En lugar de abordar la crisis en Cercanías, las RR. SS. del ministro de Transportes se dedican en exclusiva a insultar al Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid.
Los usuarios de Cercanías en la Comunidad de Madrid saben bien el declive que ha experimentado este servicio en los últimos años. Los retrasos se han convertido en la norma, generando aglomeraciones sobresalientes y la incomodidad y el enfado general entre los viajeros. La situación no ha ido a mejor en estos meses, todo lo contrario: en trece días se han registrado tres descarrilamientos de trenes en el túnel de Atocha a Recoletos. La sensación de peligrosidad que ha adquirido el asunto ha desembocado en la indignación de los usuarios, que no comprenden el motivo de semejante entuerto. Y las autoridades políticas regionales tampoco se explican la flagrante dejadez en que ha caído un servicio tan utilizado por sus ciudadanos.
Por este motivo, desde el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso se ha insistido en solicitar una reunión de urgencia al ministro de Transportes, Óscar Puente. Pero no han obtenido respuesta alguna, a pesar de la creciente gravedad de la situación. El problema, tal y como denuncian, es que Puente se dedica a combatir en redes sociales en lugar de abordar el problema con diálogo con las partes afectadas por el evidente despropósito llevado a cabo en lo relativo al mantenimiento de las instalaciones ferroviarias madrileñas. Y como se ha centrado en atacar y en imponer un discurso beligerante contra los críticos, no ha ofrecido ni una palabra sobre la necesaria ampliación de la financiación para salvaguardar el Cercanías madrileño.
El 'dóberman' de Sánchez
Puente se ha ganado a pulso el apelativo 'dóberman' con el que se le conoce dentro del Partido Popular. En Génova tienen claro que Pedro Sánchez le sacó de Valladolid para colocarle como ariete y así desviar la diana de Moncloa. Y está respondiendo a las expectativas con creces, protagonizando ataques despiadados contra Alberto Núñez Feijóo -como el realizado durante el debate de investidura-, lanzándose en tromba contra la oposición sin ningún escrúpulo y dejando a su paso un reguero de polémicas. Saltó al ruedo nacional por su agresividad en redes sociales cuando todavía era alcalde de Valladolid -llegó a insultar a Ronaldo, el dueño del club de fútbol de la ciudad pucelana- y no ha frenado esa trayectoria desde entonces, llegando a vivir altercados con ciudadanos como el que protagonizó en el AVE.
Otra de sus salidas de tono públicas llegó en una entrevista del mes pasado. Para explicar que el PSOE no habría aprobado la amnistía de los secesionistas catalanes si no hubiera necesitado los votos de Carles Puigdemont, el ministro de Transporte dejó esta reflexión: "Voy a hacer una comparación chusca (...) Se podrían preguntar: '¿Usted se habría casado si no se hubiera quedado embarazada su mujer?'. Pues a lo mejor en este momento no, pero nos queremos mucho y seguramente dentro de seis meses nos hubiéramos casado también. Pues esto es lo mismo". Esta es una de las múltiples muestras que describen a un personaje que dice todo lo que piensa sin ningún filtro. Más cercano a la desvergüenza que a la verborrea.
Siguiendo ese patrón de comportamiento, ha vuelto a demostrar su pelaje este sábado. En plena crisis por los descarrilamientos en Cercanías ha elevado el tono de sus ataques y se ha dedicado a bloquear en sus redes sociales a todo aquel que le pone en cuestión. Incluso al alcalde de Madrid. José Luis Martínez Almeida ha denunciado en la red social X (antes Twitter) que Puente le ha bloqueado por criticar su gestión de las incidencias en el tren madrileño. "Descarrila como los cercanías, pero que esto pase ni le va ni le viene como buen sanchista que es (..) No hay bloqueo en redes sociales que tape la vergüenza del caos en Cercanías del Gobierno de Sánchez", escribió el titular del Ayuntamiento.
Pero no queda ahí la cosa, pues ha bloqueado a tres concejales del Partido Popular en el Ayuntamiento capitalino. Uno de ellos es el segundo teniente de alcalde, Borja Carabante, que reprochó a Puente su falta de "respeto institucional" al bloquearle por denunciar "el riesgo que suponen los descarrilamientos de Cercanías" y recordar que es su "responsabilidad garantizar la seguridad de los madrileños". "Este es el respeto institucional de Pedro Sánchez a Madrid", ha sentenciado Carabante. Y también han evidenciado su enfado los bloqueados José Fernández Sánchez -delegado del Área de Gobierno de Políticas Sociales, Familia e Igualdad de Madrid- y Marta Rivera -delegada de Cultura, Turismo y Deporte-. "Ojalá Óscar Puente dedicase a arreglar los problemas en el Cercanías el tiempo que dedica a bloquear gente en redes sociales. Si un día pasa algo grave, lo lamentaremos todos", denunció Rivera.
No obstante, se trata de un servicio que usan diariamente 700.000 personas, tal y como ha precisado la vicealcaldesa y delegada de Seguridad y Emergencias del Ayuntamiento, Inma Sánz. Y ha remarcado que "la falta de inversiones en mantenimiento está produciendo descarrilamientos, retrasos y accidentes". Pero ante la enorme polvareda provocada, el ministro ha acelerado en vez de templar. Ha adjuntado en su cuenta de X un artículo del periodista Carlos Alsina en el periódico 'El Mundo' titulado 'Por qué te bloqueo'. "Que seas concejal, consejero o presidente no te excluye de pertenecer a alguna de las categorías que en él se mencionan", ha escrito Puente aludiendo al texto de Alsina sobre los bloqueos. "Tuiter no es la vida. En tuiter uno elige compañía", ha sentenciado.
Después ha publicado el informe elaborado por ADIF en relación con los incidentes sucedidos en el túnel Atocha-Recoletos. En ese informe se explica que el primero de los descarrilamientos, de un Talgo que cubría la ruta de Almería a Madrid-Chamartín el 26 de noviembre, se debió a la "rotura de una aguja de la travesía", aunque las "causas últimas siguen en investigación"; sobre el descarrilamiento del día cinco de diciembre, se señala que hubo un descarrillo de uno de estos "buques" en el desvío 24 y que "no hay una causa clara del mismo"; y con respecto al último, el ocurrido en la madrugada del ocho de diciembre, ADIF indica que es "muy similar al anterior, tanto por el tipo de tren (serie 450) como por el resto de factores concurrentes, tales como la ubicación, tipología y consecuencias". Y ha asegurado que el diseño del trazado del recorrido es "totalmente correcto" y las revisiones realizadas "en el marco de mantenimiento son también adecuadas".