El equipo español batió a la difícil Inglaterra (1-0) en una final intensa. El gol de Olga Carmona decidió el primer título de la historia del fútbol femenino nacional.
España es campeona del Mundial de fútbol femenino. Cabe repetirlo una vez más: España es campeona del Mundial de fútbol femenino. Este domingo se ha alcanzado el sueño de una aventura que empezó en 1970, en el barrio madrileño de Villaverde. En el campo de Boetticher se disputó el primer encuentro de este deporte en nuestro país. Desde entonces se ha vivido una evolución que ha acelerado en está década y hoy en día parece imparable. En su tercera participación en una Copa del Mundo llega a la gloria. Este 20 de agosto de 2023 ya luce al lado del 11 de julio de 2010, día en el que Andrés Iniesta conquistó la cima en Sudáfrica.
Llegaba a la final la selección española repleta de confianza. Más seguras que nunca de su estilo y de su talento, cimentado en la cohesión y la solidaridad del colectivo, dejaron atrás en las eliminatorias a Suiza y a las aspirantes Países Bajos y Suecia. Y este domingo, en el estadio Australia de Sídney, tocaron techo al recordar que los favoritismos no valen para nada. Evidenciaron su superioridad técnica para imponer su juego combinativo ante una Inglaterra de tremendo poderío físico. No habían perdido las británicas en el torneo, dato que refleja la dificultad del desafío.
Tenía un picante especial el envite, pues las inglesas eliminaron a las españolas en la Eurocopa de 2022. Aquella derrota detonó, hace sólo un año, la 'rebelión de las 15' contra Jorge Vilda que provocó que el seleccionador tuviera que encontrar nuevos talentos. Y lo ha hecho. Teresa Abelleira y Salma Paralluelo son sus 'descubrimientos' más resplandecientes. La primera, para organizar y destruir; la segunda, para atacar en velocidad y marcar goles decisivos. Las dos fueron titulares, aunque el timón perteneció a Aitana Bonmatí. La jugadora catalana -la "Iniesta" de este equipo, en palabras de Pep Guardiola- fue indispensable para asegurar la posesión y bajar el ritmo inglés. Es la MVP del Mundial.

Dominio y gol
El escuadrón preparado por Sarina Weigman no titubeó y propuso desde temprano su receta. Presión alta, músculo en el centro del campo y balones largos o al área fueron sus argumentos para amenazar de inicio. De hecho, mientras España se asentaba la carrilera Lucy Bronze centró, Russo cedió atrás y Daly chutó al larguero. Las vigentes campeonas de Europa mostraron su veneno, casi siempre al galope de la potencia de Lauren Hemp. La delantera del Manchester City lució, aunque fue contenida bien por la dupla central que forman Irene Paredes y Laia Codina. Extraordinaria labor la suya. Y por detrás, sólida como siempre, estuvo la portera Cata Coll. Otro acierto de Vilda.
Poco a poco templaron las españolas el tempo. Aitana se empezó a juntar con Mariona Caldentey y con Jenni Hemoso para acumular pases y amilanar el ardor inglés. A partir de ahí crecieron las jugadoras nacionales, con un fútbol engrasado y fluido. Faltaba amenazar, aunque era cuestión de tiempo. Encontraron desahogo por los costados y en esa senda asomaron los primeros avances claros. En el minuto 17 Alba Redondo remató en boca de gol y la meta Mary Earps salvó a las suyas. Pero no pudo hacer nada la portera en el minuto 29, cuando la presión le robó el balón a Bronze, Mariona abrió a banda y Olga Carmona descerrajó un zurdazo cruzado que se coló pegado al palo.
Cruzada esa frontera psicológica, la valentía posicional española se transformó en dominio y personalidad. Las vigilancias tras pérdida maniataron a Russo y a Hemp, y por delante el mandato con el cuero se agudizó al son de Aitana, Tere Abelleira y compañía. Y antes del descanso rozó la sentencia el bloque nacional, con el remate desviado por poco de Irene Paredes -minuto 37- y el chut de Salma Paralluelo que se topó en la madera -minuto 45-.
Inglaterra quiere y no puede

El control riguroso ibérico obligó a la afamada seleccionadora Wiegman a cambiar de plan. Modificó su esquema para taponar las fugas laterales y metió en cancha a la creativa Lauren James y a Kelly en la reanudación. Pasó a competir con un 4-3-2-1 y mandó subir las revoluciones a sus jugadoras. Se presumía un ascenso volcánico del ritmo y de la exigencia anatómica. Y así fue, aunque España se revolvió y tras una circulación espléndida Mariona se escapó y chutó, forzando a Earp a realizar una estirada de foto -minuto 50-.
Tocaba resistir y apretar las filas en el equipo dirigido por Vilda. Inglaterra desplegó a sus carrileras y llegaba con más atacantes en busca de uno de los múltiples centros laterales que intentaron. Paredes, Codina y Abelleira se hicieron grandes en la labor antiaérea y el seleccionador apostó por doblar el lateral por la derecha, colocando a Oihane Hernández al lado de Ona Battle para sujetar a James. Acierto total. No llegaron a probar a Cata Coll las británicas y dejaron espacios a su espalda que alimentaron a Salma Paralluelo.
Rindieron muy bien también las españolas en faceta defensiva y volaron a la contra. Porque la calidad técnica deshizo, con agilidad, el nudo que trataban de imponer las isleñas. En consecuencia, las ocasiones se multiplicaron. Un robo y salida veloz acabó en un latigazo de Aitana que lamió el travesaño -minuto 62- antes de que Mariona provocara el penalti por mano de Kiera Walsh. El VAR corrigó a la colegiada y Jenni Hermoso tomó la responsabilidad del lanzamiento. La mediapunta, replandeciente en todo el torneo, falló -minuto 69-. Earps realizó una parada sensacional.
Aun así, no pestañearon las españolas. Se han construido una confianza a prueba de bombas que no titubeó ni con la lesión de Laia Codina -la suplió Ivana Andrés-. Inglaterra quiso asediar, pero no alcanzó a conseguir más que un punterazo de Lauren James que Cata Coll sacó de la escuadra -minuto 76-. Mariona y Salma estiraron a su equipo y el valioso trabajo de desahogo se magnificó con la comparecencia de Alexia Putellas. La doble Balón de Oro ha llegado al Mundial lejos de su mejor forma, pero contemporiza como nadie. No haría falta nada más. El trofeo más importante y la estrella son españolas. Han hecho historia.
Ficha técnica
1. España: Cata Coll; Ona Batlle, Irene Paredes, Laia Codina (m.73, Ivana Andrés), Olga Carmona; Teresa Abelleira, Aitana Bonmatí; Jenni Hermoso, Alba Redondo (m.60, Oihane Hernández), Mariona Caldentey (m.90, Alexia Putellas), Salma Paralluelo.
0. Inglaterra: Mary Earps; Jess Carter, Alex Greenwood, Millie Bright; Lucy Bronze, Rachel Daly (m.46, Chloe Kelly), Ella Toone (m.87, Beth England), Georgia Stanway, Keira Walsh; Alessia Russo (m.46, Lauren James), Lauren Hemp.
Goles: 1-0, m.29: Olga Carmona.
Árbitra: Tori Penso (Estados Unidos). Amonestó con tarjeta amarilla a Lauren Hemp y Salma Paralluelo.
Incidencias: partido correspondiente a la final del Mundial de fútbol femenino 2023, disputado en el Estadio Australia (Sídney) ante 75.784 espectadores.