Militares israelíes lograron recuperar cuerpos de rehenes en varias incursiones para localizar ciudadanos capturados, terroristas y armas.
El Ejército israelí realizó durante este viernes incursiones localizadas dentro de Gaza para intentar encontrar a rehenes cautivos en la Franja y atacar a milicianos palestinos en el área, informó un portavoz militar.
Según informa la prensa israelí citando un portavoz militar, se recuperaron cuerpos de rehenes israelíes de Hamás, además de pruebas para encontrar a algunos de los alrededor de 130 rehenes que tomó el movimiento islamista en su masivo ataque del 7 de octubre.
Durante "incursiones localizadas" dentro del enclave palestino el viernes por la noche, fuerzas israelíes "reunieron pruebas que ayudarían en el esfuerzo de localizar a los rehenes", indicó un portavoz del Ejército israelí a EFE, una semana después de que se iniciara la guerra entre Israel y el movimiento islamista.
Pero según el diario Haaretz, "el Ejército dijo que se recuperaron los cuerpos de israelíes mantenidos cautivos por Hamás". "No podemos comentar sobre este asunto", dijo el portavoz castrense consultado al respecto por EFE.
Este viernes, un portavoz militar comunicó que "durante el último día, el Ejército realizó redadas en territorio de la Franja de Gaza para eliminar la amenaza de terroristas y armas en la zona, y localizar a los rehenes", indicó la misma fuente, que agregó que las tropas israelíes atacaron a grupos de milicianos y su infraestructura, y recibieron también disparos de misiles antitanque mientras los aviones de combate israelíes bombardeaban el área.
A su vez, durante sus redadas -de las que no se concretó la cifra de cuántas fueron ni las tropas que participaron- los militares "desarticularon células e infraestructuras terroristas ubicadas en la zona", entre las que se encontraba una del grupo islamista Hamás "que disparó misiles antitanque hacia territorio israelí", tras lo que fueron atacados por la aviación de forma inmediata.
Todo ello se produce durante una jornada en que Hamás aseguró que 13 rehenes murieron en las últimas horas en los intensos bombardeos israelíes que ya se han saldado con 1.800 muertos en Gaza, a lo que se suma un nivel de devastación de infraestructura civil e inmuebles residenciales nunca vista en guerras anteriores, y una situación al borde del colapso humanitario por el cerco total de Israel.
Hace días que el Gobierno israelí impide el acceso de alimentos, agua, combustible, electricidad y de cualquier tipo de mercancías dentro de Gaza, ha vetado también la entrada de material humanitario al enclave desde la frontera con Egipto y ha llevado a los centros hospitalarios a una situación de máxima emergencia por la escasez de medicamentos, suministros médicos y productos sanitarios básicos.
En Gaza hay al menos 6.600 heridos, mientras el Ejército israelí dio un ultimátum a la Franja e instó a toda su población civil del norte y de ciudad de Gaza a desplazarse hacia el sur para así intensificar sus ataques. Esto implica el desplazamiento de más de 1,1 millones de gazatíes, en torno a la mitad de población de Gaza, algo que la ONU dijo que era "imposible" ante la situación actual.
Miles de personas fueron evacuando durante el día por la avenida Salahedin, la principal arteria que recorre Gaza de norte a sur, donde caminaban o iban en coche.
También hay más de 423.000 personas desplazadas en escuelas de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA) o mezquitas, y se ve a muchos hombres durmiendo en la calle mientras mujeres y niños permanecen dentro de los edificios abarrotados, dijo a EFE un residente del sur de Gaza.