www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

EDITORIAL

Marlaska no dimite, a pesar de ser el ministro más odiado por la Guardia Civil y la Policía Nacional

EL IMPARCIAL
lunes 12 de febrero de 2024, 08:22h

Fernando Grande-Marlaska ha logrado ser repudiado por la mayoría de los agentes de las Fuerzas de Seguridad del Estado. La Guardia Civil y la Policía Nacional han pedido su dimisión en reiteradas ocasiones. Los motivos son muchos. A pesar de las promesas, sus salarios están aún muy por debajo de los de las policías autonómicas. Pero lo peor, es el sectarismo de sus nombramientos y sus inauditas gestiones como la de favorecer la libertad de los presos etarras, obligado por los pactos del PSOE con Bildu.

Pero el hartazgo de los agentes ha estallado en el Campo de Gibraltar tras el asesinato de dos guardias civiles por un grupo de narcotraficantes que arrollaron su “zodiac” con una embarcación diez veces más grande y potente que la conducida por los agentes.

El asesinato de los dos guardias civiles ha agravado las críticas a Fernando Grande-Marlaska por haber desmantelado hace apenas 16 meses el grupo de élite del Cuerpo para luchar contra los traficantes en el Estrecho, a pesar de haber logrado excelentes resultados desde su creación. El hartazgo de los miembros de los Cuerpos de Seguridad se ha puesto de manifiesto en el gesto de la viuda de uno de los guardias civiles asesinados, David Pérez, al protagonizar una escena durísima en el funeral de su marido en la Comandancia de la Guardia Civil en Pamplona. La mujer ha impedido que el ministro colocara la medalla de condecoración al féretro cuando se ha acercado para hacerlo. La viuda se ha dirigido hacia él y se lo ha impedido, diciendo a voz en alta que se negaba a que fuera Marlaska quien le condecorase.

Desde que fuera nombrado ministro del Interior por Pedro Sánchez, Marlaska ha protagonizado incontables escenas similares. Pero el presidente del Gobierno le mantiene en su puesto por su lealtad inquebrantable. En especial, porque cumple a rajatabla con las exigencias de Bildu de trasladar a las cárceles del País Vasco a los asesinos de ETA, después de haber transferido las competencias de Prisiones al Gobierno vasco, que, al final, les permite disfrutar de una semilibertad. Resulta lamentable que uno de los jueces de la Audiencia Nacional que combatió de manera ejemplar a los terroristas se haya convertido en el mejor aliado de los asesinos que encarceló. Pero, a cambio, se ya es el ministro del Interior que más tiempo ha permanecido en su puesto.

Seguramente, así compensa tener que sufrir el repudio de sus subordinados y ser humillado, sin ir más lejos, por la vida de un guardia civil que le “tiró a la cara” la condecoración que pretendía colocar sobre el féretro del hombre que había sido asesinado por unos traficantes que controlan a su antojo el contrabando de hachís gracias a la “retirada” de la Guardia Civil del Estrecho. La última decisión de un ministro que hace mucho debería haber abandonado su cargo.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (13)    No(0)

+
3 comentarios