El líder ruso, Vladímir Putin, pronuncia el discurso sobre el estado de la nación a solo dos semanas de las elecciones presidenciales y poco después de la muerte en prisión de su principal adversario, el líder opositor Alexéi Navalni.
El presidente ruso ha tachado de "disparate" las acusaciones de que Rusia plantea atacar Europa y avisa a la OTAN: las consecuencias de enviar tropas a Ucrania serán "trágicas".
"No fue Rusia la que comenzó la guerra en el Donbás, pero nosotros haremos todo para terminarla, erradicar el nazismo y cumplir con los objetivos de la operación militar especial (en Ucrania)".
Putin ha defendido que su país es un "pilar de democracia" y ha advertido de que no permitirá interferencias en los asuntos internos de su país.