
El caudal del Río de Oro, que se ha desbordado este domingo a consecuencia de las fuertes lluvias registradas en Melilla y Marruecos, se ha estabilizado a lo largo de esta tarde, mientras que el tráfico en los puestos fronterizos se ha restablecido, y han podido operar algunos vuelos con la península.
El delegado del Gobierno, Gregorio Escobar, ha informado de que la situación "se está normalizando" después de las importantes inundaciones que ha sufrido Melilla por las fuertes lluvias y por el desbordamiento del río y de los arroyos.
Asimismo, se ha podido restablecer en parte el tráfico aéreo después de que el aeropuerto tuviera que cerrarse, por lo que sólo han podido operar cuatro vuelos hacia Melilla que, a su vez, han salido hacia la península con destino a Málaga, Madrid y Valencia.

En cuanto a los daños ocasionados en la valla que separa a la ciudad de Marruecos, el delegado ha señalado que se han tomado todas las medidas de seguridad necesarias con la colocación de elementos provisionales y con el refuerzo de agentes de la Guardia Civil destinados a la zona afectada.
La ciudad autónoma continuará hasta las 00:00 horas en alerta naranja, al tiempo que se están registrando fuertes vientos, con rachas de hasta sesenta kilómetros por hora
Zona catastróficaEl Gobierno de Melilla se plantea la posibilidad de solicitar al Ejecutivo central la declaración de zona catastrófica tras las fuertes lluvias registradas en la ciudad autónoma que la han dejado incomunicada por mar y aire y han provocado importantes inundaciones.
Así lo anunciado el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, quien ha asegurado que se trata de "uno de los mayores temporales vividos en la ciudad desde 1985" y que decidirán si solicitan la declaración de zona catastrófica una vez que se realice una evaluación de los daños.