www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

ENTREVISTA

Elena Olmos: “Vivimos en una época donde nos estamos separando mucho de la realidad”

Elena Olmos: “Vivimos en una época donde nos estamos separando mucho de la realidad”
Ampliar
Javier Nuez
x
javiernuezelimparciales/11/6/11/23
sábado 24 de junio de 2023, 00:21h
Actualizado el: 24 de junio de 2023, 00:50h

La pintora Elena Olmos exhibe en Madrid su exposición Lo invisible: de la mínima vibración a tus ojos, un proyecto en colaboración con Miguel Peiró, doctor en Física Teórica y Cosmología, para mostrar en siete lienzos de gran formato cómo el ser y el universo, el arte y la ciencia, se dan la mano en lo sutil, sin exigencias, sin juicios y, sobre todo, sin máscaras. La unión de lo invisible del ser humano con lo invisible del cosmos.

Además, la muestra sirve para dar a conocer un nuevo movimiento artístico fundado por Olmos y Mario Cobo: el caoísmo. En palabras de Olmo: “Un estilo artístico nacido a partir de la situación extrema de caos que nos ha tocado vivir en pandemia, donde la creatividad se ha convertido en un revulsivo para salir adelante. Ya basta de negar nuestro entorno, de luchar a contracorriente. Este arte consiste en aceptar y validar nuestras emociones, para crear a partir de ellas. Dejar que nuestro artista grite y salga”.

Lo invisible: de la mínima vibración a tus ojos


La exposición se puede visitar hasta el 30 de junio en el Espacio Garaje Lola.
A partir de julio, en el Centro Cultural Emilia Pardo Bazán del Ayuntamiento de Madrid.

¿En qué consiste Lo invisible: de la mínima vibración a tus ojos?

Es una exposición que une para mí, por primera vez, arte y ciencia. Parece que son dos ramas que nunca se dan la mano. O eres creativo o eres metódico y, sin embargo, una cosa está muy dentro de la otra. Yo ya venía trabajando mucho con el concepto de lo invisible. Porque para mí lo invisible de alguna manera era cuando estaba encerrada en el taller: sin nadie, en un espacio reducido, a solas con los cuadros… es la parte con la que yo me encuentro de verdad conmigo misma. Pero es algo que nadie más ve. Eso para mí es como lo invisible, el vacío, donde de verdad eres. Y muchas veces me daba cuenta de que no se daba la mano con lo visible. Es decir, con lo que yo muestro muchas veces hacia fuera. Siempre intentamos ser una mejor versión de lo que nosotros realmente somos cuando estamos de cara al exterior. Sentía que de alguna manera tenía que unir la parte invisible, lo que yo de verdad era de puertas para adentro, con la parte visible, lo que yo empezaba a ser de puertas para afuera. De alguna manera también es un grito para decir que estamos viviendo en una época en la cual nos estamos separando mucho de la realidad, distanciándonos de lo que nosotros realmente somos y descubrí que lo que realmente era yo era dentro de un taller. Cuando luego salía a la calle, ¿por qué tenía que mostrarme otra manera?, ¿por qué tenía fingir a través de las redes sociales?, ¿por qué me estaba sintiendo como con esa presión? Ha sido una búsqueda conmigo misma y una búsqueda para que lo invisible con lo visible, lo real con lo que quizá era una máscara, se pudiese unir y formara una simbiosis para que realmente eso se mostrase.

Unir arte y ciencia, para lo que la aportación de Miguel Peiró fue fundamental.

Yo estaba tratando de relacionar estos conceptos, y ahí entró un amigo que es Doctor en Física de partículas y Cosmología, Miguel Peiró, que además dar charlas en el Thyssen en las que une arte y ciencia. Una vez tuve la suerte de asistir a una y me explotó la cabeza. Me encantó cómo relacionó los conceptos y además descubrí que lo que él contaba sobre un cuadro de Kandinsky yo lo estaba aplicando de manera natural. Le llamé y le pregunté de qué manera podía unir lo que yo sentía con esta parte del universo que no vemos. Quería darles un concepto a los cuadros, aunque suene pretencioso, más universal. Quería liberarlos del ego de lo que a mí me estuviera pasando y que cualquiera pudiera verse reflejado. Creo que el artista se tiene que apartar un poco. De hecho, ahora miro los cuadros y no los veo como míos, forman parte de aquel que quiera emocionarse con ellos.

