www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

TOROS

Valdepeñas: levantarse es todo

El diestro Sánchez Vara en una imagen de archivo.
Ampliar
El diestro Sánchez Vara en una imagen de archivo. (Foto: EFE)
domingo 27 de agosto de 2023, 09:33h
Actualizado el: 28/08/2023 11:48h

La plaza de Valdepeñas, con más de 150 años de historia, celebró un desafío ganadero entre las ganaderías de Manuela Patón (MP) y Dolores Aguirre (DA). Francamente, no sé quién de los ganaderos salió ganando, porque los diestros lo han puesto todo para que fuera una tarde de toreo memorable: exento de filigranas, pero lleno de torería y decisión. Javier Sánchez Vara, José Cabrera y Francisco Montero sortearon las dificultades de los astados y los caprichos del viento. El transcurso de la corrida fue afectado por cierta desorganización en el mantenimiento del ruedo.

Javier Sánchez Vara ejerció toda la tarde de director de lidia, actitud cada vez más escasa en los ruedos. Botero (1º DA) se emplazó, avistó el panorama y se acobardó: muy abanto, no tenía un término medio entre huir del capote o asaltarlo. Sánchez Vara compartió el tercio de banderillas con José Cabrera, luciéndose con un par al violín. El toro llegó a la franela con otro son: el espada aprovechó la mejora y lo llevó toreado por abajo, rebozando el poder y la decisión. Una estocada entera coronó la obra. Una petición no fue atendida por el palco. Una vuelta al ruedo. Sánchez Vara probó la embestida de Constante (4º MP) con un saludo capotero que pareció un relámpago. El astado no fue de fácil lidia y la decisión del espada a parearlo solo: los tres pares, puestos al toro que esperaba, recibieron una gran ovación. Alejó al bicho de la querencia para plantearle una faena de gran mérito y conocimiento: el matador, ovacionado desde la primera tanda, buscó soluciones para que el morlaco no se quedara quieto, ni desluciera el conjunto con sus cabeceos y derrotes. A base de mucho aguante, llegaron las tandas al natural que pusieron al respetable de pie. Cerró con un afarolado y un abaniqueo de fino trazo y una estocada hasta la bola. Dos orejas.

José Cabrera, quien tomó la alternativa el año pasado, se enfrentó con Bollazazos (2º MP). El bicho ganó los aplausos del público: de buena lámina y mucho empuje. Aunque Sánchez Vara y Cabrera pusieron los rehiletes con eficacia, el toro salió del tercio parado. No se prestó a nada más que los pases aislados, mostrando su desgana. La estocada, algo baja, acabó con él. Yeguizo (5º DA), badanudo y serio, salió de los toriles y enseguida se vio envuelto en las verónicas. Ovación. El torazo tomó tres varas desde el centro del ruedo, el último atacando al picador de la puerta. Nada mermado en sus fuerzas, se enfrentó de tú a tú con el espada: se medían mutuamente. José Cabrera exploró a su contrario a fondo, protagonizó unos pases muy ceñidos. El morlaco no se igualaba y el diestro fuer certero y valiente en poner una media delantera aguantando la arrancada. Una oreja.

El Pana (3º MP), un torazo muy descarado y astifino, sorprendió a Francisco Montero realizando unas chicuelinas: le empitonó, proporcionando una voltereta y un derrote en la cara. Mientras el diestro se reponía, su enemigo no se dejó poner ni un par: esperaba con sangre fría y sin pestañear a los banderilleros. Unos pocos palos a media vuelta salvaron el tercio. Embestía la pañosa, queriendo saber quién está detrás. Nada franco, apretó a Montero que se resintió y no pudo acabar su obra. Sánchez Vara se encarga de estoquearlo. Con la sospecha de tener una costilla rota, Francisco Montero apechugó a Langosto (6º DA). El pupilo de Dolores Aguirre recibió una ovación por su seriedad y hechuras. Su comportamiento, desgraciadamente, nada franco, puso en peligro a la cuadrilla. La intervención de Sánchez Vara salvó el primer tercio, pero el varilarguero cobró una monumental silba porque el castigo tumbó al bruto sobre albero. Visiblemente tocado, Montero se enfrentó con el toro. Una faena breve, tuvo carácter de una gesta. Como diría el poeta Rilke: levantase es todo. Y Francisco Montero se levantó y se impuso. Una estocada entera y perpendicular. Oreja de verdad.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (6)    No(0)

+
0 comentarios