Los socialistas intentarán llegar a un nuevo Gobierno Frankenstein, esta vez reeditado y ampliado con el partido de Carles Puigdemont.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se va de vacaciones en un momento crítico para España, con el partido del golpista Carles Puigdemont como llave maestra para desatascar dos bloques que en estos momentos no disponen de la fuerza suficiente para imponerse en el Congreso de los Diputados.
De un lado, el Partido Popular y Vox, del otro el PSOE, Sumar y los partidos nacionalistas y separatistas y Carles Puigdemont, fugado de la justicia española, como clave para armar un Gobierno Frankenstein reeditado y ampliado. El presidente del Gobierno ha dejado la tarea de las difíciles negociaciones en manos del ministro de la presidencia, Félix Bolaños, y de la ministra de Hacienda, Maria Jesús Montero. De modo que verá los frutos de esas conversaciones desde La Mareta, donde suele tomarse las vacaciones como presidnete del Gobierno.
La residencia de La Mareta, en Lanzarote, espera la llegada en los próximos días del presidente de Sánchez y de su familia para sus habituales días de descanso de verano en la isla, según han indicado a EFE fuentes involucradas en los preparativos, tanto en Madrid como en Canarias.
En un principio, se barajó que Sánchez volara este mismo jueves a Lanzarote, pero la previsión actual -a falta de confirmación oficial- es que sea en los próximos días, probablemente a principios de la semana próxima.
Desde que fue investido presidente del Gobierno por primera vez, Sánchez ha elegido repetidamente esta residencia de Patrimonio Nacional en la localidad de Costa Teguise para pasar sus vacaciones; la última, el pasado mes de abril, durante la Semana Santa.
El edificio donde se aloja es un complejo construido en su día para el rey Hussein de Jordania, que se lo regaló a finales de los años ochenta al Rey Juan Carlos I.
Hace ya tiempo que la Casa del Rey puso a disposición de Patrimonio Nacional esa residencia, en la que se han hospedado jefes de Estado o de Gobierno como los cancilleres alemanes Helmut Kohl y Gerhard Schröder, el presidente de la URSS Mijail Gorvachov, el presidente checo Václav Havel o los presidentes españoles José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero, además del propio Sánchez.
En sus estancias estivales en la isla, Sánchez suele ajustarse a un perfil familiar y privado, que solo ha roto ocasionalmente para visitar el Cabildo de Lanzarote y conversar allí unos minutos con el presidente de Canarias y la presidenta de la corporación.
En los últimos cuatro años, eran dos compañeros suyos del PSOE quienes ocupaban esos cargos: Ángel Víctor Torres y Dolores Corujo. Ahora, esas dos responsabilidades recaen en Fernando Clavijo y Oswaldo Betancort, respectivamente, ambos de Coalición Canaria.