La designación de Belgrado como sede de la Exposición Internacional de 2027 ha truncado las aspiraciones de Málaga para acoger la muestra, una ciudad que en los últimos años se ha convertido en un referente cultural y polo tecnológico internacional.
La candidatura de la capital serbia ha sido la opción más respaldada por los delegados de la Oficina Internacional de Exposiciones (BIE) en todas las votaciones, y en la última se ha impuesto con una diferencia de 11 votos a la otra finalista, Málaga, tras haber quedado eliminadas San Carlos de Bariloche (Argentina), Phuket (Tailandia) y Minnesota (EEUU), en ese orden.
La propuesta "La era urbana: hacia la ciudad sostenible", con la que Málaga se postulaba para la Expo, hubiera asociado a la sostenibilidad el nombre de la ciudad andaluza y también acelerado la transformación urbana de la capital de la Costa del Sol.
La exhibición era el proyecto más ambicioso del veterano alcalde de Málaga, Francisco de Torre (PP), quien a sus 80 años ha sido reelegido recientemente para un sexto mandato en el Ayuntamiento.
Según los promotores de la candidatura, la Expo podría haber movilizado una inversión superior a los 2.250 millones de euros, de los que más de la mitad correspondían a infraestructuras, entre ellas un nuevo auditorio o la ampliación del Palacio de Ferias.
Aunque el camino para organizar la Expo comenzó formalmente en 2019, fue diez años antes, en 2009, cuando De la Torre planteó por primera vez en un debate sobre el estado de la ciudad su intención de postular a Málaga para una Exposición Internacional sobre nuevas tecnologías.
Sin embargo, no era un reto a corto plazo, ya que el reglamento del BIE establece que deben pasar 15 años entre dos muestras organizadas por un mismo país, y la de Zaragoza, bajo la temática del agua, acababa de celebrarse en 2008, por lo que como muy pronto podía haber sido este 2023.
De la Torre, que gobierna en Málaga desde el año 2000, cuando relevó en la alcaldía a la también popular Celia Villalobos, se decidió finalmente en mayo de 2019 a dar el paso.
Fue entonces cuando anunció su compromiso de iniciar negociaciones con el Gobierno central y la Junta para que la ciudad optase a organizar una Expo, centrada en la sostenibilidad.
Ya en el verano de 2021, al saber que se había presentado la candidatura de Minnesota (EEUU), el alcalde pidió al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que España presentase la propuesta malagueña, petición que el Ejecutivo formalizó en enero de 2022.
Mientras se completaba la lista de cinco aspirantes a la Expo, De la Torre meditaba si repetía como cabeza de cartel del PP a la alcaldía de Málaga.
En septiembre de ese año, el alcalde anunció que volvería a ser el candidato del PP a la alcaldía por sexta vez en las elecciones municipales de 2023. El pasado 28 de mayo obtuvo mayoría absoluta y se marcó como primer objetivo en esta nueva etapa trabajar en la candidatura de la Expo.
El pasado sábado, en su discurso de investidura, De la Torre señaló que si Málaga lograba imponerse al resto de candidaturas tendría "una gran visibilidad internacional" y prestaría "un servicio a la humanidad mostrando el camino hacia la sostenibilidad en la era urbana".
Si la ciudad no lo conseguía, como ha ocurrido, anticipó que se mantendría el desarrollo de la parcela prevista para la muestra en Campanillas con parte de sus usos: educación, innovación y emprendimiento, además de 1.400 viviendas protegidas. "Con Expo o sin ella, la marca Málaga ya trasciende a Andalucía y España, suena a nivel europeo y alcanza repercusión mundial", aseveró.
Pese al consenso institucional en torno a la propuesta malagueña, ha sido la candidatura de Belgrado la que ha convencido a los estados miembros del BIE en su 172 asamblea general.
El alcalde, que tiene intención de continuar en el cargo los próximos cuatro años "si la salud acompaña", como él mismo suele decir, no podrá ver cumplido su sueño con esta Expo.