Los socios separatistas del Gobierno de Sánchez no asistieron, al igual que los presidentes autonómicos socialistas.
La presidenta del Congreso, Francina Armengol, ha defendido la Constitución como "la cura más efectiva contra la discordia" y ha añadido que es legítimo apostar por su renovación, al menos en cuestiones básicas, como convertir el Senado en una verdadera cámara de representación territorial o responder a las exigencias del siglo XXI.
"Lo que no está de ninguna manera en discusión es nuestra total obligación de cumplirla. Deberíamos acatar todos y cada uno de sus preceptos, pero la realidad es que quedan asignaturas pendientes", ha dicho durante su discurso en el Salón de Plenos del Congreso donde se ha celebrado el 45º aniversario de la Constitución, y al que asistió el ponente de la carta magna Miquel Roca.
La celebración de los 45 años de vigencia de la Carta Magna se produce en medio de una gran tensión y crispación políticas por la ley de amnistía, que PP y Vox consideran inconstitucional, y cuando se cumplen cinco años sin que se renueve el Consejo General del Poder Judicial.
El tradicional acto institucional en las Cortes Generales está marcado además por la necesidad de pactos del Gobierno en minoría de Pedro Sánchez, que ahora deberá negociar con un actor más, tras anunciar este martes Podemos su decisión de dejar al socio de la coalición, Sumar, y pasarse al Grupo Mixto.
Al acto no asistieron los miembros de Vox ni los socios de Sánchez de la investidura: ERC, Junts, EH Bilud, PNV y BNG. Sí están presentes los cinco diputados de Podemos que han roto con Sumar, así como los portavoces y dirigentes del partido que lidera Yolanda Díaz.
La representación de presidentes autonómicos se redujo a seis, cinco del PP -Andalucía, Juanma Moreno; Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco; Galicia, Alfonso Rueda; Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y Murcia, Fernando López Miras- y Fernando Clavijo, de Coalición Canaria pero que gobierna con los populares en las islas.
Como es tradicional no estuvieronn el lehendakari vasco, ni el presidente catalán y se sumaron además a las ausencias los presidentes autonómicos del PSOE.
"Abogar por su renovación"
"La Constitución de la concordia es la que nos une ante el mínimo intento de alterar la convivencia. Porque en nuestra Constitución no están escritos la crispación, el desprecio o el enfrentamiento. Porque nuestra ley de leyes sigue siendo la cura más efectiva contra la discordia", ha incidido Armengol en un discurso ante las altas autoridades del Estado, el nuevo Gobierno de coalición y el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, así como presidentes autonómicos.
Armengol ha ensalzado la Constitución y aunque ha dicho que tan legítimo es no plantear una revisión de la carta magna, lo es abogar por su renovación y sobre todo por su implementación ya que quedan asuntos pendientes en temas como igualdad, vivienda, violencia machista o conciliación.
Ha urgido a la modificación del artículo 49 "para que en nuestro texto fundacional las personas con discapacidad sean tratadas como corresponde y desaparezca de una vez el ofensivo término 'disminuido', tal y como reclama el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi) y por el que ha recibido un fuerte aplauso.
"La Constitución es alzar el estandarte del diálogo ante los desafíos que afrontamos cada día y la propia Constitución nos plantea... Y esta es la principal misión que tenemos los representantes públicos en las instituciones, en el Congreso, en el Senado, en las comunidades autónomas: desplegar y actualizar los mandatos de la Constitución", ha recalcado.
Armengol ha recordado el título octavo de la carta magna vinculado a los territorios y que "integra la diversidad que convive en nuestro país y la riqueza que supone un Estado plural", al tiempo que "deja abierto el camino para avanzar en el proceso de acercar a los ciudadanos la toma de decisiones".
"Comprendámonos así, asumiendo el privilegio de nuestras diferencias, abrazando lo heterogéneo que nos convierte en quienes somos, como hemos hecho también en el Congreso, reconociendo todas las lenguas oficiales del Estado", ha dicho la presidenta del Congreso, que ha puntualizado que "ser constitucionalista no consiste en levantar la carta magna como si de un tótem se tratara, sino en asumir que podemos llegar a acuerdos para cumplirla y desarrollarla".
