en marzo
La plaga de topillos podría causar daños graves en Castilla y León
martes 05 de febrero de 2008, 16:12h
Este trabajo demuestra, según ha informado hoy el Colegio Oficial, que "cuando en el mes de enero las poblaciones superan los 50 topillos por hectárea, es muy previsible que se produzca una plaga dañina en primavera-verano". Actualmente, en unas 1.700.000 hectáreas de Castilla y León las poblaciones de topillos superan esa cifra, y en algunas zonas dispersas, que abarcan unas 160.000 hectáreas, son superiores a 200, 400 ó 1.000 roedores por hectárea, por lo que ya "se están produciendo daños puntuales", según un comunicado del Colegio.
"Solamente una implicación absoluta de los agricultores, en el tratamiento químico con los productos actualmente utilizados por la Consejería" de Agricultura "y unas condiciones climáticas de frío intenso con humedad elevada, podrían modificar las fatales previsiones", añade. Los principales métodos físicos de control del topillo, como la quema de rastrojos y el laboreo en profundidad, "han pasado a la historia, porque se ha demostrado que no tienen efectos relevantes", subraya este trabajo.
A su juicio, tampoco el desbroce o la quema de cunetas y linderos han demostrado efectividad. Hasta ahora la Consejería ha utilizado bolsitas de trigo impregnado con clorofacinona y bromadiolona en pastillas de parafina, y últimamente sólo este producto, "que no son las materias activas más eficaces", según el autor del trabajo.
Además la eficacia del tratamiento estará siempre condicionada por el planteamiento medioambiental, que no permite utilizar el producto más tóxico de la forma más eficaz. "Si no es posible utilizar los métodos físicos ni químicos que han demostrado su eficacia, es muy difícil eliminar una plaga tan grave", advierte. El estudio augura que "la evolución sin control de la plaga es imprevisible y los riesgos de un desastre bíblico evidentes".