gracias a que se han reducido los riesgos al alza de la inflación
"Posible" bajada de los tipos de interés en noviembre
lunes 27 de octubre de 2008, 18:41h
Jean Claude Trichet ha advertido de que las perspectivas de crecimiento económico en la zona euro a medio plazo "no ofrecen un panorama muy positivo" y añadió que el BCE espera que siga habiendo un periodo de turbulencias financieras "absolutamente intenso". El presidente del BCE ha justificado la posible bajada de los tipos de interés en la moderación que ya está registrando la inflación en la zona euro gracias al abaratamiento del petróleo y de otras materias primas. Esto permitirá, ha añadido, que los precios de consumo sigan bajando en 2009 hasta situarse a medio plazo "cerca del 2 por ciento", que es el objetivo que marca el organismo monetario para los países de la moneda única.
En cualquier caso ha insistido en que el BCE seguirá vigilante para que no aparezcan los temidos efectos de segunda ronda que, ha recordado, pueden producirse si los salarios se equiparan a la inflación, por lo ha pedido moderación salarial en las negociaciones entre los agentes sociales, especialmente en España, donde los precios de consumo siempre han sido superiores a la media de la eurozona. Una moderación que también ha reclamado en otros ámbitos como el de los salarios de los altos cargos, que de forma "legítima" han sido criticados por numerosas democracias.
Jean Claude Trichet no ha querido analizar de forma específica la posible fusión de las cajas de ahorro españolas, por entender que no debe opinar sobre una cuestión que no conoce en profundidad, si bien vio "normal" las fusiones bancarias en este momento.
El presidente del BCE ha rechazado que este organismo haya cometido errores desde el inicio de la crisis financiera, y ha asegurado que ya en agosto de 2007, cuando los efectos de las hipotecas "subprime" alcanzaron a los mercados internacionales, incluido el europeo, el organismo fue consciente de la gravedad de la situación y aprobó una primera inyección de liquidez de más de 90.000 millones de euros.
Aunque ha defendido que no se persiga a las agencias de calificación como únicas causantes de la crisis, sí ha criticado que tuvieron acceso a los activos reales y a la "mezcla" de éstos, mientras el inversor final no dispuso de esa información. En este sentido, ha advertido de que uno de los principales riesgos del sistema financiero ha sido la elevada "sofisticación" de algunos de sus instrumentos, que han "oscurecido" los activos en juego y que no han sido gestionados de forma adecuada por algunos de sus emisores. Por estos motivos ha insistido en la necesidad de mejorar la transparencia de los mercados y de lo que hay detrás de ellos y en que los inversores no tomen decisiones sobre productos que no conocen por completo.