Alfonso Guerra define la amnistía como "la humillación deliberada de la generación de la Transición".
En medio de la creciente controversia en torno a una posible amnistía para los implicados en el "procés" catalán, el exvicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra, presentó este miércoles su último libro en Madrid, La rosa y las espinas (La Esfera), un evento que reunió a destacados líderes socialistas que comparten su firme rechazo a esta medida.
La presentación, realizada en el Ateneo de Madrid, es especialmente significativa ya que marca la primera aparición pública conjunta de Guerra y el expresidente Felipe González en ocho años
La controversia sobre la amnistía ha dividido al PSOE, con figuras históricas como González y Guerra expresando públicamente su oposición a la medida, que ha considerado como una "humillación deliberada de la generación de la Transición". También han criticado la política de acercamiento del Gobierno de Pedro Sánchez hacia el independentismo catalán.
Un Guerra muy reivindicatvo aseveró que "una persona, si es de izquierdas, tiene la obligación de no callarse si ve injusticias, si ve errores" y reivindicó que él no ha sido desleal ni disidente al partido, que desleal ha sido "el otro", en referencia a un Sánchez que no fue mentado y del que recordó sus cambios de criterio repecto a Podemos y los indultos.
"Uno defiende lo que defiende su organización, su secretario general, presidente, y lo sigue defendiendo durante un tiempo, pero mientras tanto el otro ha cambiado", comentó en alusión a Sánchez.
Para Guerra, esta amnistía supondrá "la humillación deliberada de la generación de la transición" y que "su condena y muerte" es lo que buscan los jóvenes ingenuos de 2015.
Insistió el que fuera vicepresidente del Gobierno que pide "como ciudadano, como socialista, que no se otorgue una amnistía que falsifica la historia, que convertiría en represores a los demócratas y presentaría como demócratas a los felones que atentaro contra la libertad y la democracia".
"Se pretende borrar un pasado democrático para pasar a un futuro excecrable", remarcó.
Guerra defendió que los dos grandes partidos, PSOE y PP, hablaran y se pusieran de acuerdo para limitar el poder de los partidos minoritarios. "¿Cómo es posible que dos partidos mayoritarios no actúen para rechazar que el 1,6 % determine la política en España?", se preguntó.
Guerra reclamó que la izquierda "tome distancia de los partidos que propugnan el separatismo" y denunció que el nacionalismo "es una ideología regresiva e insolidaria que atenta contra la convivencia".
"Esta situación no puede durar, no durará. La libertad y la democracia anidan en el corazón de muchos socialistas", sentenció
"Uno puede defender lo que quiera, lo que no puede es saltarse la ley"
Felipe González, que acompañó a Guerra en la presentación de La rosa y las espinas, también se mostró en contra de la amnistía. "Uno puede defender lo que quiera, lo que no puede defender es saltarse la legalidad", aseveró.
González reivindicó que tanto él como Guerra, criticados por el Gobierno de Sánchez, son los que realmente están "defendiendo y apoyando al PSOE".
Coincidió con Guerra en reconocer que sólo un pacto entre PSOE y PP puede poner freno a los nacionalistas llevando a cabo "reformas importantes".
En referencia a los partidos independentistas catalanes, González criticó la posición de fuerza que ejercen pese a su batacazo electoral: "Mientras más pierden, más chantajean, y esto no se debe permitir, mucho menos por minorías en vías de extinción".
"¿Conocen un país democrático que voluntariamente decida introducir un elemento de autodestrucción, disgregación de la integridad territorial?, ¿habrá un país que haga algo semejante? Solo hubo uno, la Unión Soviética. Stalin los autodeterminaba a todos", ha dicho.
González considera que, más allá del debate jurídico, "el problema es político", y ha señalado que si el PSOE quiere aplicar una política territorial distinta tendría que cambiar sus resoluciones en otro congreso federal del partido. "Es lo que hacíamos los viejos, que no siempre hemos sido viejos", ha declarado el expresidente.
También tuvo duras palabras para la vicepresidenta Yolanda Díaz, a la que acusa de dar lecciones a Núñez Feijóo "cuando nunca ha ganado las elecciones", que hable de diferentes tipos de amnistía o que se reuniese en Bruselas con Puigdemont, algo que a su juicio "no es digno" y que impide a quien lo hace representar a los españoles.
Grandes dirigentes socialistas asistieron al acto
Guerra y González estuvieron acompañados por numerosos miembros del PSOE, históricos y presentes, conocidos por su posición crítica hacia la política de Sánchez, incluyendo al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, y el ex presidente de Aragón, Javier Lambán. Además, asistieron otros socialistas históricos como José Barrionuevo, Rosa Conde, Virgilio Zapatero, Fernando Ledesma, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, los expresidentes de Asturias Juan Luis Rodríguez-Vigil y Javier Fernández -además gestor del PSOE tras el Comité Federal que tumbó a Pedro Sánchez-, el ex presidente de Andalucía José Rodríguez de la Borbolla. También Paco Vázquez, ex alcalde de La Coruña y exembajador Juan José Laborda, expresidente del Senado.
La presentación del libro de Guerra también contó con la asistencia de Nicolás Redondo, quien recientemente fue expulsado del PSOE por sus críticas a la amnistía, aunque ha negado que tenga un expediente abierto en el partido.
Otros destacados líderes socialistas que acudieron al encuentro fueron: Tomás Gómez, Elena Valenciano, Francisco Fernández Marugán, Pedro Sabando, Jaime Montalvo, José María Múgica Javier Sáenz de Cosculluela o Álvaro Cuesta.