El presidente de Repsol, Antonio Brufau, ha afirmado que la compañía podría llevarse parte de sus inversiones fuera de España debido a la inestabilidad jurídica y las elevadas cargas fiscales con las que "el Gobierno somete a sus empresas".
Según Brufau, inversiones como las destinadas al hidrógeno, que proyectan para España unos 1.500 millones de euros, requieren "un marco de estabilidad" y "un marco fiscal atractivo, ni mejor ni peor, competitivo con respecto a las regiones próximas a nosotros". "Si tenemos un impuesto para producir hidrógeno que no tienen Francia o Portugal, pues seguramente nuestra decisión será irnos a Portugal o Francia", ha dicho en un acto en Madrid.
Además, el presidente de la energética ha calificado de "incomprensible" que en España se quiera mantener para las energéticas un gravamen transitorio basado en "hipotéticos" beneficios extraordinarios, que ya han quitado todos los países. "Los costes a los que el Gobierno somete a sus empresas las coloca en clara desventaja competitiva", recalcó.
"Europa debería ser un mercado integrado con normativa similar en materia energética en todos sus estados, ya que mientras no lo sea, no podrá competir y las empresas europeas estarán limitadas frente a Asia y América, donde sí tienen incentivos para crecer y expandirse a otras regiones, como la propia Europa", ha alertado. Y ha advertido además de que si esto sigue sucediendo "veremos pérdida de puestos de trabajo y retroceso medioambiental, porque el resultado final será la deslocalización de la industria por la imposibilidad de poder competir". Para Brufau el modelo a seguir para Europa es el de Estados Unidos, con subsidios a la producción de hidrógeno.
Repsol ya avanzó en octubre que si se mantiene el impuesto a las grandes energéticas en España, inicialmente temporal y extraordinario, puede condicionar sus inversiones en España. La compañía invirtió 4.362 millones de euros en los nueve primeros meses del año, el 41% en España y el 37 % en Estados Unidos. En ese periodo, aportó 10.890 millones de euros a las arcas públicas, cerca del 70% en España, donde fue la empresa de la bolsa española "que más impuestos pagó en el país", según la empresa.