El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, comunicó al Rey su intención de presentarse a la investidura como presidente del Gobierno. Felipe VI ha decidido que lo intente.
En una rueda de prensa en el Congreso tras su encuentro en Zarzuela, Feijóo aseguró que su candidatura es "la mayor garantía para la estabilidad del país" y que está respaldada por su victoria electoral en escaños y votos. En caso de que sea designado, empezará los contactos el próximo lunes.
El candidato popular se reafirma al estar "a una distancia de cuatro diputados" mientras el PSOE está "a la distancia de una amnistía". En ese sentido, se erige en el portavoz de los que "quieren un Gobierno estable" y que no esté supeditado "a una ambición personal".
Feijóo quiso también dar las gracias a los tres partidos que ya le han mostrado su apoyo y que le permiten sumar los 172 diputados con los que cuenta ahora: Vox, UPN y CC. Agradeció su apoyo "sin condiciones" que le permitiría gobernar en solitario.
Además, ha lamentado que haya partidos que no hayan acudido a las consultas mostrando que la gobernabilidad de España les importa "más bien poco". "Mal nos irá si tenemos un gobierno que se sustenta en ellos", ha agregado.
La intención de Feijóo es iniciar la ronda de contactos en busca de apoyos el próximo lunes, cuando ya tienen que estar constituidos los grupos parlamentarios.
En ese escenario ha reclamado además tiempo para hablar, porque "hacer una investidura sin hablar con los grupos supondría un formato no parlamentario" e implicaría "desigualdad" respecto a otros aspirantes. Es la presidenta del Congreso, la socialista Francina Armengol, la encargada de fijar el calendario.
Feijóo ha dicho que los que quieren "socavar la unidad y fragmentar la España de las autonomías" prefieren "un candidato más manejable", pero se ha comprometido a ser el candidato de los españoles que "con independencia de su voto quieren estabilidad, moderación, acuerdos y Constitución".
Le separan de la mayoría absoluta cuatro síes mientras que al PSOE, ha destacado, le distancia "una amnistía, un referéndum de independencia y oficializar la desigualdad entre españoles".
Además, ha acusado al PSOE de pretender hacer que los 11 millones de votos que pidieron el cambio -la suma de PP, Vox, UPN y CC- no existan ni se conozcan y sean "algo secundario" para que los que han ganado las elecciones se conviertan en "perdedores" y los que las perdieron en ganadores.
"Dejar huérfano este deseo de pasar página sería una irresponsabilidad y creo que el pueblo español no se lo merece", ha subrayado.
Feijóo reivindica que los españoles merecen conocer "de primera mano en la sede de la soberanía nacional la propuesta" de la fuerza más votada en las urnas. Y aunque no tiene garantizado formar un gobierno "a corto plazo" se compromete a defender una alternativa ante el "bloqueo y el desgobierno de la desigualdad".