El PP ha acusado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de politizar la Justicia con su nuevo Gobierno al poner a Félix Bolaños al frente de esta cartera y asumir también las relaciones con la Cortes, ya que considera que coordinará el trato del poder legislativo con el judicial.
En rueda de prensa en Génova, Borja Sémper ha criticado que Sánchez mantenga el Gobierno "más caro de la historia" y se ha referido a Carles Puigdemont como 'vicepresidente'. "Tenemos un Gobierno tan caro como el anterior. Que apuesta por la crispación con perfiles como el de Óscar Puente. Con un mensaje preocupante para la separación de poderes con Bolaños y un vicepresidente, Puigdemont, que dirige desde Waterloo".
"Al unir los Ministerios de Presidencia y Justicia y entregarle su gestión a su ministro más político, Sánchez lanza un mensaje claro a Europa y al sistema judicial, y no es precisamente el de despolitizar la justicia en España", señalan fuentes del PP a Efe.
Destacan que si Bolaños asume la cartera de Justicia y también las relaciones con las Cortes implicaría que coordina las funciones del presidente del Ejecutivo, dirige las relaciones con el Poder Legislativo, y coordina el trato con el Poder Judicial.
"Todo un mensaje para un presidente que tiene poco interés en proteger la separación de poderes en nuestro país", recalcan las mismas fuentes que también ven una "provocación" la continuidad de Fernando Grande-Marlaska al frente del Ministerio de Interior tras el caso Pegasus, el salto a la valla de Melilla que causó varios muertos y la crisis migratoria.
Los populares además destacan que "para levantar el muro entre españoles que anticipó en su discurso de investidura, Sánchez ha elegido al albañil adecuado al sentar en el Consejo de Ministros a Óscar Puente" mientras que consideran que la salida de la dirigente de Podemos, Ione Belarra, del Gobierno supone "despreciar" un partido "que le ayudó a ser presidente".
El PP insiste en que pese a los nuevos nombramientos es el líder de Junts, Carles Puigdemont, el que "sigue mandando en nuestro país" y el que "decidirá quién sigue y por cuánto tiempo desde su 'exilio' en Waterloo".