La catedrática Milagros Guardia y el profesor Juan Antonio Olañeta, investigadores del grupo Ars Picta, han localizado en una colección privada suiza seis piezas de pintura románica extraviadas hace más de cincuenta años.
Una de ellas es una imagen de San Gervasio, que era original de la iglesia de Santa Maria de Cap d’Aràn de Tredós, una de las iglesias más importantes del Valle de Arán. Los otros tres paneles encontrados —dos apóstoles y la representación del símbolo cristiano de un pez— pertenecen a la iglesia de San Lorenzo de Isavarre.
"Es bien sabido que parte del arte románico pintado en las iglesias del Pirineo fue arrancado de las paredes para ser trasladado a museos para su conservación y exhibición —como es el caso de las obras que se pueden ver en el Museo Nacional de Arte de Cataluña— o para venderlo a colecciones privadas por todo el mundo", explica la Universidad de Barcelona en un comunicado.

Cuatro de las obras hacía más de cincuenta años que no se sabía dónde estaban. En cambio, los historiadores del arte no sabían de la existencia de las otras dos piezas halladas: las representaciones de los símbolos de san Lucas y san Marcos.
Los investigadores de la UB siguieron la pista de las piezas hasta el Museo de Arte de Basilea y solicitaron al museo ponerse en contacto con los propietarios actuales. Efectivamente, un día recibieron un correo en el que se les ofrecía la posibilidad de ver y fotografiar las piezas. "Pocas veces los especialistas tenemos la oportunidad de recuperar algunos de estos hijos pródigos, de esos trozos de nuestro patrimonio a los que se les había perdido la pista; y más en este caso, que son piezas que forman parte de algunos de los conjuntos más afectados por la diáspora patrimonial", afirman los investigadores de la UB.