado ligar su futuro a corto-medio plazo al del París Saint-Germáin. Envió una carta al club financiado por el Estado de Catar para hacerles comprender que no va a ejecutar la opción de renovación para una temporada más -hasta 2025- que figura en su contrato. Esa cláusula, que va a caducar el 31 de julio, había dado tranquilidad a la cúpula catarí de cara a un nuevo momento trascendental para el fútbol francés. Su mayor estrella, el nombre llamado a recuperar el Balón de Oro para la nación gala, ha recordado a sus jefes que no quiere estar allí mucho más tiempo. Y en el palco del Parque de los Príncipes y en Doha ha escocido sobremanera.
El diario 'L'Equipe' dio la información de esta comunicación oficial y por escrito entre el delantero y su actual club. Y ha señalado que el PSG ha reaccionado a la noticia "sorprendido", mostrando "incomprensión". El capitán de la selección francesa, que lleva tres años coqueteando con el Real Madrid -el pasado verano llegó a trasladar a la presidencia catarí que quería hacer las maletas con destino al Santiago Bernabéu-, no aguanta más en la capital gala. Su entorno ha deslizado a la prensa nacional que está muy descontento por la gestión deportiva del equipo. Como se ha dicho, siente que le han mentido.
Para captar su firma en mayo de 2022, cuando se dio a la 'fuga' ante Florentino Pérez, Nasser Al-Khelaifi le puso en bandeja todas y cada una de las pretensiones que tenía el atacante de 24 años. Trajo a la estructura del club al directivo portugués Luis Campos -amigo de su familia y una especie de protector que le sirvió de guía hacia le élite del balompié desde su etapa en Mónaco-, puso a Kylian como centro del faraónico proyecto -desplazando de ese lugar a Neymar e, incluso, a Lionel Messi- y dio un volantazo a la estrategia de fichajes. Se acabaron la pompa y las millonadas. Había que 'afrancesar' el vestuario, construir un bloque sólido de futbolistas trabajadores. En este último respecto había varias peticiones claras. Y problemas adheridos.
Mentiras
Aurelien Tchouaméni, Zinedine Zidane y Robert Lewandowski. Esos tres nombres fueron puestos sobre la mesa como fichajes asegurados. El atacante nacido en la localidad de Bondy quería al mediocentro más prometedor de su país, al entrenador que alcanzó la gloria en Madrid -y que era uno de sus ídolos cuando era pequeño- y al goleador polaco, para apuntalar una delantera en la que sobraba Neymar. En los despachos le dijeron que sí a todas estas propuestas, pero ninguno de ellos llegó en un mercado de verano que se le hizo muy largo a Mbappé. Hugo Ekitiké, Cristophe Galtier, Nordi Mukiele, Renato Sanches, Carlos Soler o Fabián Ruiz fueron las contrataciones. Todos ellos han fracasado con estrépito. También 'Vitinha', el talento luso que costó más de 40 millones de euros, procedente de Oporto.
La plantilla quedó muy empobrecida -no consiguieron ni siquiera que Milan Skriniar saliera del Inter a tiempo- tras esa ventana estival y la decepción se le notó a Kylian casi desde el primer día. Se ha sabido que en julio, sólo dos meses después de haber renovado su contrato, habló con Al-Khelaifi para dejarle claro que no iba a ejecutar la cláusula de ampliación de contrato hasta 2025. Incluso se ausentó de la primera jornada de la Ligue 1, por pura frustración al entender que su presidente le había engañado para retenerle. Y una semana más tarde abroncó en público al recién llegado 'Vitinha' y protagonizó una escaramuza con Neymar para dilucidar quién tiraba el penalti contra el Montpellier. La temperatura subió tanto que su entorno transmitió a la prensa en octubre que la intención del jugador era salir del PSG en enero de 2023.
