Los ataques de González y Guerra a los pactos del Gobierno con lo separatistas provoca la salida en tromba del sanchismo para deslegitimar a los históricos dirigentes.
Parece que no han caído nada bien en Ferraz las palabras de Felipe González y Alfonso Guerra contra la amnistía que la actual dirección del partido negocia con el fugado Carles Puigdemont. El secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, ha acusado este jueves en el Congreso a los antiguos dirigentes socialistas de "desleales" por "no respetar las mayorías del partido".
El número tres de Sánchez ha augurado que el libro de Guerra tendrá más éxitos que las "arengas" que están alimentando. "Lo que puedan decir exdirigentes del PSOE lo respetamos, pero no es la decisión del PSOE", ha sostenido. "Desleales son los que no respetan las mayorías del partido, ¿no?. Yo creo que en el 2016 hubo una decisión de los militantes, que fue refrendada en el 39 y el 40 Congreso del PSOE y esa es la voluntad y la palabra del Partido Socialista", ha agregado.
También se ha pronunciado el antecesor en el cargo de Cerdán, José Luis Ábalos, quien ha advertido que estas críticas a Sánchez sólo benefician a la derecha. "Más allá de tener razón o no", hay que pensar quién se beneficia de cuanto uno dice y hace y "si el beneficio es para adversario, pues es evidente que no dejas bien a los tuyos", ha argumentado. "Son opiniones muy discutibles, pero me preocupa más la forma, que se refiere a la lealtad que uno debe tener, sobre todo, cuando ha tenido ya una vasta experiencia política y se ha venido caracterizando por la exigencia de esa lealtad en otros momentos".
Según Ábalos, González y Guerra deberían hacer "lo mismo que hubieran pedido en otro momento", así como "respetarse a sí mismos y a un legado tan importante como el que representan".
Carmen Calvo, exvicepresidenta del Gobierno, quien en su día tachó de "inconstitucional" la amnistía, ha evitado dar su opinión sobre el fondo del asunto, limitándose a criticar a Guerra por afirmar que la líder de Sumar, Yolanda Díaz, va "de una peluquería a otra". "Lo que pienso de lo que ha dicho Alfonso Guerra sobre una mujer en política es absolutamente detestable, que se nos juzgue por el pelo en vez de por las neuronas. Alfonso Guerra se lo tiene que mirar", ha aseverado
No habrá sanciones
Por otra parte, la dirección del PSOE ha informado de que no va a sancionar a González ni a Guerra por sus críticas. Consideran que ni el expresidente ni el exvicepresidente del Ejecutivo han rebasado los límites ni han atacado los intereses del partido, al contrario que el exlíder del PSE Nicolás Redondo, que fue recientemente expulsado por "su reiterado menosprecio" a las siglas, han recordado fuentes de la dirección. Y creen, en este sentido, que unas opiniones sobre Sánchez no es motivo para tomar medidas disciplinarias.
Reconocen que no les han gustado nada los comentarios que hicieron los dos ayer sobre lo que consideraron un cambio de opinión de Sánchez con respecto a Podemos, los indultos o la amnistía, pero tampoco quieren darle mayor importancia.
Tampoco les ha sorprendido las palabras de González y Guerra, con quienes la Ejecutiva no ha hablado, porque no es la primera vez que censuran a Sánchez y han insistido en que las palabras de ambos no son inocentes aunque no están preocupados por sus efectos.
Otras fuentes socialistas han ironizado sobre el hecho de que ahora hayan salido a hablar cuando han estado callados durante toda la campaña electoral: "me alegro de que hayan recuperado la voz".