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FÚTBOL FEMENINO

Jenni Hermoso explica los reclamos feministas que acabaron tumbando a Rubiales

Jenni Hermoso explica los reclamos feministas que acabaron tumbando a Rubiales
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(Foto: EFE)
lunes 06 de noviembre de 2023, 20:31h
Actualizado el: 06 de noviembre de 2023, 20:37h
La excelente futbolista española ha aclarado algunos puntos polémicos en torno a la selección femenina.

Jenni Hermoso es una de las mejores futbolistas que ha visto nunca España. Con finura y elegancia en el manejo de la pelota, domina el regate en corto y cuenta con una visión de juego y una precisión sensacionales. Además, corona sus virtudes con la inteligencia para interpretar los espacios. Todo ello la convierte en una 'número 10' de libro. La perfecta mediapunta o segunda delantera. De ello se han beneficiado todos los clubes en los que ha jugado.

En su palmarés resplandece el Mundial conquistado este año con la selección española, la Liga de Campeonas ganada con el Barcelona y las siete Ligas (cinco con las azulgranas y el resto con el Atlético y el Rayo Vallecano) que levantó antes de hacer las maletas hacia México. Ahora, con 33 años, se desempeña en el Pachuca. Cerca ya de cerrar una carrera que la destacan como una de las jugadores más importantes de la historia del fútbol femenino nacional.

Pero no es sólo eso. Hermoso las ha visto de todos los colores. Nacida en el barrio madrileño de Carabanchel, se incorporó a la cantera del Atlético a los 12 años en 2002. Eso significa que ha visto cómo ha ido evolucionando, muy poco a poco hasta este lustro, el fútbol femenino en España. Ha vivido situaciones de todo tipo en ese recorrido, incluido en enfrentamiento de las jugadoras españolas con el seleccionador anterior a Jorge Vilda, Ignacio Quereda. Por eso vale la pena escuchar su voz.

"He tenido que asumir las consecuencias de un acto que no provoqué, que no había elegido"

Este lunes se ha publicado la entrevista que ha concedido a la revista 'GQ', en la que repasa todo lo ocurrido desde que el pasado 20 de agosto se proclamó campeona del Mundial. Y tras el beso que le costó el cargo a Luis Rubiales. "Hace tres meses ni era campeona del mundo, que es lo máximo a lo que podía aspirar, y desde luego no me imaginaba estar en el punto de mira (...) No sé si la vida me tenía preparado esto o no, pero me ha hecho verlo todo de otra manera y darme cuenta de que aunque haya llegado a lo más alto en mi carrera deportiva, hay mucho más" avanzó.

Sobre la resaca del beso y su regreso a la selección ha explicado que "el tener que contarlo una y otra vez me estaba haciendo mucho daño". "Pero sé que lo tenía que soltar de alguna manera. Sigo trabajando en ello con la ayuda de mi psicóloga, con la que llevo muchos años", añadió antes de señalar que "la salud mental es tan importante como el entrenamiento diario, como las horas que tengo que dormir para poder salir al campo". Y ha aclarado que su abuelo ha sido muy importante para ella: "Ha sido mi referente en el deporte, pero también en la vida. En general, los hombres de mi familia son muy importantes para mí. Siempre me han apoyado para que pudiera ser futbolista".

Y ha dejado esta reflexión sobre las condiciones y el trato que les ha brindado la RFEF en todos estos años: "Cuando me fui a Suecia (en 2013) me encontré algo totalmente diferente a lo que había vivido en España. A las futbolistas se las trataba como se debe hacer con una profesional y el nivel de entrenamiento era más exigente. Ahí vi que el fútbol también era una manera de vivir para nosotras. En Francia (en 2017, cuando se fue al PSG), sobre todo el contraste era económico".

"Siempre se ha dicho que queríamos cobrar igual que los chicos y no era verdad"

"Para las nuevas generaciones de jugadoras hay un horizonte muy prometedor. A mí me pilla ahora con 33 años y veo un final de carrera muy positivo, y es gracias a la lucha de las que antes nos abrieron camino. Obviamente serán muy pocas las privilegiadas que se permitan vivir del fútbol cuando se retiren, para eso todavía queda mucho", analizó.

Asimismo, ha destacado la relevancia que le da a su origen. "Siempre he vivido en un barrio humilde y es primordial tener en cuenta al trabajador. Gracias a este deporte tenemos una posición y podemos cambiar muchas vidas, aunque no seamos del todo conscientes. Ahora, como campeonas, se nos escucha más", ha relatado para, a continuación, exponer que "a nivel personal, no peleo por un estatus". "Para mí, mi vida es mi barrio, mi familia, mi gente, las cosas más básicas. Nunca haré nada solo por ganar más dinero. Poder luchar por esto (mejores condiciones para las futbolistas) es otro orgullo y ahí sí que quiero hacerme notar", ha subrayado.

"Siempre se ha dicho que queríamos cobrar igual que los chicos y no era verdad", ha proclamado. "Con todo lo que ha pasado, creo que muchas de nosotras hemos sido más conscientes de lo que realmente significa la palabra ‘feminismo’, incluidas muchas amigas y familiares. Nosotras, en el fútbol, hemos vivido en primera persona la lucha por la igualdad. Nos han llamado caprichosas (...) Me da mucha rabia que digan que el fútbol femenino no genera tanto como el masculino. Obviamente lo sabemos y nunca hemos pedido cobrar como ellos".

Y ha recalcado que "simplemente queríamos lo más básico: tener un salario mínimo, que se nos respetara y se nos diera la oportunidad de poder hacer algo muy grande". "En cuanto la hemos tenido, hemos ganado un campeonato del mundo", ha indicado en un alegato en el que ha remarcado que hay cosas "que no han sido normales nunca" dentro de la selección nacional. En su opinión, la conciencia feminista ha provocado que se haya "generado tanto revuelo y, en concreto, se ha causado tanto daño hacia mi persona". "He tenido que asumir las consecuencias de un acto que no provoqué, que no había elegido ni premeditado. He llegado a recibir amenazas, y eso es algo a lo que no te acostumbras nunca", ha confesado.

"He llegado a recibir amenazas"

También se ha referido a su hermano, al que Rubiales, Jorge Vilda y el responsable de comunicación de la selección femenina habría presionado para que Hermoso declarase que el beso había sido consentido. "Mi hermano está siendo muy importante en este proceso, porque aparte de todo lo que supone contar con su apoyo, me aporta una visión masculina con mis mismos valores. Es mi familia, pero también un hombre que está apoyando la causa. Para mí, tiene mucho valor que tenga esta mentalidad", ha explicado.

"Entiendo que cada uno piense como piense y a mí también me encantaría poder centrarme solo en mi deporte, pero cuando ves situaciones injustas, tienes que estar de un lado o de otro", ha proseguido en una declaración en la que ha dicho que "la gente me odiará o me querrá, pero tengo mi manera de pensar y no me importa decirlo abiertamente". Y ha agradecido el apoyo que ha recibido en este trance complicado. "Todo eso me dio la fuerza para seguir y pensar que tenía que pasar por esto por todas. Hay muchas compañeras que necesitaban que alguien alzara la voz", ha comentado.

Y se ha despedido compartiendo cómo le gustaría que le recordaran. "Como una persona que ha querido dejar a España en lo más alto pero, sobre todo, como alguien que ha intentado que muchas mentalidades cambien. Por suerte o por desgracia, está esta historia (la de Rubiales), pero voy a aprender a aprovecharla positivamente para pelear por lo que creo que es bueno para la sociedad. El movimiento #SeAcabó debe traer una nueva era", ha finalizado.

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