Las futbolistas de la Selección se unen en un comunicado para anunciar que no volverán "si siguen los mismos dirigentes".
Jenni Hermoso, futbolista campeona del mundo con la selección, ha desmentido este viernes en un comunicado la versión ofrecida por el presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF),
Luis Rubiales, y dice que "en ningún momento" consintió el beso que recibió en la boca.
Hermoso, junto al resto de jugadoras internacionales, ha pedido "cambios reales, tanto deportivos como estructurales" en la RFEF en un comunicado conjunto lanzado por FIFPRO.
"Quiero aclarar que, tal y como se vio en las imágenes, en ningún momento consentí el beso que me propinó y, por supuesto, en ningún caso busqué alzar al presidente. No tolero que se ponga en duda mi palabra y mucho menos que se inventen palabras que no he dicho", denuncia la jugadora.
"Desde nuestro sindicato queremos remarcar que ninguna mujer debería verse en la necesidad de contestar ante las contundentes imágenes que todo el mundo ha visto y por supuesto, no se deberían ver involucradas en actitudes no consentidas", señala la nota.
"Queremos acabar este comunicado, pidiendo cambios reales, tanto deportivos como estructurales, que ayuden a la Selección Absoluta a seguir creciendo, para poder trasladar este gran éxito a generaciones posteriores. Nos llena de tristeza que un hecho tan inaceptable esté logrando empañar el mayor éxito deportivo del fútbol femenino español", continúa.
Todas las futbolistas de la Selección española y aquellas que alguna vez han sido convocadas anunciaron que "después de todo lo sucedido durante el Mundial Femenino, queremos manifestar que todas las jugadoras que firman el presente escrito no volverán a una convocatoria de la Selección si continúan los actuales dirigentes".
El comunicado está firmado por 53 jugadoras y exjugadoras y queda abierto a todas las que quieran adherirse: Jennifer Hermoso; Alèxia Putellas; Misa Rodríguez; Irene Paredes; Ona Batlle; Mariona Caldentey; Teresa Abelleira; María Pérez; Cata Coll; Aitana Bonmati; Laia Codina; Claudia Zornoza; Oihane Hernández; Rocío Gálvez; Irene Guerrero; Alba Redondo; Athenea del Castillo; Eva Navarro; Enith Salón; Ivana Andrés; ; Patricia Guijarro; Lola Gallardo; Nerea Eizagirre; Ainhoa Moraza; Maria León “Mapi”; Sandra Paños; Claudia Pina; Amaiur Sarriegi; Leila Ouahabi; Laia Aleixandri; Lucia García; Andrea Pereira; Vero Boquete; Ainhoa Tirapu; Sandra Vilanova; Ana Romero “Willy”; Silvia Meseguer; Nagore Calderón; Carmen Arce “Kubalita”; Priscila Borja; Natalia Pablos; Susana Guerrero; Larraitz Lucas; Isabel Benito; Amanda Sampedro; Isabel Fuentes; Elisabet Sánchez; Mari Paz Azagra; Vanesa Gimbert; Virginia Torrecilla; Leire Landa; Elisabet Ibarra; y Marta Torrejón.
"Me sentí vulnerable y víctima de una agresión"
Poco después, la propia Hermoso sacó un comunicado personal en el que insistió en denuncia las palabras de Rubiales "son categóricamente falsas y parte de la cultura manipuladora que él mismo ha generado". Hermoso aclara que "en ningún momento" se produjo la conversación Rubiales justifica previa al beso y reitera que no fue de su agrado.
La campeona del mundo ahonda en el hecho explicando la situación la dejó "en shock" y que tras "profundizar en esas sensaciones" siente la necesidad de denunciar el hecho, considerando que "ninguna persona, en ningún ámbito laboral, deportivo o social debe ser víctima de estos comportamientos no consentidos".
"Me sentí vulnerable y víctima de una agresión, un acto impulsivo, machista, fuera de lugar y sin ningún tipo de consentimiento por mi parte. Sencillamente, no fui respetada", denuncia.
Hermoso también explica que fue presionada por la RFEF para hacer una declaración conjunta pero que la rechazó, al igual que hacer cualquier tipo de comentario sobre el asunto con la idea de disfrutar del campeonato con sus compañeras sin, según su idea, quitarles protagonismo.
Las presiones de la RFEF continuaron a lo largo de la semana no sólo sobre la jugadora sino a su entorno familiar y de compañeras buscando unas palabras de apoyo a Rubiales.
"No tengo que apoyar a la persona que ha cometido esta acción en contra de mi voluntad, sin respetarme, en un momento histórico para mí y para el deporte femenino de este país".