Días después lo negó ante los medios de comunicación. Exactamente lo mismo que ha hecho esta misma semana, después de que se publicara la carta que le ha enviado al PSG para comunicar que no piensa volver a renovar su contrato. "MENTIRAS... Cuanto más grande, más circula. Ya he dicho que voy a continuar la próxima temporada en el PSG, donde soy muy feliz", publicó el pasado martes en su cuenta de Twitter, en respuesta a una publicación del diario 'Le Parisien' en la que se aseguraba que el delantero quería ir a Madrid ya. En el artículo de dicho medio se afirmaba que la salida de Karim Benzema hacia Arabia Saudí ha propiciado que sea el momento perfecto para el desembarco de Kylian en Concha Espina. Y así lo entienden también, o así lo han deslizado, en Catar.
El arma secreta: Macron
"La carta de Mbappé es una declaración de guerra", se ha proclamado en 'RMC', emisora afín a la directiva del PSG. En ese medio se afirma que Doha se ha cansado de su estrella. Al parecer, el club defiende que en ningún caso van a dejar a Mbappé marcharse gratis en 2024 -el 30 de junio de ese año expira su contrato-. La idea prioritaria, visto lo visto, es venderle a precio de oro durante este mismo verano. Este miércoles se ha sabido, por medio de 'L’Équipe', que la madre del futbolista se ha reunido el martes con Al-Khelaifi para saber qué ocurre de verdad. Fayza Lamari ha mantenido una charla con el dirigente catarí y éste le ha confirmado que o renueva o le venderán en estos meses. No van a atender las peticiones de Mbappé. Esta conversación se daba, cabe destacar, mientras que Kylian concedía una entrevista en 'La Gazzetta dello Sport' en la que afirmaba que "estoy feliz de seguir la próxima temporada en París" y que "no he negociado mi renovación hasta 2025". La distancia entre el palco y el jugador se ha agravado, pues unos manifestan que sí se han sentado a hablar de la renovación y los otros lo niegan. Ni siquiera una charla entre Luis Campos y Mbappé ha suavizado las cosas.
En este panorama, de nuevo volcánico -como en años anteriores-, ha tomado la palabra un actor secundario llamativo. Emmanuel Macron le ha dicho a 'RMC' lo siguiente: "No tengo primicias, pero voy a presionar a favor para que se quede". El dirigente galo ha hecho esta aseveración durante una visita al salón tecnológico VivaTech, preguntado por si sabía algo sobre la permanencia de Mbappé en el PSG. Y es que se le pregunta por este asunto debido a que en 2022 se entregó al máximo para retener al delantero en París. "Lo que un presidente tiene que hacer es defender a su país", respondió el verano pasado para justificar su decisión de inmiscuirse en la intención del jugador de fichar por el Real Madrid. Elevó un asunto deportivo a cuestión patriótica. Francia y Catar, por diferentes motivos -'chauvinismo' e intereses económico-políticos antes del Mundial de 2022, respectivamente- presionaron al deportista de Bondy para no abandonar su ciudad. Ahora, un año después, Macron ha anunciado que vuelve al ataque.
En Madrid se guarda silencio. O casi. Hace días un aficionado sorprendió a Florentino Pérez en la calle y le preguntó si iba a fichar a Mbappé. "Sí, pero no este año", respondió el presidente madridista. Rodrygo, por su parte, ha dicho este miércoles que quiere que Mbappé venga "cuanto antes, mejor". "La puerta estará abierta. Hemos comenzado la fase 2 del nuevo proyecto, que se basa sobre el colectivo y no sobre lo individual. Si tenemos que reconstruir, lo haremos", ha dicho el PSG en estos días. El pasado 28 de mayo, el jugador aseguró en la gala de premios de la Unión Nacional de Futbolistas Profesional que "aún me queda un año de contrato, estaré aquí la próxima temporada". La clave es si va a ejercer la cláusula de renovación hasta 2025 antes del 31 de julio. Si no lo hace, podrá ir gratis a Madrid en 2024. Y los merengues esperan, tras haber ofrecido 200 millones de euros en el verano de 2021. El viento vuelve a soplar a su favor. Aunque no tenían pensado hacer un abordaje en 2023.