El equipo de Simeone se toma la revancha de la Supercopa y elimina al actual campeón en un trepidante derbi (4-2). Metropolitano.
Lisboa, Milan o Riad tienen como denominador común presenciar desenlaces emocionantes de derbis madrileños espectaculares. Madrid ya vivió un final similar la temporada pasada en los cuartos de la Copa del Rey donde el Real Madrid se apoyó en su templo para tumbar al Atlético. En esta ocasión, el conjunto de Diego Simeone sacó partida de la fortaleza de su fortín para tomarse su particular revancha y eliminar en octavos al actual campeón en otro derbi histórico.
Por tercer derbi consecutivo, el 'Atleti' anotó tres o más goles a su eterno rival al que tuvo que exprimir en la prórroga para vengarse de su reciente eliminación en la Supercopa y al que doblegó por segunda vez esta temporada, otra vez en su inexpugnable feudo donde el club madridista volvió a perder 22 encuentros después.
Un Madrid superior empata al filo del descanso
En su segundo encuentro en apenas ocho días, el choque estrella de los octavos de final empezó igualado. Ambos equipos se respetaron y procuraban ser protagonistas con el esférico en un Metropolitano abarrotado, feudo en el que el reciente campeón de Supercopa perdió su único partido de la temporada a finales de septiembre.
Con las novedades de Lunin y Camavinga respecto a la semifinal disputada en Riad, el elenco de Ancelotti sí optó por una presión adelantada mientras que el club local ejercía una presión posicional. El choque se animó superado el minuto 5. Ambas escuadras buscaban con asiduidad las bandas, la izquierda el bloque colchonero y el actual campeón ambas con un Vinicius que recibía una sonora pitada cada vez que tocaba el balón.
El Real Madrid fue el que generó la primera ocasión de gol. La fabricó a balón parado que sacó en corto y Bellingham apareció para zafarse de Witsel, única novedad en el Atlético, con un recorte hacia dentro, su zurdazo impactó en el travesaño y 'Vini' no acertó al recoger la ocasión al salirle muy alto su golpeo.
Tras esta doble oportunidad visitante, el combinado de Simeone se precipitó en más de un acercamiento. Intentaba sorprender a la zaga rival con un juego directo pero sus pases verticales carecían de precisión o eran adivinados por su adversario. Precisamente, Camavinga se anticipó y lanzó una contra demostrando las intenciones del segundo de LaLiga cuando recuperaba en su propio campo.
Superado el primer cuarto de hora, el Atlético seguía impreciso en su circulación del balón. En parte, por la solidez defensiva de un Madrid bien situado en pocos metros. A su buen hacer en defensa, los de Ancelotti volvieron a generar peligro bajo la batuta de los dos brasileños: Rodrygo recibió en el corazón del área, remató a puerta encontrándose con Oblak y el esloveno fue providencial al golpeo inmediato de Vinicius haciéndose grande en el primer palo.
El equipo de Simeone replicó en un acercamiento culminado por De Paul con un remate de cabeza atajado por Lunin. A partir de esta ocasión, el Atlético de Madrid dio un paso al frente. Subió su línea de presión, mejoró en su elaboración de juego en un tramo donde Morata puso de nuevo a prueba al meta ucraniano que blocó su oportunidad.
Ante la mejora local, el vigente campeón copero seguía con las ideas claras: recuperar y salir en transición. Modric inició otra acción peligrosa con un pase al espacio para Bellingham y este asistió a un Vinicius cuyo tiro lo despejó la zaga rojiblanca.
El paso al frente del Atlético duró poco. El Real Madrid replegaba en cuestión de segundos y su ritmo con el balón aumentó al ser más fluido en su circulación. El Metropolitano se impacientaba al ver que su equipo recuperaba y no salía decidido al campo rival y también animaba con gritos de "Atleti' por el sometimiento prolongado del club merengue con el esférico.
En la recta final del primer tiempo, el plan de Ancelotti se estaba imponiendo al de Simeone. Tras desempatar en sus duelos particulares (nueve triunfos del italiano por ocho del argentino en 23 enfrentamientos), el conjunto blanco continuaba siendo superior y sumó un nuevo tiro a puerta en un acercamiento finalizado por Valverde desde el balcón del área sin sorprender a Oblak.