La presidenta de la Cámara Baja ha recordado que la Constitución de 1978 puso fin a 40 años de dictadura y fue la base del progreso, por lo que debe ser también referente para afrontar el futuro.
"Nuestra Constitución guarda la mejor garantía de convivencia y en el acuerdo que la hizo posible está la prueba de que el diálogo y el consenso son la única vía para llegar a ella. Porque la generosidad que nos concedió este pacto entre diferentes nos dicta el camino para avanzar", ha incidido.
Al respecto ha instado a buscar el interés general y la concordia porque así fue posible en momentos de mayor dificultad.
Los actos comenzaron a las 10.30 con el izado de la bandera, que abandonó ya su tradicional escenario en Colón y se ubicó en la Plaza de la Marina Española, frente al Senado. Presidiron el acto los presidentes de la Cámara Alta y la Cámara Baja, Pedro Rollán y Francina Armengol, acompañados por el Jefe de Estado Mayor de la Defensa y personal del Ejército de Tierra, la Armada, el Ejército del Aire y la Guardia Civil.
El aniversario se celebró a partir de mediodía en el Congreso, donde el acto institucional retorna al Salón de Pasos Perdidos tras varios años celebrándose en el exterior, frente a la Puerta de los Leones, debido a la pandemia.
A la celebración de la Constitución no acuden este miércoles, como ya es habitual, los grupos nacionalistas e independentistas -EH Bildu, PNV, ERC, Junts y BNG- convertidos todos ellos en esta legislatura en socios parlamentarios imprescindibles para el Ejecutivo de coalición.
Un año más tampoco participará Vox, que tomará parte en el izado de bandera pero se ausentará de la celebración con el argumento de que el PSOE y sus socios "pisotean" la Carta Magna. Santiago Abascal acudirá a la protesta convocada por Denaes frente a la sede del PSOE, en la calle Ferraz, coincidiendo con este acto.
El foco estará puesto además en la presencia de los cinco diputados de Podemos que han anunciado que se van al Mixto y que prometen alzar su voz, pues su secretaria general, Ione Belarra, ya ha convocado a los periodistas.
Cuando ya hay fecha para que el Congreso debata la toma en consideración de la ley de amnistía, el próximo martes 12 de diciembre, en el Congreso estarán presentes también las altas autoridades del Estado, como los presidentes del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).
Así, a los tradicionales intercambios sobre la necesidad de cambiar o no la Carta Magna, este año se unirán con seguridad los reproches del Partido Popular a la ley de amnistía, que consideran una enmienda a la Constitución, y a la figura de los verificadores internacionales a los acuerdos entre el PSOE y ERC y Junts.
El PP, que estrena portavoz en el Congreso con Miguel Tellado, ha sido además blanco de las críticas de la izquierda por el bloqueo a renovar el Consejo General del Poder Judicial. Al respecto, Alberto Núñez Feijóo se ha mostrado dispuesto a negociar, aunque solo renovará este órgano si el PSOE pacta reformar el método de elección, una opción que no convence a los socialistas.
Las alusiones al 'lawfare' en el acuerdo de Gobierno entre el PSOE y Junts y las protestas de jueces y fiscales planearán también sobre la celebración.
Los actos comenzarán a las 10.30 con el izado de la bandera, que abandonó ya su tradicional escenario en Colón y se ubica en la Plaza de la Marina Española, frente al Senado. Presidirán el acto los presidentes de la Cámara Alta y la Cámara Baja, Pedro Rollán y Francina Armengol, acompañados por el Jefe de Estado Mayor de la Defensa y personal del Ejército de Tierra, la Armada, el Ejército del Aire y la Guardia Civil.
El aniversario se celebrará a partir de mediodía en el Congreso, donde el acto institucional retorna al Salón de Pasos Perdidos tras varios años celebrándose en el exterior, frente a la Puerta de los Leones, debido a la pandemia.