Creía Pedro Sánchez que la aprobación de la Ley de Amnistía y el relato de convivencia...
Creía Pedro Sánchez que la aprobación de la Ley de Amnistía y el relato de convivencia en que la ampara emborronaría la corrupción del caso Koldo. No ha sido así. Periódicos impresos, hablados, audiovisuales y digitales magnifican la larga caravana de despropósitos que, día a día, nutren el robo de los recursos públicos en favor de los avispados bolsillos de algunos personajes hasta ahora menores. No se sabe adónde llegará la historia. La opinión pública mira hacia arriba y son varios los exministros señalados, así como dirigentes que ocupan altos puestos en la política nacional.
Lo peor que le podía ocurrir al PSOE debilitado era que se desencadenara una trama de corrupción. Y ahí está, produciendo todos los días noticias varias, fajos de billetes fotografiados, armas almacenadas, jamones ibéricos regalados, montañas de móviles, danzantes criptomonedas, la apoteosis de los conseguidores, de las presiones y las coacciones. Toda una tela de araña, en fin, que mantiene presa la rectitud de un PSOE socialdemócrata convertido en la expresión sanchista de la extrema izquierda y el Frente Popular.
Pedro Sánchez, que ha demostrado habilidad excepcional para reaccionar ante las crisis, construyendo relatos difundidos por sus alfiles mediáticos, se ha quedado en parálisis ante el caso Koldo que avanza, día a día, comprometiendo la estabilidad del partido y generando incertidumbres en el electorado. Las encuestas serias así lo certifican. “Llevo horas contando billetes”, han declarado algunos de los investigados por el caso galopante de corrupción con la sombra de la República Dominicana cernida sobre el blanqueo de dinero. Caiga quien caiga, el inquilino de Moncloa no se equivocaría si acelerara la investigación sobre Koldo y sus ramificaciones. Para el PSOE sanchista cuanto antes se cierre el caso mejor. Varios partidos, no sólo el PP, han caído en tromba sobre carne tan suculenta y está claro que ni la amnistía ni la verborrea presidencial ni los viajes a Brasil y Chile, han conseguido extender la cortina de humo que el presidente pretendía. El asunto, en fin, tiene preferencia en los periódicos impresos, hablados, audiovisuales y digitales. Y de forma especial en algunos espacios de televisión donde los contertulios se ceban todos los días con los despropósitos descubiertos.