www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

EDITORIAL

Alivio judicial y reinterpretar la Constitución, un nuevo vocabulario para la amnistía y el referéndum

jueves 31 de agosto de 2023, 17:24h

La izquierda sanchista ha resultado ser una experta en ocultar sus decisiones ilegales retorciendo el diccionario. Hace poco, el diario “El País” hablaba de “alivio judicial” al referirse al mandoble que prepara el Gobierno contra la Constitución, en un intento de justificar una ley de amnistía que arrampla con la Carta Magna. Ya en su día, el presidente en funciones se refería a los indultos de los condenados por el 1-O como una simple “desjudicialización” de la política, como si el intento de golpe de Estado de los secesionistas catalanes no fuera materia delictiva que debiera estar en manos del Tribunal Supremo.

Urkullu, el presidente del País Vasco, se ha unido al truco de Sánchez de camuflar la realidad al plantear “una nueva interpretación de la Constitución” que abra una oportunidad para avanzar en el carácter plurinacional del Estado y “en el desarrollo del autogobierno de Euskadi, "y en su caso Navarra y resto de comunidades históricas" sin necesidad de modificar la Constitución. Con la “interpretación” de la Carta Magna, el lendakari busca la autorización del derecho a decidir; esto es, un referéndum de autodeterminación a la catalana. Es de esperar, que más pronto que tarde pida “un alivio judicial” para los presos etarras, porque lo de excarcelar suena mal.

El Gobierno en funciones, en su intento de seguir en el poder, ha acogido con entusiasmo las palabras de Urkullu, pues sus escaños son imprescindibles para la posible investidura de Pedro Sánchez. Aplaude también el estilo moderado de plantearlo, pues lo de “interpretar” la Constitución suena mejor que destruir la Constitución, que es el verdadero objetivo de la propuesta. Si el Gobierno en funciones logra mantenerse en el poder, es evidente que pondrá en marcha una amnistía que calificará de “alivio judicial” y desguazará la Constitución para poder celebrar referendos de autodeterminación en el País Vasco y Cataluña en una nueva “interpretación” de la Carta Magna.

A Pedro Sánchez sólo le queda convencer a Puigdemont de que se atenga al nuevo lenguaje para alcanzar sus objetivos. Que puede lograr lo que quiera, incluso volver a España como un héroe independentista. Pero conviene que modere el lenguaje para no escandalizar a los españoles. Y, de paso, intentar despistar al tribunal Supremo, aunque esto último se antoja improbable.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (17)    No(0)

+
2 comentarios