Derrotados por 3-0 y 1-0
Deportivo y Racing sufren los primeros síntomas de jugar dos competiciones
jueves 23 de octubre de 2008, 22:59h
TWENTE - RACING SANTADER 1-0
El Racing de Santander saldó con derrota su debut en la fase de grupos de la copa de la UEFA, competición en la que participa por primera vez en su historia, en un partido en el que pecó de timidez y en el que un tanto de Romano Denneboom (m.6) fue suficiente para darle los tres puntos al Twente.
El equipo holandés fue superior y sin hacer grandes alardes supo imponerse al conjunto de Juan Ramón López Muñiz, que pagó su debilidad defensiva y su corto bagaje en ataque.
No hubo que esperar mucho para que los holandeses tradujesen su superioridad en gol. Tan sólo habían transcurrido seis minutos cuando Romano Denneboom remató con contundencia de cabeza, dentro del área, un pase de Kenneth Pérez para hacer el 1-0. Denneboom supo sacar fruto a su imponente altura, pero también se aprovechó de la inocencia de los dos centrales racinguistas, que le dieron facilidades.
El tanto fue una losa para los cántabros, que no reaccionaron al contratiempo y perdieron la posesión del balón. El esférico era de los entrenados por Steve McLaren, ex seleccionador de Inglaterra, y en el conjunto local apareció la figura de Eljero Elía, el extremo zurdo de los holandeses.
Elia fue una pesadilla para Pinillos, el lateral derecho del Racing, que vio cómo le desbordaba en velocidad una y otra vez en la primera mitad. Del pasillo de Elia partían casi todas las jugadas de peligro de los locales ante la impotencia de los visitantes.
Sin embargo, en el minuto 34, llegó la primera estirada de los racinguistas y el congoleño Tchité estuvo cera de igualar; pero el portero Boschker respondió con un paradón.
En el segundo acto, los cambios de López Muñiz mejoraron algo el aspecto del Racing. Valera salió en lugar de Pinillos para intentar tapar el agujero de la banda derecha y Oscar Serrano le dio más consistencia y profundidad al centro del campo de su equipo. Además, Juanjo, que salió en lugar del portugués Gonçalves, acompañó en el ataque a Tchité.
Y efectivamente, el Racing apareció algo más en la punta, pero la impresión que daba era de poco peligro. Aún así, Juanjo, de cabeza, y Oscar Serrano, de tiro lejano, firmaron las ocasiones del Racing en la segunda mitad. No fueron suficientes.
El Twente dejó pasar los minutos sabedor de la importancia de quedarse los tres puntos y lo consiguió sin muchos apuros. El Racing deberá esperar al siguiente envite par empezar a sumar, aunque los rivales del grupo A no son nada fáciles.
CSKA MOSCÚ-DEPORTIVO 3-0
Un jugador de 18 años recién cumplidos, Alán Dzagóev, acabó en tres minutos (10 y 13) con las esperanzas del Eurodépor de arrancar algo positivo en su visita a la capital rusa. El brasileño Vágner Love y el ruso Zhirkov, nominado al Balón de Oro, centraron toda la atención en los días previos al partido, y nadie se acordó del joven futbolista noroseta. El técnico del Deportivo, Miguel Ángel Lotina, optó por poblar el centro del campo y jugar con un solo delantero, estrategia que no le dio resultados, frente a un equipo al que precisamente le gusta jugar con balones largos y al contraataque.
En cuanto a la defensa, "el punto fuerte" del equipo gallego, según el técnico ruso, se mostró nerviosa y, en ningún momento, supo leer los desmarques de los delanteros rusos. Y eso que fue el Deportivo el que comenzó mandando en el centro del campo y dispuso de la primera ocasión en los pies del canario Valerón (m. 5), pero su disparo fue neutralizado por el guardameta ruso.
No obstante, a los diez minutos, Dzagóev inauguró el marcador al colocar el balón en la escuadra derecha de la portería defendida por Aranzubía en un disparo de falta directa. Sin tiempo para respirar, la joya del fútbol ruso aumentó la ventaja del CSKA al aprovechar un paso de la muerte de Vágner Love. que se fue en velocidad tras un paso largo de la defensa moscovita.
Tras unos minutos de zozobra, Valerón se echó el equipo a la espalda y comenzó a distribuir el juego sobre la hierba artificial del Estadio Olímpico Luzhniki, escenario el año pasado de la final de la Liga de Campeones entre Manchester United y Chelsea. Cristian, uno de los más activos de su equipo en la primera parte, pudo acortar distancias a los quien quince minutos, pero su disparo fue despejado bajo palos por la defensa rusa. El canario volvió a destapar el tarro de las esencias a los veinte minutos con un pase medido a un desmarcado Guardado, cuyo disparo desde fuera del área salió lamiendo el poste derecho.
No obstante, todas las intentonas del equipo gallego se tomaban con el mismo problema, la ausencia de una referencia arriba, ya que el mexicano Omar Bravo se encontraba muy solo ante las torres rusas. A la media hora, Aranzubía salvó a su equipo al detener un disparo a bocajarro del omnipresente Dzqagóev al que el holandés Guus Hiddink ya ha convocado para la selección absoluta.
En la segunda parte, el CSKA cedió descaradamente el balón a los gallegos, que adelantaron líneas e intentaron jugar por banda para aprovechar la lentitud de los altísimos defensas rusos. De poco sirvió, ya que de no ser por Aranzubía, el Deportivo habría encajado otros dos goles en los primeros diez minutos. Primero, el guardameta vasco voló para despejar con una sola mano un cabezazo de un delantero rival y, dos minutos después, detuvo un disparo al borde del área pequeña de Vágner Love. En cambio, tanto fue el cántaro a la fuente que el internacional brasileño no perdonó en la siguiente ocasión de la que disfrutó en el área pequeña tras un centro del serbio Krasic.
A falta de casi media hora para el final del partido, el Deportivo pareció bajar los brazos, mientras el CSKA buscaba el cuarto gol de la noche. Sergio, que entró mediada la segunda parte, tuvo en sus botas la mejor oportunidad de la segunda parte cuando su duro disparo desde fuera del área fue escupido por el poste izquierdo de la portería rusa. El Deportivo no ha podido reverdecer viejos laureles en Moscú, aunque aún tiene opciones de pasar a la segunda fase del Grupo H, que también integra al Feyenoord holandés, el Nancy francés y el Lech Poznan polaco.