¿Cómo sacó tiempo para el estudio?

Miguel me dijo que si de verdad quería hacer una exposición que tuviera que ver con esos conceptos me iba a tocar ponerme manos a la obra. Y claro, hoy en día, ¿dónde cabe el estudio y el tiempo para ello cuando vamos tan rápido, cuando queremos hacer las cosas tan inmediatas? Fue a la vez una manera de rebelarme y de decir “no, ten tiempo”. La industria audiovisual, los creadores de contenido… se produce sin parar. Si le doy más mimo al estudio y la investigación y tengo una base, quizás la exposición también vaya a perdurar más. Que yo también he hecho muchos cuadros como si fueran churros, encargos en tres días… y no pasa nada. Pero esto era algo que me apetecía. Parar un poco, tener tiempo. Encerrarte en ti mismo, darte mimo y cariño. Si necesitas más tiempo de lo habitual y del que cualquier persona daría, tenlo.

¿Qué tal fue la experiencia de recibir clases de un Doctor en Física Teórica y Cosmología?

Estuvimos dando clases como un mes y he de confesar que en Bachillerato la Física no se me daba muy bien. Pero Miguel lo hizo fácil. Puede hacerlo muy técnico para que nadie lo entienda o puede hacerlo de la manera más natural y sencilla para llegar a cualquiera. Respetando siempre los conceptos y que las cosas se llaman por su nombre. Lo dividió todo en cuatro ideas: la materia, que es lo que podemos percibir de alguna manera; la materia oscura, el 85 % del universo, si creemos que lo que vemos es el todo, realmente estamos nadando en una maraña de nada, de algo que es absolutamente imperceptible y que no se ve pero que , si no existiera, no estaríamos ahora mismo aquí; del concepto de materia también nace la antimateria, que es algo así como un negativo de la materia, en palabras muy bonitas de Miguel “es como si alguien se mirase en un espejo y caminase hacia atrás”; por último, el vacío, la nada, que sí existe, los científicos han llegado a comprobar que la nada es un mínimo de vibración. Cómo unir la visible con lo invisible. Que la cara del exterior se uniese con lo que de verdad estaba sintiendo en el taller.

Y así llegó un Big Bang artístico.

Las clases, el estudio, documentales, lecturas… acabé de la Física hasta las narices. Pero llegó Semana Santa, y sola, en el taller, me encerré con los lienzos. Me metí una paliza de dos semanas. Yo quería dedicarle mucho más tiempo al estudio, a la investigación… y de repente en prácticamente dos semanas los había hecho. Pero es que no podía haber sido de otra manera. Fue sorprendente. Dos semanas de no parar y de descubrir muchas cosas. La propia evolución de los cuadros, en los que usé diferentes técnicas: espátula, pincel, brocha… hasta siete tipos de espátula en un mismo lienzo para lograr diferentes densidades, tamaños, para que cada color se mezclase de manera diferente con el otro…

¿Qué supone esta exposición?

Esta exposición es muy importante para mí, no ya por unirla a un concepto de Física, o por la paciencia que ha tenido Miguel conmigo, sino porque ha sido también una bajada a mis infiernos. Descubrir qué es lo que quería hacer. Esos son los cuadros, esa es la exposición. Por eso se llama De la mínima vibración a tus ojos. Que yo, como soy una romántica, pues es algo así como de sentirse uno vacío al aprendizaje de enamorarse de la vida con todas sus facetas, con todo su infierno, con todo su cielo, con toda su pretensión, con intentar ser y con el soy lo que soy y está de puta madre.

Esta exposición se enmarca en lo que se ha llamado como movimiento caoísta, ¿qué es el caoísmo?