A pesar de ser sometido, el Atlético se adelantó en el 39'. Exhibió su pegada al sacar partida de un desajuste defensivo en un centro lateral en el que Samuel Lino se anticipó a Rüdiger y Carvajal al segundo palo para superar a Lunin con un disparo cruzado. Un tanto que desató la locura del feudo rojiblanco y que llegó en un tramo de dominio visitante.
El choque se calentó a raíz de un lance entre Lino y Bellingham. El inglés intentó levantar al brasileño al entender que no le hizo falta y el Metropolitano recriminó la acción al pichichi de LaLiga. Instantes después, Vinicius vio la cartulina amarilla por protestar una jugada a Cuadra Fernández que celebró la parroquia colchonera.
Sin apenas ritmo en los últimos minutos de la primera parte, el club madridista igualó el marcador a balón parado. Modric centró al corazón del área, Oblak no fue contundente en su salida ante Rüdiger y se introdujo la ocasión en su propia portería. Vinicius festejó con rabia ante un Metropolitano que le pitó.
Joselu manda el duelo a la prórroga
El paso por los vestuarios sentó mejor al Real Madrid, que generó su primera ocasión de la segunda mitad en los primeros 40 segundos de juego en una jugada directa en la que Carvajal asistió al espacio a Rodrygo y el brasileño buscó el palo corto de Oblak que blocó el chut.
El Atlético continuaba con sus problemas a la hora de proponer con el balón. Una circunstancia que aprovechó el actual campeón para imponer su juego. Bellingham entró en escena y dejó una muestra de su calidad con una 'croqueta' a lo Andrés Iniesta en una jugada personal frenada por la defensa local.
Tras los dos sustos iniciales, el cuadro colchonero volvía a plasmar su dificultad para sorprender a la contra al estar muy distanciado su defensa con su ataque. Sin claridad asociativa, el conjunto de Ancelotti prolongaba su dominio, más notorio en los primeros compases del segundo periodo.
Simeone movió el banquillo para frenar el sometimiento blanco. Introdujo a Molina por un desacertado Saúl cuya posición en la sala de máquinas la ocupó Llorente. El cambio de pieza local fue continuado por otro error defensivo visitante que supuso el 2-1. Lunin y Rüdiger no se entendieron en un balón dividido en el interior del área, Morata volvió a anotar a su exequipo aprovechando el 'regalo' para empujar a placer y provocar el rugido del Metropolitano.
El 2-1 activó al Atlético. Mejoró considerablemente con balón, tocaba con criterio y se sentía cómodo dejando atrás sus dudas en su circulación. Ancelotti buscó frenar la reacción rojiblanca con un doble cambio: se fueron Mendy y Modric por Kroos y Brahim lo que provocó el cambio de posición de Camavinga, de nuevo como lateral izquierdo.
El exjugador del Milan fue protagonista en un lance donde recriminó la falta a Llorente causando una tangana de pocos segundos. El ambiente se calentó puesto que minutos después, Carvajal mostró su enfado empujando a De Paul provocando la sonora pitada del Metropolitano que respondía al tramo tenso del envite haciéndose notar.
Ancelotti retocó otra vez su medular metiendo a Tchouaméni por Valverde. Con el pivote francés en el verde, el reciente supercampeón de España volvió a generar verdadero peligro en una acción vertical entre Brahim y Rodrygo que culminó el brasileño con un potente derechazo que tocó en el travesaño.
El Atlético jugó con el ansía de su rival a partir del 75'. El combinado de Ancelotti estaba más volcado y el de Simeone amenzaba al contragolpe. El factor físico se hizo notar en un duelo de octavos de ida y vuelta. Griezmann tuvo el tanto de la sentencia en un mano a mano escorado con Lunin con el ucraniano vencedor adivinando su tiro.
El portero del Madrid fue determinante en la siguiente transición rápida local parando la ocasión a Morata, libre de marca en el segundo palo. Una oportunidad que pagó caro el Atlético al encajar el 2-2 en la jugada posterior. Joselu, que había entrado instantes previos, igualó el partido empujando a placer la asistencia de Bellingham. El delantero español se besó el escudo ante los aficionados madridistas presentes en el fondo sur.
Con 2-2 y a poco más de cinco minutos para la conclusión, el encuentro parecía encaminado a una nueva prórroga. En la era Simeone, merengues y rojiblancos han decidido sus siete eliminatorias directas o finales en cinco prórrogas y dos tandas de penaltis con un saldo favorable al elenco blanco con cinco triunfos y dos derrotas.
