Partido horrible de los españoles con decisiones discutibles de su entrenador. Mosquera señalado. El Olympique de Aubameyang, a placer (4-0).
El peor Villarreal del curso, en el peor momento. Así se puede resumir la debacle que deja a los levantinos al borde de la eliminación después de la ida de los octavos de final de la Europa League. Los castellonenses viajaban a uno de los estadios más complicados del torneo, el Velodrome de Marsella, en un encuentro con miga por el pasado cercano de su actual entrenador. Esperaban competir y que la eliminatoria se resolviese en casa, en La Cerámica, pero no ocurrió nada de eso.
Marcelino García Toral sorprendió con una alineación extraña de inicio que le costó el partido. En la rueda de prensa posterior explicó que un virus estomacal le forzó a alinear una defensa con poca justificación. La realidad es que no apostó por ninguno de los tres laterales convocados y colocó en ese rol a dos zagueros centrales, Jorge Cuenca y Aissa Mandi. El resultado fue lapidario, pues el Olympique cuenta con velocidad y talento a raudales en sus extremos. Los creativos locales se lucieron y torturaron a sus rivales.

Primer tiempo muy discreto
Destacaron sobremanera esta noche dos futbolistas de la vieja escuela, de esos que gustan de torear con la pelota; de regate corto, finta, amago y baile. Amine Harit e Iliman Ndiaye resplandecieron entre líneas, indetectables, para desbordar con ayuda de sus carrileros por las dos bandas. Convirtieron la buena salida del 'Submarino', a contener más que a amenazar, en un espejismo. A partir del minuto 20 desencadenaron la tormenta que derivó en un 3-0 incontestable al descanso. Con el rendimiento de Mosquera tocando fondo como nunca.
El joven central colombiano sufrió un retrato de sus flaquezas. Inseguro con balón, llegó tarde al corte y cayó en casi todos los señuelos del ataque marsellés. Su mal despliegue rimó, además, con las inexplicables rotaciones que aplicó Marcelino. Dejó en el banquillo a Sortloth -a pesar de que el noruego venía de firmar un triplete en LaLiga- y al oficio de Dani Parejo, Capoué y del 'Comandante' Morales. Se la jugó a defender con el físico de Comesaña y Coquelin, y no le salió bien. Ni achicó ni generó peligro. Sólo los arranques individuales de Ilias Akhomach susurraron algo de claridad. Ni rastro de Baena y Guedes. Y muy poco de Gerard Moreno, bien perseguido.
Los franceses aceleraron antes de la media hora y encontraron premio con inusitada facilidad y puntería. Impusieron intensidad y energía, con Kondogbia ejerciendo de motor. Y en el minuto 22 inauguraron su festival, con un centro preciso de Clauss y el remate sin marca de Veretout. Este mal presagio recibió la confirmación de la distancia competitiva entre los dos conjuntos cinco minutos más tarde, cuando Harit frotó su lámpara y emitió un centro que Mosquera se metió en su portería. Se acordará de su viaje a Marsella el zaguero cafetero, pues en el 41 cometió un penalti infantil que Pierre-Emerick Aubameyang transformó con jerarquía.

Sin reacción ni esperanza
Pudo el Villarreal padecer un mayor sonrojo antes de encaminarse al camarín. Pepe Reina intervino para evitar el ridículo en otro remate propiciado por Ndiaye. Tan pobre aspecto ofreció su escuadrón que Marcelino ejecutó un triple cambio en el intermedio. Comparecieron Alberto Moreno, Parejo y Sorloth y el 'Submarino' mejoró de inmediato. Con más lógica en la disposición de sus jugadores, el sistema visitante se acercó al arco defendido por Pau Torres. Pero la reacción no duró ni 10 minutos. La montaña ya era demasiado grande para la maltrecha confianza de la delegación española.
Ndiaye volvió a amenazar y Harit construyó una contra con asistencia deliciosa para que Aubameyang se inventase una vaselina formidable -minuto 58-. El gabonés, de 34 años, lleva 21 goles y ocho asistencias en esta temporada. Es el delantero que le faltaba a Pablo Longoria para calmar a los impresentables ultras marselleses y para optar a algún título después de la larga sequía que aqueja al único club galo campeón de Europa.
A partir del 4-0 el duelo cayó en cuanto a interés y ritmo. Y el esperpento deportivo de los castellonenses todavía escribiría un par de páginas más: Alberto Moreno se expulsó por doble amarilla en cuestión de 21 minutos y Coquelin se tuvo que retirar al sufrir una conmoción tras un golpe fortuito. La 'manita' planeó sobre la portería protegida por Pepe Reina hasta el final del minutaje, en una noche transformada en castigo contundente para un proyecto amarillo que empezaba a tomar forma y altura después de alejarse de los puestos de descenso ligueros.
Ficha técnica
4.- Olympique de Marsella: Pau López, Clauss (Meite, min, 59), Mbemba, Balerdi, Merlin (Soglo, min. 84); Veretout (Luis Henrique, min. 73), Kondogbia, Harit; Sarr, Ndiaye (Ounahi, min. 59) y Aubameyang (Moumbagna, min, 84).
0.- Villarreal: Reina; Mandi (Alberto Moreno, min. 46), Bailly, Mosquera, Cuenca; Ilias Akhomach, Comesaña (Parejo, min. 46) Coquelin (Capoué, min. 69), Álex Baena (Sorloth, min. 46); Guedes y Gerard Moreno (Kiko Femenía, min. 64).
Goles: 1-0, min. 22: Veretout. 2-0, min. 27: Mosquera, en propia puerta. 3-0, min. 41: Aubameyang, de penalti. 4-0, min. 58: Aubameyang.
Árbitro: Serdar Gözübüyük (Países Bajos). Mostró tarjeta amarilla a Mandi, Comesaña, Cuenca y Alberto Moreno (2) por el Villarreal, y a Merlin por el Olympique de Marsella. Expulsó a Alberto Moreno por doble amarilla en el minuto 61.
Incidencias: encuentro de ida de los octavos de final de la Liga Europa disputado en el Stade Vélodrome de Marsella ante unos 50.000 espectadores.