El comisionado general de la Agencia de la
ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA), Philippe Lazzarini, ha informado este viernes de que les queda
combustible para un solo día de operaciones dentro de la Franja de Gaza, y que necesitan 160.000 litros diarios para cubrir las necesidades humanitarias del enclave.
En una rueda de prensa en Jerusalén Lazzarini indicó que mediante un acuerdo entre Israel y Catar ha entrado combustible a la Franja y que, solo si la agencia tiene acceso a parte de ese carburante, podrá seguir suministrando a sus "socios, panaderías y hospitales", así como continuar con sus operaciones.
El Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas (PMA) advirtió de "las catastróficas condiciones que enfrentan cientos de miles de palestinos en Gaza" y del riesgo de que empeoren debido a la grave escasez de combustible que amenaza con paralizar la entrega de alimentos y otras operaciones humanitarias. “Sin suministros adicionales de combustible, las panaderías que trabajan con el PMA ya no podrán producir pan. Sólo dos de nuestras panaderías contratadas tienen combustible para producir pan en este momento y mañana podría no haber ninguno”, dijo Samer Abdeljaber, representante en Palestina del organismo con sede en Roma.
Asimismo, el representante de UNRWA informó de que 57 trabajadores de la ONU han muerto en Gaza en el transcurso de la guerra.
Lazzarini ha vuelto a solicitar más ayuda humanitaria para los residentes en Gaza al tiempo que ha pedido que un flujo "ininterrumpido" de entrada de camiones.
Un primer equipo de diez médicos extranjeros de la Cruz Roja ha entrado este viernes por el paso egipcio de Rafah junto con un convoy compuesto de otros diez camiones cargados con ayuda humanitaria, pero sin combustible, informaron diversas fuentes.
Con esta nueva entrada de ayuda humanitaria son ya 84 camiones, en seis tandas diferentes, los que han accedido al enclave palestino a través de Egipto desde que Israel permitió la entrada de ayuda humanitaria a Gaza el pasado sábado.