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TRIBUNA

Es hora de fortalecer la educación en Argentina

viernes 01 de diciembre de 2023, 19:52h

El 10 de diciembre Javier Milei, electo democráticamente como Presidente de Argentina, ejercerá este cargo por cuatro años Es importante que las nuevas autoridades encaren sin demoras el fortalecimiento de la educación.

Comencemos por cumplir tres importantes leyes que, lamentablemente no se cumplen.(i.) La Ley 25864 del 2003 que establece un calendario anual mínimo de 180 días efectivos de clases. Esta norma nunca se cumplió en todo el país (ii.) La Ley 26206 del 2006 que hizo obligatoria la escuela secundaria en todo el país, pero de cada 100 alumnos que ingresan al primer grado primario concluyen la escuela secundaria en término alrededor de la mitad.(iii.) La Ley 26206 también establece la Jornada Extendida en el nivel primario, pero apenas el 15% de los alumnos del nivel primario son favorecidos con este beneficio.

La población es la depositaria del capital humano, que es decisivo para impulsar el progreso y mejorar las condiciones de vida. El nivel de conocimientos acumulados en la mente de los habitantes, gracias a la educación es la garantía del avance económico y social. El mundo está cambiando al ritmo de los saberes nuevos que dependen fundamentalmente de la educación. La escuela argentina ha dejado de ser la escuela modelo a ser imitada, como lo había sido por muchas décadas desde fines del siglo XIX. Mientras Alberdi decía que “gobernar es poblar”, la extrapolación al siglo XXI de su aserto podría expresar que “gobernar es educar

En este siglo la pobreza afecta duramente a quienes tienen una escasa escolarización. Los pobres ya no son hoy pobres transitorios, ya que en muchos casos son familias enteras, que por más de una generación han estado excluidas del nuevo mundo laboral hoy vigente. Si la pobreza fuera meramente coyuntural, se podría remediar con soluciones de corto plazo y planes sociales, pero cuando la pobreza es como la que nosotros padecemos, son necesarias otras líneas de acción que apunten a la raíz del flagelo.

Un buen sistema escolar asegura altos niveles de conocimientos a sus alumnos, pero además apunta a eliminar las desigualdades en los niveles de conocimientos de los alumnos que dependen del nivel socioeconómico de sus familias. Nuestra pobreza y la indigencia se concentran en quienes tienen una escasa escolarización. Nuestros adultos que hoy son pobres y excluidos no terminaron ayer la escuela secundaria, pero debemos lograr que mañana sus hijos se gradúen en escuelas secundarias de buen nivel educativo. Así podremos quebrar este círculo de reproducción intergeneracional de la pobreza. La igualdad de oportunidades es esencial en una sociedad donde la justicia social no es simplemente retórica

La propuesta superadora se centra en la educación, ya que de la pobreza no se sale únicamente con subsidios, que son útiles pero no alcanzan, el requisito es la escolarización completa de los adolescentes, ya que el bajo nivel educativo estimula el desempleo y la pobreza. Esperemos que las nuevas autoridades electas implementen una nueva política educativa. que apunte a la calidad educativa y la integración social.

Alieto Guadagni

Economista

ALIETO GUADAGNI es economista graduado en la Universidad Nacional de Buenos Aires, con estudios de postgrado en la Universidad de Chile y Doctorado en la Universidad de California (Berkeley)

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