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NUEVA LEGISLATURA

Sánchez, dispuesto a regalar escaños a ERC y Junts para que el PSOE presida la Mesa del Congreso

Sánchez, dispuesto a regalar escaños a ERC y Junts para que el PSOE presida la Mesa del Congreso
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(Foto: Efe)
domingo 13 de agosto de 2023, 12:06h
Actualizado el: 15/08/2023 10:08h
Con un Puigdemont clave, los primeros momentos de la nueva legislatura pueden dar pistas sobre los apoyos de Sánchez y Feijóo de cara a la investidura.

Veinticinco serán los días que se cumplan el próximo jueves desde que se celebraron las elecciones generales el pasado 23 de julio. Este próximo 17 de agosto se constituirán las Cortes Generales y dará comienzo la XV legislatura. El PP, que cuenta con 172 apoyos junto a Vox, UPN y CC, y el PSOE, con 171 apoyos junto a Sumar, ERC, Bildu, PNV y BNG, tomarán posiciones en el primer pulso del curso político: la Mesa del Congreso.

El mismo día que los diputados tomarán posesión de su escaño se formará el órgano que controla la Cámara Baja. La presidencia será para quien obtenga al menos 176 votos en una primera votación o la mayoría simple en las siguientes, como en la investidura, pero en esta ocasión con un juego de pactos y favores a menor escala.

El PSOE está convencido de que tiene los apoyos para lograrla. Y la clave para ello, como en la investidura, vuelve a estar en el cortejo a los nacionalistas. Más concretamente, a Junts per Catalunya. Sánchez necesita al menos el apoyo de dos de los siete diputados del partido de Carles Puigdemont para que uno de sus diputados presida la Cámara Baja. Félix Bolaños y Patxi López figuran entre los nombres que se barajan para sustituir a Meritxell Batet, que ya ha anunciado que no repetirá en el cargo.

En esta ocasión, la prebenda ofrecida a ERC y Junts es el grupo parlamentario propio. Con el "préstamo" de diputados socialistas, los dos partidos catalanes podrán ir por separado y lograr así su espacio en las oficinas del Congreso, más recursos económicos, cupos para las iniciativas y turnos de intervención en debates y sesiones de control.

De esta manera, con la presidencia en la mano el bloque de izquierdas podría decantar la balanza a su favor en la Mesa del Congreso, que en cálculos de PSOE y PP podría quedar repartida en bloques de cuatro y cuatro entre izquierda y derecha en el resto de puestos. Dos vicepresidencias y dos secretarías para PSOE y Sumar, que abrirían a sus socios, y lo mismo para el PP, que no necesitaría de Vox para ocupar esos cuatro puestos restantes. En una legislatura con diferencias mínimas, tomar el control del organismo que regulará los tiempos parlamentarios y las barreras para la presentación de iniciativas es clave.

Esta primera negociación no es más que un termómetro de lo que está por venir con la investidura. De nuevo, la figura de Carles Puigdemont se tornará en capital para las aspiraciones del que quiera ser presidente del Gobierno.

Feijóo y el PP insisten en gobernar en minoría y en solitario, buscando alejarse de la sombra de Vox para tratar de convencer a un PNV que ha dejado claro su rechazo. Las autonómicas vascas del próximo año cierran la puerta a lo que sería un arriesgado movimiento después de que Bildu les superara en votos en las generales y en concejales en los comicios locales del 28 de mayo.

Así, queda por resolver la incógnita Puigdemont. Todos en Junts tienen claro que la decisión pasa por el prófugo de Waterloo, con una renovada orden de detención de la justicia española. ERC, como socio primordial de Sánchez, hace presión para lograr el apoyo de Junts en base a lo que se puede sacar de Sánchez en la negociación. El PSOE, de hecho, ya ha ido lanzando globos sonda en las pasadas semanas respecto a amnistías, condonaciones de deuda y hasta consulta de autodeterminación, a pesar de su inconstitucionalidad.

Pero Junts nunca se ha mostrado receptivo con los socialistas y está cómodo siguiendo una política de confrontación general que le da réditos en clave independentista frente a ERC y considera que, en caso de una repetición electoral, incluso mejoraría sus resultados.

"No haremos presidente a Pedro Sánchez a cambio de nada. Nuestra prioridad es Cataluña, no la gobernabilidad del Estado español", advertía Míriam Nogueras, su portavoz en el Congreso, la noche del 23-J.

En los siete votos de Junts está dar el "sí" a Sánchez y nuevo Gobierno socialista, abstenerse y otorgar la presidencia a Feijóo o votar "no" a ambos para forzar la repetición electoral. Cuando el Rey designe el candidato a la investidura y la primera votación tenga lugar en septiembre, el reloj empezará a contar. Si en dos meses desde entonces nadie se pone de acuerdo, tocará volver a votar.

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