El jefe de filas de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona, Ernest Maragall, ha denunciado este sábado que la elección del socialista Jaume Collboni como alcalde de la capital catalana fue una maniobra decidida desde Madrid:
"Ayer el Estado decidió intervenir Barcelona, aplicó un 155 de facto".
Collboni fue elegido alcalde de Barcelona gracias al apoyo in extremis de los comunes y del PP, que impidieron así al candidato de Junts, Xavier Trias, hacerse con la vara de mando pese a haber sido el más votado en las elecciones del 28M y tener el aval de ERC.
En declaraciones a RAC1, Maragall ha calificado de "ignominia" el hecho de que los comunes "se dejaran doblegar": "Alguien entregó Barcelona al Estado, siguiendo las instrucciones recibidas", ha protestado Maragall, que ya había llegado a un acuerdo con Trias para formar un gobierno municipal conjunto.
Según Maragall, esta elección la gestaron el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y la vicepresidenta segunda del Gobierno y líder de Sumar, Yolanda Díaz, mientras que la hasta ahora alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, fue simplemente el "instrumento dócil" que permitió la operación.
Maragall ha denunciado la "exhibición de cinismo" de Colau, cuya credibilidad ve en estos momentos "bajo cero", después de haber permitido esta "apropiación indebida de la ciudad por parte del Estado".
A su juicio, la elección de Collboni como alcalde tiene una "legitimidad aritmética", pero "es discutible su legitimidad democrática", porque "fue el triunfo de la subordinación".
Por otra parte, Maragall ha asegurado que seguirá en el Ayuntamiento de Barcelona, aunque haya determinados poderes que preferirían que se retirara: "No les daré el gusto de desaparecer".
"Operación de Estado"
Para el expresidente de la Generalidad Carles Puigdemont, "la gran coalición de Barcelona demuestra que el Estado español y sus representantes en Cataluña continúan en guerra".
"El frente patriótico existe, pero es español: PSC, comunes y PP. En la conversación entre derechas e izquierdas españolas, Cataluña siempre será un actor secundario", ha señalado Puigdemont, que ha agradecido al líder municipal de ERC, Ernest Maragall, su contribución a "impedir la sucursalización de Barcelona".
Según Puigdemont, aceptar que la alcaldía de Barcelona se decida "desde Madrid" y sea nombrado "un gobierno títere y tutelado por Madrid demuestra hasta dónde están dispuestos a llegar sus lacayos".
También el presidente de ERC, Oriol Junqueras, que ha asistido al pleno de constitución del nuevo consistorio, ha denunciado un "nuevo pacto de la vergüenza" para evitar que "el independentismo gobierne la capital" de Cataluña como hace cuatro años le pasó a Maragall.
"Una nueva operación de Estado ante la cual no podemos quedar indiferentes", ha recalcado (Oriol) Junqueras desde Twitter.
Incluso el presidente catalán, Pere Aragonès, en la recepción de los concejales barceloneses en el Palau de la Generalidad, ha advertido a Collboni de que, sobre su elección, "se proyecta la sombra de un acuerdo a nivel de Estado, hecho desde Madrid, entre los dos grandes partidos", en alusión a PSOE y PP.
Sirera reconoce que se tomó la decisión dos minutos antes del pleno
El líder del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Daniel Sirera, ha negado este domingo que su apoyo a la elección de Jaume Collboni como alcalde de la ciudad se gestara en Madrid y ha asegurado que fueron él y los otros tres ediles de su partido quienes lo decidieron "dos minutos antes" del pleno.
En declaraciones a RAC1, Sirera ha explicado que la decisión de apoyar al candidato socialista se tomó tan a última hora -después del anuncio de los comunes de que le darían apoyo y pasarían a la oposición- que no le dio tiempo a comunicarlo a ningún otro grupo: "Collboni y Trias entraron en el plenario sin saber cuál de los dos sería alcalde".
Minutos antes, Sirera habló "por teléfono" con Collboni, que estaba en otra planta diferente de la sede del consistorio, para analizar el cambio de escenario que suponía el anuncio in extremis de los comunes.
"Después de hablar con él, hablé con mis otros tres concejales y llegamos a la conclusión de que debíamos hacer lo que finalmente hicimos", ha asegurado Sirera, que ha precisado que en la toma de esa decisión intervino también el secretario general del PPC, Santi Rodríguez.
"Cuando yo entré en el Saló de Cent ya lo tenía claro, pero lo habíamos decidido dos minutos antes con mis concejales", ha añadido.
Sirera ha reconocido que "obviamente" habló también con alguien de la dirección del PP a nivel estatal: "Me dijo que hiciese lo que yo considerase que era mejor para la ciudad de Barcelona y que, hiciese lo que hiciese, me daría apoyo".