En el añadido de cuatro minutos, el bloque visitante generó más peligro asediando el área local. Vinicius se quedó cerca de batir a Oblak en un golpeo escorado cuyo rechace casi introduce la zaga colchonera en su propia portería. La réplica del 'Atleti' fue en un balón aéreo donde Hermoso ganó la partida a la defensa rival en un remate atrapado por Lunin en la última acción del duelo.
Una genialidad de Griezmann desata la locura rojiblanca
En el inicio de la prórroga se prolongó el intercambio de golpes. Primero avisó el cuadro local a través de Riquelme y el Madrid respondió por medio de Vinicius cuyo golpeo se abrió demasiado saliendo desviado.
A pesar de contar con una semana de descanso, el Atlético transmitía síntomas de agotamiento ante su rival, presumiblemente más desgastado por disputar la final de la Supercopa el domingo, y que seguía entero. En una tremenda batalla física, Simeone refrescó a su elenco dando entrada a Barrios y Depay por Llorente y Morata.
En un choque completamente abierto en el que las energías comenzaban a ser ustas, el 'Atleti' volvió a castigar la debilidad defensiva de su adversario. Griezmann culminó una jugada individual con maestría al dejar atrás a Vinicius con una podeosa conducción para hacer el 3-2 cerca de la línea de fondo con un zurdazo inapelable que desató la locura del Metropolitano.
Simeone y Ancelotti introdujeron nuevos jugadores para la segunda parte de la prórroga. Azpilicueta en el lado local, y Fran García y Ceballos en el bando visitante, entraron a un trepidante derbi en el que el Madrid estaba por tercera vez perdiendo.
El envite estaba roto. Riquelme y Bellingham protagonizaron las primeras ocasiones de la segunda mitad de una intensa prórroga en la que el elenco blanco se volcó nuevamente en busca de la igualada. Estuvo muy cerca de conseguirlo en el 111': Ceballos había superado a Oblak pero la acción se invalidó por fuera de juego previo de Bellingham.
Los de Ancelotti estuvieron próximos de nivelar el partido por tercera vez en una ocasión fallida de Rüdiger que no acertó en su remate acrobático. El Atlético fue letal en su siguiente acercamiento y pudo sentenciar la eliminatoria en su enésima contra finalizada por Riquelme con un derechazo a la escuadra izquierda de Lunin. Este viernes conocerá a su rival en cuartos que saldrá entre los siguientes rivales: Barcelona, Real Sociedad, Athletic, Girona, Celta de Vigo, Sevilla y Mallorca.
Ficha técnica
4 - Atlético de Madrid: Oblak; Llorente (Barrios, m. 97), Witsel, Giménez, Hermoso, Lino (Riquelme, m. 91+); De Paul (Azpilicueta, m. 105 (Savic, m. 115), Koke, Saúl (Molina, m. 55); Griezmann y Morata (Memphis, m. 97).
2 - Real Madrid: Lunin; Carvajal, Nacho (Fran García, m. 105), Rüdiger, Mendy (Brahim, m. 65); Camavinga (Ceballos, m. 105), Modric (Kroos, m. 65), Fede Valverde (Tchouameni, m. 73), Bellingham; Vinícius y Rodrygo (Joselu, m. 80).
Goles: 1-0, m. 38: Lino. 1-1, m. 45: Modric. 2-1, m. 57: Morata. 2-2, m. 82: Joselu. 3-2, m. 100: Griezmann. 4-2, m. 118: Riquelme.
Árbitro: Cuadra Fernández (C. Balear). Amonestó con tarjeta amarilla a los locales Morata (m. 58), Hermoso (m. 68), De Paul (m. 78), Koke (m. 79) y Witsel (m. 113) y a los visitantes Vinicius (m. 45), Camavinga (m. 55), Brahim (m. 68), Bellingham (m. 84) y Carvajal (m. 89).
Incidencias: partido correspondiente a los octavos de final de la Copa del Rey, disputado en el estadio Cívitas Metropolitano ante 67.623 espectadores. Antes del inicio del partido se guardó un minuto de silencio en memoria de la leyenda del Atlético de Madrid y del fútbol argentino Jorge Griffa. Tambien se hizo entrega de una camiseta con el número 174 a Antoine Griezmann como reconocimiento a su condición ya de máximo goleador de la historia del club rojiblanco, con esa cifra de tantos.