Se extiende la contestación religiosa
El islam marroquí en Europa escapa al control de Rabat
viernes 07 de noviembre de 2008, 18:40h
Durante el reinado de Hassan II, Rabat controlaba la inmigración marroquí en Europa a través de organismos civiles, centros culturales y asociaciones laborales o de beneficiencia. La disidencia religiosa, entonces pequeña, nunca fue una prioridad para el régimen. Sin embargo, la irrupción del islamismo en la escena política marroquí y en el escenario internacional, han obligado al Palacio Real a dotarse de nuevos mecanismos de control.
Dentro del Islam sunita, Rabat ha constatado que el movimiento de los Hermanos Musulmanes, cuya matriz se originó en Egipto y se ha extendido a lo largo de decenios por todo el mundo musulmán, se ha implantado fuertemente en el seno de la inmigración marroquí en Europa. De hecho el máximo exponente de esta secta es un marroquí, Chakib Ben Makhluf. Esta corriente utiliza como tapadera la "Unión de organizaciones musulmanas en Europa". Rabat teme su influencia en los más de tres millones de mnarroquíes residentes en la Unión, y que esta penetración sirva como puente para infiltrarse en Marruecos.
La preocupación de Rabat se extiende también al movimiento marroquí Justicia y Espiritualidad que dirije el jeque Abdesslam Yassin, y que ha crecido últimamente hasta constituir el grupo más importante del Islam marroquí expatriado. Tan sólo en España, Justicia y Espiritualidad dirige el 28% de las mezquitas existentes. Es además un movimiento dominante en las asociaciones de trabajadores y de estudiantes marroquíes en todo el continente.
Aparte de estas dos corrientes "disidentes" del Islam oficial marroquí en Europa, Rabat teme también el desarrollo de grupos chiitas y wahabitas, que comienzan a tomar cuerpo entre los inmigrantes. En el caso específico de España, Rabat no consigue controlar el crecimiento del movimiento At Tabligh entre los inmigrantes y españoles musulmanes de Ceuta y Meluilla, una corriente fundamentalista nacida en Asia y cercana al salafismo yihadista.
El semanario independiente marroquí Al Ayam, dedica esta semana un amplio repoortaje a este fenómeno, indicando que el Consejo religioso de la inmigración está compuesto de 26 personas. Dirigido por Taher Tijkani, de la Alianza Islámica de Bélgica, forman parte del mismo cuatro residentes en España : Abdesalam Ghazuani, imam de la mezquita de Bilbao; Abdel Hamid Hmidi, imam en la localidad de Figueras, en Gerona; Alami Mustafa Rahmouni, asesor religioso en la embajada de Marruecos en Madrid; y Wafae Boulaich, profesora de árabe en el Centro Islámico de Madrid. Este organismo, con cerca de 170 imames y representantes de los musulmanes en Europa, se reúne este fin de semana en Marrakech para completar su número de miembros y jurar obediencia al Emir de los Creyentes, el rey Mohamed VI. Al ágora han sido invitados decenas de marroquíes que viven en España, pero sólo acudirán 27, según ha podido saber El Imparcial de fuentes de Rabat.
Según el citado semanario Al Ayam, existe un gran malestar en el seno de los Ulemas marroquíes, porque consideran que este Consejo es muy débil y no tendrá impacto alguno sobre la comunidad marroquí en el extranjero. En un primer momento los Ulemas propusieron a Mustafa Ben Hamza, un gran sabio y doctor en filosofía que formó a decenas de imames marroquíes en toda Europa, para dirigir este nuevo organismo. Pero el ministro de Asuntos Religiosos, Ahmed Toufiq, lo rechazó por no considerarlo apto para el puesto. Mustafa Ben Hamza es presidente del Consejo de Ulemas de Uxda y miembro de la cofradía religiosa buchichiya, al igual que el jeque disidente Asbdesslam Yassin.
De hecho, esta iniciativa marroquí parece destinada a fracasar ya que el régimen no poseeen propiedad ninguna mezquita en Europa. Todas están en manos de Arabia Saudí, de los Hermanos Musulmanes o de Justicia y Espiritualidad. La asociación islámica Justicia y Espiritualidad ha declarado al periódico Al Ayam que no acatará las recomendaciones del nuevo Consejo "porque carece de toda credibilidad".
La propuesta marroquí ha sido acogida diversamente en Europa. Mientras que Holanda ha protestado ante lo que considera ingerencia en los asuntos internos del pais, España calla y Francia es cómplice, afirman fuentes mediáticas marroquíes. Hasta ahora, Rabat se había limitado a enviar "predicadores" a diferentes países europeos durante el mes de Ramadán. Con esta nueva iniciativa, en cambio, intenta aumentar el control de una comunidad que se muestra cada dia más hostil al servilismo.