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TENIS

Torneo de Brisbane. Rafa Nadal firma un regreso triunfal

Torneo de Brisbane. Rafa Nadal firma un regreso triunfal
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(Foto: EFE)
martes 02 de enero de 2024, 12:57h
El astro español desesperó a Thiem en su regreso a las canchas tras casi un año lesionado.

Rafael Nadal se lesionó el 18 de enero del 2023, en la segunda ronda del Abierto de Australia. Jugaba ante estadounidense Mackenzie McDonald y se dañó el psoas ilíaco de la pierna izquierda. Ahí comenzó el bache más profundo de su carrera deportiva y el mayor desafío de todos, con el fantasma de la jubilación ondeando. Pero tumbar al ganador de 22 'Grand Slams' no es sencillo y este martes ha vuelto a competir. Al fin, después de una operación, de varios intentos de regreso y de 349 días sin disputar un partido individual.

Casi un año ha tardado el mejor deportista español de la historia en encontrar las garantías físicas para jugar de nuevo. Se ha enfundado la raqueta con 37 años, ya como padre de familia y asentado en el puesto 672º del ranking ATP. Su prolongada ausencia le ha llevado a caer en la clasificación del circuito masculino que tantas veces lideró (209 semanas) y a acceder al Torneo de Brisbane con una invitación de la organización. Sea como fuere, ya está de vuelta.

El partido de esta mañana estaba subrayado. Su valor simbólico y anímico no admite rebate para un deportista excepcional que se niega a retirarse en cualquier lugar que no sea la pista. Nadal se topó en esta fecha con Dominic Thiem, otro jugador que conoce bien las dificultades que entraña alcanzar la plenitud después de lesionarse. El austriaco consiguió ganar el Abierto de Estados Unidos en 2020, cuando prometía mucho. Después cayó en las dolencias físicas y ahora, con 30 años, yace alejado de los focos. Desmoralizado.

Recuperar sensaciones

Se armó en el Brisbane, pues, un enfrentamiento entre dos tenistas con ganas de competir como ellos saben. Había un marco de reivindicación en el estadio y alzó los brazos al final del duelo Nadal. El balear venció por 7-5 y 6-1, después de completar una hora y media de esfuerzo. Ganó con solvencia al imponerse en el apretado cierre del primer set, en un ejercicio de ganancia de confianza y de recuperación de sensaciones.

Y hablando de sensaciones, Rafael lució en varios instantes como si el tiempo no hubiera pasado para él. El Pat Rafter Arena del Queensland Tennis Centre disfrutó al verle defender con ardor, aplicar la intensidad que le es familiar a su juego y volar en las transiciones. La expectación estaba por las nubes y el zurdo legendario correspondió con algunos puntos brillantes. Puntos que acabaron por hundir a un Thiem que concluyó su rendimiento en un claro declive mental.

Se trataba de disfrutar de la competición y Nadal completó el objetivo desde temprano. "Es un día muy emocionante para mí por todo lo que he pasado. Me siento muy feliz. Todo ha salido bien. Han sido muchas cosas. Estoy agradecido por todo", confesó al término de un derroche energético basado en la extraordinaria defensa de su servicio. El manacorí gestionó con consistencia su saque, evidenciando que tiene la concentración afinada y que, como en estos meses de rehabilitación, le ha ganado la partida a la impaciencia.

Disfrutar

Nunca se sintió amenazado por Thiem en sus turnos de saque. El tenista de Viena le había ganado los últimos dos de los 15 duelos que habían jugado hasta este martes, pero la historia sería muy diferente en Brisbane. La mentalidad del español gobernó los puntos decisivos del set inicial, puntos a la postre definitivos en el sentido del encuentro. Con 5-5, Nadal se apuntó su servicio y encontró las primeras bolas de break en el 6-5. Selló la manga a la cuarta oportunidad (56 minutos) con una agilidad de piernas y contundencia reseñables. Aceleró en el momento clave y desniveló todo.

El segundo set resultó un paseo triunfal para el favorito. Thiem perdió pie con su servicio y acumuló errores no forzados, un tanto desesperado por la solidez del veterano oponente. Afiló Rafael su resto y dio carpetazo a la cita con un 6-1 descriptivo. Se colocó rápido el español con 3-0 y mostró una autoridad que borró de cuajo la incertidumbre generada por la larga espera de 2023.

En la previa de este encuentro aseguró que no tiene sentido prometer victorias en este momento. Le queda mucho rodaje por completar antes de aspirar a alzar trofeos, avisa. "No puedo predecir cómo voy a estar en los próximos seis meses. No puedo predecir si mi cuerpo me permitirá disfrutar del tenis tanto como disfruté los últimos veinte años. No sé si mi cuerpo me permitirá ser competitivo", analizó antes de subrayar que lo que quiere es sentirse feliz compitiendo. "Quiero sentirme competitivo para salir a la pista y sentir que puedo competir contra cualquiera", expuso. Ya ha dado el primer paso.

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