El argentino firmó un doblete que empató dos veces las ventajas colchoneras (2-2). Morata falló lo 'infallable' y el equipo de Simeone, en problemas.
El Atlético se estrelló este sábado contra la exigencia que impone la élite del fútbol europeo. Tropezó en Almería, ante el colista de LaLiga, justo después de caer en la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones y a días de jugarse, en Bilbao, el pase a la final de la Copa del Rey. A pesar de contar con la plantilla más completa en años, los rojiblancos volvieron a resbalar en la irregularidad que les sonroja a domicilio con asiduidad. El empate cosechado en el Power Horse Stadium no les vale.
Rotó Diego Pablo Simeone por mandato del contexto y la jugada pareció salir bien. En el primer minuto Ángel Correa inauguró el marcador tras una acción sensacional del regateador Samuel Lino. Era el mejor inicio imaginable para unos visitantes que a punto estuvieron de encontrar la sentencia antes del minuto cinco, cuando Pablo Barrios desperdició un gran pase que le dejaba en franquía ante el portero local Luis Maximiano.
Le costó mucho asentarse en partido a los andaluces. Notaron el golpe precoz y casi se desordenaron del todo antes del cuarto de hora. Sin embargo, el bloque preparado por Gaizka Garitano ha crecido mucho desde la llegada del entrenador vasco. Los resultados no acompañan, pero el equipo compite con gallardía y ha bordeado dar un susto a alguno de los grandes. Que se lo pregunten al Real Madrid, cuando visitaron el Bernabéu.

Buena entrada colchonera
Una de las virtudes del vestuario almeriense es su voluntad guerrera. No se doblan ante nada ni nadie. No pierden tan fácilmente. Da la sensación que si Garitano hubiera llegado antes a su banquillo el horizonte no parecería tan oscuro. Y, desde luego, ha quedado claro que si los fichajes realizados en el mercado de invierno hubiesen llegado en verano, la situación sería diferente. Esta es la conclusión que dejó esta noche, pues las incorporaciones domaron al Atlético. Una de ellas, el 'Choco' Lozano, avisó al recibir un pase de Embarba y chutar a las manos de Jan Oblak -minuto 20-.
La intensidad e implicación del Almería ganó terreno hasta gobernar el césped. Lozano conectó arriba su cabezazo de inmediato y, entonces, emergió el gran protagonista del encuentro. En lúcida asociación con las arrancadas de Marc Pubill, Luka Romero empató con un latigazo desde la frontal que se coló pegado al palo. El golazo de esta perla argentina, que se presentó hace años en Mallorca como el "nuevo Messi" -antes de viajar a Italia y rebotar del Milan a la Lazio-, marcó el camino a los locales. Su ardor físico podía dañar al favorito.
Con el 1-1 en el electrónico, la energía andaluza aumentó. Los colchoneros padecieron para generar peligro antes del descanso. Sólo amenazaron por medio de Samuel Lino, que en el minuto 30 descerrajó un disparo desde la frontal que repelió Luis Maximiano. Ese fue todo el bagaje de unos visitantes que contaron con Marcos Llorente y Rodrigo Riquelme en la reanudación -se fueron Lino y Koke-. El 'Cholo' les recordó la motivación diaria y en el segundo acto asomó cierta mejoría. De hecho, Memphis Depay casi hizo diana en un lanzamiento de falta que lamió el larguero. Y Llorente probó la agilidad del portero luso a continuación.

Dudas y Romero da convicción a los locales
Parecía haber vuelto a cambiar la dirección del viento y, en el minuto 56, De Paul firmó el 1-2. El argentino se filtró por el centro y puso la guinda a una contra con un golpeo de exterior que se coló tras rebotar en Radovanovic. Este segmento pudo de nuevo tumbar al Almería. Riquelme emitió un tiro que escupió el travesaño, en plena oleada de presión 'atlética'. Las pérdidas locales en salida de juego a punto estuvieron de costarse la derrota.
En cambio, las dudas en la retaguardia contrastan con la finura en ataque. Y en el minuto 65 el recién llegado Jonathan Viera regaló a Luka Romero un pase interior que el zurdo colocó en la escuadra con un zurdazo maravilloso. Otro gol de bandera para devolver las tablas a falta de casi media hora para la conclusión. Susurraba la inercia fuegos artificiales en el desenlace, pero nada de eso ocurrió. Las precauciones, las imprecisiones y las interrupciones constantes enterraron el ida y vuelta anunciado.
En ese territorio tenso y táctico, sólo un error parecía capaz de desnivelar el envite. Un fallo como el que tuvieron dos zagueros almerienses, que se liaron en lugar de despejar un balón fácil y le regalaron a Álvaro Morata la ocasión de ganar. Una pelota botando al borde del área pequeña, sin defensas alrededor y en el descuento. El escenario con el que sueñan los delanteros y que Morata usó para chutar arriba de manera incomprensible. El delantero, que ya había marrado un mano a mano ante Maximiano -minuto 80-, entregó a Melero la oportunidad de coronarse, más Oblak decretó el 2-2 como el resultado definitivo. Reparto de puntos del todo insuficiente.
Ficha técnica
2 - UD Almería: Luis Maximiano; Marc Pubill, Ivan Radovanovic (m.68, Chumi), Édgar, Bruno Langa; Idrissu Baba, Lucas Robertone (m.80, Lopy), Embarba, Viera (m.77, Melero), Luka Romero (m.68. Arribas) y ‘Choco’ Lozano (m.77, Baptistao)
2 - Atlético: Jan Oblak; Samu Lino (m.46, Riquelme), Reinildo, Paulista, Savic, Nahuel Molina; Rodrigo De Paul (m.80, Witsel), Koke (m.46, Llorente), Pablo Barrios; Memphis (m.68. Morata) y Ángel Correa (m.68, Saúl Ñíguez).
Goles: 0-1, m.1: Correa; 1-1; m,26: Luka Romero; 1-2, m.56: De Paul; 2-2, m. 63: Luka Romero.
Árbitro: Alberola Rojas, (comité Castellano-Manchego), amonestó a los locales Embarba (m.92), y a los visitantes Reinildo (m.39);
Incidencias: partido correspondiente a la vigésimo sexta jornada de Primera División, Liga Santander, disputado en el Power Horse Stadium ante 14.472 espectadores. Antes de iniciarse el partido, se guardó un minuto de silencio en memoria de los fallecidos en el incendio ocurrido la tarde del pasado jueves en Valencia, en el que la UD Almería se ha sumado al dolor de los familiares, mostrando su apoyo a todos los damnificados en este trágico suceso.