el "jefe" no ha ido a trabajar
Otro cara a cara entre De la Vega y Santamaría en un Congreso vacío
miércoles 29 de octubre de 2008, 14:25h
La sesión de control de este miércoles en el Congreso de los Diputados ha estado marcada por la ausencia masiva de diputados. Esta mañana faltaban José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy en la palestra y quizá por ello, se ha visto mermada la afluencia de diputados y el interés informativo.
Poco más de sesenta diputados había en la bancada del PP, algunos más en el grupo socialista, cuando a las nueve de la mañana el presidente José Bono ha abierto la sesión con la pugna semanal entre la portavoz del grupo popular, Soraya Sáenz de Santamaría, y la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega.
Sáenz de Santamaría ha hablado de huelgas (583 en siete meses), miles de parados, empresas en quiebra y lujosos coches oficiales. La vicepresidenta, defensora a ultranza del papel del Gobierno ante la crisis, la ha acusado de poner "palitos en la rueda" y de exhibir un "falso patriotismo" en vez de arrimar el hombro.
A continuación el diputado del PP Ramón Aguirre debía preguntar a Pedro Solbes por el "enorme incremento del paro", pero el vicepresidente se ha ahorrado la respuesta porque el interpelante no estaba en el hemiciclo. Más tarde, él mismo ha justificado su ausencia por un "despiste" y ha revelado que ha pedido perdón a Bono, a su grupo parlamentario e incluso a los electores que le votaron el 9 de marzo.
Así que ni excusas por el atasco matutino o por el madrugón, porque el diputado sí estaba en esos momentos en el Congreso: una distracción motivó su falta, muy comentada entre las filas socialistas por los esfuerzos del PP en centrar en el desempleo su estrategia de ataque al Gobierno.
Ha proseguido la sesión con otras cuestiones a Solbes y poco entusiasmo en la sala, mientras algunos socialistas que se han percatado de la presencia de Maragall han subido a la tribuna para saludarle, como Ramón Jáuregui, Dani Fernández o Cipriá Ciscar.
Algo se ha animado la mañana cuando el diputado del PP Rafael Hernando ha preguntado a Alfredo Pérez Rubalcaba por las expulsiones de inmigrantes, y el ministro del Interior le ha augurado, a cuenta de las cifras esgrimidas por su interlocutor, que "jamás" será ministro porque "la exageración a uno le lleva a la ruina".
Carcajadas en los escaños
Luego ha respondido a la diputada María Salom, a propósito de las razones por las cuales el anterior director de la Policía y la Guardia Civil, Joan Mesquida, ahora secretario de Estado de Turismo, sigue viviendo en un pabellón de la Guardia Civil disfrutando así de un "gratis total" en Madrid.
Rubalcaba, que ha apelado a razones de seguridad y economía para justificar que Mesquida siga en el cuartel, ha reflexionado sobre los verdaderos motivos de una cuestión relativa a la seguridad que, según él, nunca debería tratarse en el hemiciclo.
El quid está en que Salom es diputada del PP por Baleares, y Mesquida, un destacado socialista en esta Comunidad Autónoma. Por ello, antes de acabar, ha pronosticado a la diputada mallorquina que al PP no sólo le va a ir mal en Baleares, sino también en Madrid.
Alfredo Pérez Rubalcaba se ha marchado del salón de plenos mientras era ovacionado con ganas por los socialistas, casi como si fuera un torero. Lo mejor de la mañana.