La vicesecretaria general de los socialistas arremente contra la disidencia del barón socialista: "Busca notoriedad, ese no es el camino".
La vicepresidenta primera del Gobierno,
María Jesús Montero, ha considerado este jueves que el presidente de Castilla-La Mancha,
Emiliano García-Page, busca notoriedad al discrepar con el Gobierno y situar al PSOE en "el extrarradio de la Constitución" y le ha advertido de que "ese no es el camino".
A su llegada a un desayuno informativo en Madrid, Montero ha asegurado que el PSOE trabaja siempre garantizando la Constitución a pesar de "los ataques que estos días ha recibido por parte del PP, que incluso ha llegado a afirmar que en este país no existe Constitución".
Ha añadido sobre el presidente castellanomanchego que no comparte "una estrategia en la que la notoriedad se hace a partir de la discrepancia" con las estrategias del Gobierno y del partido.
"Ese no es el camino. El camino es ser capaces, entre todos, de frenar el avance de la derecha y de la ultraderecha", ha subrayado la también vicesecretaria general del PSOE, que ha insistido en que las afirmaciones de García-Page "no se corresponden con la realidad de lo que el Ejecutivo está desarrollando" en torno a la ley de amnistía.
En el mismo sentido se ha pronunciado el exministro socialista José Blanco, para quien el presidente de Castilla-La Mancha "estaría mejor callado".
Fuentes socialistas han señalado que no ven necesario hacer nada contra el presidente castellanomanchego, aunque son muy críticos con García-Page porque sus ganas de protagonismo piensan que está haciendo el juego a la derecha.
Otro de los ministros del Gobierno, el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha repetido que el PSOE "nunca ha estado en el extrarradio de la Constitución", sino que ha sido la formación política que se ha situado del lado del texto constitucional "desde el minuto uno".
Mientras, la ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez, ha esquivado responder si García-Page debería ser expedientado y se ha limitado a decir que "tiene mucha tarea" que hacer en su región como el Gobierno la tiene en defender "el interés general de todos los españoles".
Ha puesto en valor que el PSOE "de ayer, de hoy y de mañana, es el de siempre, el que ha traído la democracia, que preserva y cuida la Constitución y que aspira a ampliar sus derechos".
Para la responsable de Igualdad, Ana Redondo, el socialismo es muy amplio "y hay muchos acentos" pero es partidaria de que las diferencias se aborden mejor dentro del partido. "Ese tipo de declaraciones fuera no es lo que más conviene ni a Page ni desde luego al Partido Socialista", ha señalado.
"Sin el PSOE no sería nada"
Precisamente uno de los reproches que hacen al presidente de Castilla La Mancha es que no haya verbalizado este tipo de acusaciones cuando ha tenido ocasión de hacerlo, sin ir más lejos en la convención política que el PSOE celebró este fin de semana en A Coruña.
Aparte, las mismas fuentes aprovechan para recordarle que si bien él ha revalidado por mayoría absoluta la Presidencia autonómica, algo que hace valer, sin el PSOE no sería nada.
En este mismo sentido, el secretario general de los socialistas valencianos, Ximo Puig, ha defendido la ley de amnistía que tampoco ve en el "extrarradio" de la Constitución y ha pedido a García-Page, que sea "leal" con el partido y evite el "frentismo".
Y el candidato a la Presidencia de la Xunta, José Ramón Gómez Besteiro, ha asegurado que la "inmensa mayoría del partido" no comparte sus opiniones. Otro gallego, el exministro socialista José Blanco, ha ido más lejos al recalcar que el presidente de Castilla-La Mancha "estaría mejor callado".
También ha entrado de lleno en la polémica el PP, empezando por su presidente, Alberto Núñez-Feijóo, que ha acusado al PSOE de "humillar" a García-Page y ha denunciado que "el Partido Socialista considera razonable ser un poco terrorista y le parece muy mal criticar un poco a Sánchez".
Isabel Díaz Ayuso, la presidenta madrileña, ha salido igualmente a decir que el PSOE está actuando como "una secta" contra el presidente de Castilla-La Mancha, a quien ahora "desprecian" por no seguir la línea "marcada" por el partido con la ley de amnistía.