XVIII Cumbre Iberoamericana
Iberoamérica estudia pedir una cumbre mundial sobre la crisis financiera
jueves 30 de octubre de 2008, 01:33h
Los países iberoamericanos debaten la oportunidad de pedir una reunión de urgencia de jefes de Estado y de Gobierno, en el marco de Naciones Unidas, ante la gravedad de la crisis financiera mundial, según un borrador al que tuvo acceso hoy Efe.
La primera discusión sobre ese punto se llevó a cabo en el contexto de los trabajos preparatorios de la XVIII Cumbre Iberoamericana por altos funcionarios de países de América Latina, España y Portugal.
Los mandatarios iberoamericanos abordarán este jueves la crisis financiera mundial y serán ellos los que decidan sobre esa eventual iniciativa, ya que no hay un acuerdo de todos los países sobre la misma.
En el borrador preparado para los jefes de Estado y de Gobierno que asisten a la cumbre se expresa la "determinación" de Iberoamérica de "contribuir activamente en un proceso de transformación profunda y amplia de la arquitectura financiera internacional que establezca instrumentos de prevención y respuesta inmediata ante futuras crisis y garantice una regulación eficaz de los mercados de capitales".
También destaca la importancia de la "participación universal, democrática y equitativa en el debate y solución de la actual crisis financiera internacional".
Alude asimismo, en el contexto de la actual crisis, a la "urgencia de una conclusión satisfactoria y equilibrada para las negociaciones multilaterales de la Ronda de Doha".
Recuerda, además, "la responsabilidad del sistema financiero de los países desarrollados en la actual crisis" y destaca la importancia de que la comunidad iberoamericana "participe activamente en la determinación de la respuesta internacional, necesaria para la recuperación de la estabilidad financiera".
También señala que aunque varios países de Iberoamérica están "en mejores condiciones que en el pasado para enfrentar los desafíos que representa esta crisis financiera, no deben subestimarse sus potenciales efectos sobre el sector real de la economía, ni sobre la estabilidad política y social de la región".
Según el borrador, los líderes reafirmarán su compromiso de "tomar las medidas necesarias para proteger el empleo y la inversión, garantizar la disponibilidad de financiamiento para las actividades productivas e impulsar políticas sociales" sobre todo dirigidas a los sectores más vulnerables de sus sociedades.