Desde Junts dan por cerradas las negociaciones hasta la semana que viene y advierten de que "vienen horas y días de mucha presión".
Nuevo jarro de agua fría para el PSOE de Pedro Sánchez. Pese a que, tras el acuerdo alcanzado este jueves con ERC, en Ferraz se las prometían muy felices, Junts, el partido de Carles Puigdemont, ha vuelto a enfriar las expectativas de un pacto inminente de cara a la investidura del socialista por la falta de acuerdo sobre la ley de amnistía.
Después de la fallida reunión de ayer, Sánchez ha vuelto a enviar hoy a Bruselas al 'número tres' del partido, Santos Cerdán, pero Puigdemont ha desbaratado todos los planes de Sánchez, y la reunión ha concluido una vez más sin acuerdo.
Los de Puigdemont consideran insuficiente la ley de amnnistía acordada entre el PSOE y ERC, que tildan de "amnistía vip". Así se lo ha hecho saber este viernes el secretario general, Jordi Turull, a la dirección del partido. "No dejaremos a ningún soldado tirado", asegura Turull a sus compañeros de dirección, y añade: "No haremos una amnistía para vips". "Aquí hay mucha gente que se la ha jugado, que no se ha rendido" y a la que JxCat intenta incluir en la amnistía, expone en su escrito Turull, que pide "calma" para resistir a las presiones por cerrar cuanto antes un acuerdo.
Fuentes de JxCat consultadas por EFE señalan que aún hay varios escollos por resolver en la negociaciones sobre la ley de amnistía, entre ellos los casos que afectan a los CDR, a miembros de los Mossos y a cargos de la Generalidad en 2017. Según Turull, "vienen horas y días de mucha presión", después de que ERC y PSOE escenificaran ayer en Barcelona su acuerdo para la investidura de Pedro Sánchez.
Armengol habilita sábados y domingos
Esta falta de entendimiento ha enfriado la expectativa de que la presidenta del Congreso, Francina Armengol, pueda fijar este viernes, como esta previsto, la fecha del debate de investidura del secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ya que la presidencia insiste en que su misión es "facilitar" una votación exitosa. En principio, se esperaba celebrar el debate los días 8 y 9 de noviembre, algo que ha quedado en el aire.
Fuentes cercanas a Armengol han señalado en el Congreso que la convocatoria de un pleno de investidura será en el momento en el que pueda "ser más exitosa", y han incidido en que el registro o no de una ley de amnistía en la Cámara no está condicionando la decisión de la presidenta del Congreso.
"Como institución cumplimos con el mandato del Rey y nuestra misión es facilitar la investidura", señalan las mismas fuentes que recalcan que internamente la presidencia no está preocupada por el día y la hora en la que debe fijar el pleno.
Otras fuentes de la Mesa del Congreso insisten en que el pleno podría ser "sábado, domingo o cuando sea" porque no hay impedimento alguno para que la presidenta pudiera convocarlo.
No obstante, fuentes socialistas inciden en que siguen trabajando para que el debate de investidura se celebre el 8 y 9 de noviembre, sobre todo tras haber encarrilado el acuerdo con los independentistas catalanes y cerrado un pacto con ERC sobre la amnistía, el traspaso íntegro del servicio de Cercanías y la asunción del Estado de parte de la deuda autonómica.
Desde la presidencia del Congreso se recuerda que el plazo para votar una investidura antes de una convocatoria obligada de nuevas elecciones es el 27 de noviembre, aunque se muestran optimistas de que sea bien la próxima semana o la siguiente.
Tras el anuncio de Armengol la Junta de Portavoces debería reunirse ya que es el órgano encargado de poner el orden del día de los plenos, aunque este trámite podría obviarse ya que otras fuentes recuerdan que es potestad únicamente de la presidenta convocar esta sesión plenaria.
De momento, la Mesa del Congreso que se ha reunido hoy ha aprobado hacer hábiles todas las fechas festivas de noviembre, como es el caso del día 9, festividad de la Virgen de la Almudena.
Además, de cara a la votación por llamamiento que marca el reglamento del Congreso para los debates de investidura, la Mesa ha dado luz verde definitivamente a un nuevo criterio para que el diputado que vota por error pueda corregirlo él mismo de manera inmediata y el secretario que lo nombra si no lo escucha pueda solicitar al momento que lo repita.