Mario Cobo es mi mejor amigo. Ese alguien con el que eres capaz de filosofar de quedarte hasta las tantas hablando de la vida. En una de esas charlas nos dimos cuenta de que había una necesidad hoy en día. Venimos de una etapa postpandemia en que nos estamos aún encontrando. Hace cien años existían las vanguardias y los -ismos: el cubismo, el dadaísmo… movimientos que intentaban aunar a todos esos artistas que vivían una realidad dura con las Guerras Mundiales, la Guerra Fría, la caída del muro… como respuesta. Nosotros somos artistas, pero no sentimos que haya un movimiento que nos esté uniendo. Hay algo muy propio del individualismo actual, cada uno con su propio “yo y yo” y ya está. Venimos de algo insólito como una pandemia, algo que en la vida nos hubiésemos imaginado y no existe un movimiento que esté aunando a los artistas que han pasado por esto. Tenemos la necesidad y los movimientos nacen de la necesidad. Y ahí dijimos: “Vamos a crear uno”.MarioCobo y Elena Olmos

¿Por qué se bautizó como caoísmo?

Así lo llamamos ese mismo día. El -ismo debía estar presente al significar movimiento. Uno que además debe venir por un motivo, porque queremos ser testigos de algo que ha ocurrido y del arte que se construya a partir de ahora. Estamos viviendo esta historia dramática y este caos, pero tenemos que crear. Testigos de toda la pandemia y de todo lo que nos rodea: falta de salud mental, falta de trabajo… pero a la vez un aumento de mejora de las tecnologías que es brutal. Avances tremendos pero esta crisis por otro lado, una dicotomía que debemos narrar. De ahí caoísmo, por el caos que estamos viviendo y también por la teoría del caos, que en todo caos hay un orden. En esas coincidencias que parecen arbitrarias siempre hay un orden y eso se llama entropía. Es un movimiento convulso en una sociedad convulsa. Y los artistas que se han unido así lo sienten también. Dentro de ese caos siempre hay un orden, uno entrópico, que actúa como esperanza de que todo acabará en su sitio.

¿En qué consiste el Manifiesto caoísta?

Para crear este movimiento hicimos su Manifiesto. Nos unimos un día y yo lo pinté a mano. Además, me acuerdo del día perfectamente, ya que fue en el que el volcán de La Palma entró en erupción. Decidimos que tuviera 13 puntos porque además a nosotros nos unía mucho ese número. En dichos puntos se narra que seamos reales con lo que estemos sintiendo, que validemos las emociones. Basta de ponerse la careta y decir “estoy bien, estoy genial”. Si tienes que pedir ayuda, se pide. Si tienes que estar sola y no decir que sí a todo el mundo, también. Un freno para validar lo que estés sintiendo y que lo puedas expresar. Ha de haber un canal para que las personas que estén alrededor del Manifiesto se puedan expresar a través de una obra. Poque nos queremos diferenciar entre el artista y la obra. Muchas veces el artista tiene que ver con el ego, y en una sociedad tan egocéntrica que estamos viviendo ahora mismo, para nosotros se trata de que la obra sea el resultado. Que el Movimiento se base en la creación, no en el creador.

Uno de los puntos del Manifiesto habla de la validación de la realidad en contraposición a la evasión de la misma.

Uno de los aspectos más importantes del Manifiesto es que se valida la realidad. La diferencia de este movimiento con otros del siglo pasado es que en esos se intentaba de alguna manera fragmentar la realidad, con guerras muy duras como telón de fondo. Lo que creaban los dadaístas, los cubistas… era un fragmento de la realidad porque huían de ella creando una nueva. Lo importante del caoísmo es que no intentamos escapar de la realidad. Valora lo bueno y lo malo, aceptándolo. Y que pase todo a través de uno. Y que todo ello se pueda transportar y transmutar a la obra y que se quede ahí. Es una aceptación de la realidad y de todo lo que está pasando. Porque si aceptas las emociones, cómo no vas a aceptar lo que tienes fuera.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (2)    No(1)

+
0 comentarios