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El cortejo de Laporta a Ceferin funciona: la UEFA obvia el 'caso Negreira' y el Barcelona jugará la Liga de Campeones

El cortejo de Laporta a Ceferin funciona: la UEFA obvia el 'caso Negreira' y el Barcelona jugará la Liga de Campeones
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(Foto: EFE)
viernes 30 de junio de 2023, 22:58h
El club catalán esquiva la sanción del organismo europeo.

El Barcelona ha logrado salvar una de las batallas más complicadas de su presente y futuro como club de fútbol. Este viernes se ha sabido que la UEFA ha decidido que el equipo catalán pueda participar en competiciones europeas durante la próxima temporada. En su caso, como campeón de la Liga española, jugará la Liga de Campeones. Han esquivado los azulgranas un problema sobresaliente, pues de haber sido penalizados con dureza no habrían ingresado decenas de millones de euros. Habría supuesto un golpe de gracia a la más que complicada situación financiera que se vive en el Camp Nou.

Los dos inspectores designados por el organismo que gestiona el balompié continental para investigar "una posible violación del marco legal" de la UEFA por parte de los catalanes, en relación con el llamado 'caso Negreira', han entendido que no cabe sanción alguna relativa a la imposibilidad de participar en competiciones europeas. Mirjam Koller y Jean-Samuel Leuba, inspectores del Comité de Ética y Disciplina, han determinado salvar al Barcelona y romper la inercia de sus análisis, compartida con la prensa. A comienzos de junio se deslizó que ambos investigadores aconsejaban sancionar ya que se había "intentado influir en el resultado de los partidos" durante los 17 años en los que el club ingresó más de siete millones de euros a José María Enríquez Negreira, exárbitro y vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros entre 1994 y 2018.

Esta decisión ha llegado después de que Joan Laporta viajara para reunirse con Aleksandr Ceferin. El dirigente azulgrana visitó al presidente de la UEFA en su país, Eslovenia, para tratar de evitar la temida sanción. En esa maniobra le explicó la "enorme campaña de desprestigio" -según sus propias palabras- que está sufriendo el Barça desde que saltara al foco público un escándalo que sigue sobre la mesa del Juzgado de Instrucción nº 1 de Barcelona. El viaje se desarrolló a finales de abril, después de que Ceferin hubiera calificado el 'caso Negreira' como "lo peor que he visto en mi trayectoria en el mundo del fútbol". Laporta consiguió suavizar el discurso del mandatario esloveno y, además, le felicitó tras ser reelegido como el jefe del fútbol del Viejo Continente.

El cortejo a Ceferin

La estrategia de acercamiento, en la que se ha añadido la posible salida del Barça de la Superliga, ha dado sus frutos. Ahora es el Comité de Apelación el que valorará la decisión de los inspectores. Tiene 10 días para presentar resolver un caso que, sea como fuere, podría tener al organismo europeo esperando a comprobar cómo se resuelve la investigación judicial española. En este sentido, no son pocas las informaciones que hablan de un posible aplazamiento de la sanción europea al Barça. Los plazos para la inclusión de los equipos en las listas preliminares de participación en la Liga de Campeones 2023-24 ya se han cumplido. Pero el arco de actuación para futuras competiciones continentales no se ha cerrado, aunque en el Camp Nou son optimistas.

En todo caso, no corren tiempos tranquilos para los 'culés'. La juez que lleva el caso ha solicitado más información al Barça y al Comité Técnico de Árbitros, amén de prorrogar el secreto de sumario un mes más y pedir a Hacienda información sobre seis personas y 12 sociedades relacionadas con la red de los Negreira. Al Barcelona se le pide la "identificación de las personas que han compuesto la junta ejecutiva del club y de los vicepresidentes deportivos y otros máximos responsables deportivos, económicos y financieros". "Los 629 informes, los 43 CDs y los informes a los que se refirió Joan Laporta en su comparecencia pública del 17 de abril (...) Y la identificación del despacho externo que ha elaborado el informe contratado por el FC Barcelona y de las personas encargadas de dicha custodia", prosigue la instructora. La Justicia, además, le ha negado al club catalán la categoría de 'perjudicado' en este entuerto.

No frena el volumen de trabajo en la mesa de Laporta. Este mes se ha conocido que la junta directiva debe aportar, de su bolsillo, un aval de seis millones de euros para poder cumplir con el ‘Fair play financiero'. Esa posibilidad no ha convencido a todos los directivos y la división sigue creciendo, a medida que las dimisiones y los despidos se multiplican. La política de recortes -y de discrepancias con el presidente- ha provocado que una figura nuclear Mateo Alemany haya amagado con marcharse a Inglaterra y que Jordi Cruyff se haya bajado del barco, al igual que los estrechos colaboradores del presidente Jaume Giró y Ferran Reverter -que se marcharon antes-, la responsable del área de nutrición del club -Toñi Lizárraga- o el que era el futuro delegado del primer equipo Gonzalo Rodríguez.

La realidad de las cuentas del club

Los trabajadores de 'Barça TV', Nikola Mirotic o Sarunas Jasikevicius, también han sufrido una ola de despidos y no renovaciones que ha afectado a 13 jugadores del filial entrenado por Rafa Márquez, que han quedado fuera del club de una tacada, lo mismo que el prometedor portero Arnau Tenas. En esa atmósfera corrosiva, la conflictividad latente puede salir a la superficie. Es lo que ha sucedido con asociaciones de socios -una de ellas es la que derrocó a Bartomeu- y ex asesores de la junta directiva hayan enviado al club varios burofax para que Laporta les aclare qué ha pasado con los 400 millones de euros votados en asamblea para el Palau o la contratación de la empresa turca Limak.

Por si esto fuera poco, el vicepresidente económico del club, Eduard Romeu, habló esta semana sobre la salud financiera de la entidad azulgrana. Confesó en su maitín informativo que les está costando mucho inscribir a los jugadores con los que se ha acordado su fichaje -como es el caso de Ilkay Gündogan- y, sobre todo, admitió una realidad indigesta para Laporta y su equipo gestor. En el presente la deuda del club es de 1.350 millones de euros, exactamente la misma que cuando el presidente actual informó a los medios de la auditoría realizada para comprobar el agujero dejado por Josep Maria Bartomeu. "La situación del club es dramática, la deuda es de 1.350 millones de euros", expuso Laporta el 16 de agosto de 2021, en la rueda de prensa en la que explicó las conclusiones derivadas de la 'due diligence' realizada.

En febrero de este año, 2023, el dirigente azulgrana proclamó lo siguiente: "Hemos salvado al club de la ruina, la deuda está controlada". Meses después, uno de sus subordinados ha corroborado lo contrario. Y uno de sus rivales en las pasadas elecciones a la presidencia 'culé', Víctor Font, ha resumido el estado de las cosas así: "Se falta a la verdad cuando dicen que han salvado el club y se ha salido de urgencias. Si hoy hubiera elecciones la herencia económica sería peor que hace dos años y medio. Y eso son cifras. Tenemos más gastos que hace dos años y medio, más pérdidas, menos patrimonio y más deuda". Además, están fuera del Camp Nou, con un nuevo enfrentamiento con Messi y con serias dudas sobre el mercado estival de fichajes. Se aireó el interés de Bernardo Silva, Amrabat y Marcelo Brozovic por vestir de azulgrana. Ahora suena Oriol Romeu.

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