El artefacto lumínico cayó desde el techo del pabellón y a punto estuvo de golpear a las bailarinas durante un tiempo muerto.
El
Gobierno Vasco ha notificado este jueves al Baskonia la apertura de un expediente sancionador por la caída de un foco a la cancha del Fernando Buesa Arena durante un tiempo muerto del
Baskonia-Barcelona celebrado el pasado 10 de marzo.
El escrito explica que la entidad podría haber incurrido en una “falta muy grave de la Ley de Espectáculos”, que supondría una sanción de 30.000 a 150.000 euros.
El foco que cayó a la cancha pesan en torno a 9 kilos y estaba colocado a unos 15 metros de altura. El Baskonia, que dispone ahora de un plazo de 10 días para presentar alegaciones, recabó información en relación a los hechos ocurridos durante aquel encuentro.
Concretamente, el club revisó toda la instalación al finalizar el partido y, tras analizar los hechos, informó al día siguiente de que rompía el contrato con la empresa instaladora del foco que cayó sobre el parqué del Buesa Arena y que estuvo a punto de golpear a una integrante del cuerpo de baile. El club, en coordinación con la Ertzaintza, recogió la información y sacó fotografías para aportar los datos necesarios al departamento de Seguridad del Gobierno Vasco, que inició la investigación el día posterior a que ocurrieran los hechos.
Un susto colosal
La apertura del expediente sancionador se basa en el artículo 51.3. “Incumplir las medidas de seguridad establecidas en la normativa vigente, o exigidas en la licencia, autorización e inspecciones, así como el mal estado de los locales o instalaciones que disminuya gravemente el grado de seguridad exigible", señala el epígrafe. Transcurridos los diez días de alegaciones, el Gobierno Vasco llevará a cabo una propuesta de sanción, que también podrá ser recurrida y podría alargar el procedimiento en torno a tres meses.
Además, tal y como ha publicado la 'Cadena Ser', el club de baloncesto habría impedido que los bomberos que acudieron al incidente hicieran fotografías de lo ocurrido. La ficha de intervención del bombero en cuestión señala que "responsables de seguridad del Baskonia me instan a no hacer fotos desde la cancha". En su escrito, siempre según dicho medio, el trabajador recalcó a la seguridad del club quelas fotos eran "necesarias" para realizar el parte de incidencias y explica que llamó al máximo responsable de la Ertzaintza y que éste tampoco atendió a sus requerimientos.