35895 | Trinitario Francisco García - 13/04/2024 @ 05:38:17 (GMT+1)
Vengo todos los días, de madrugada,casi lo primero del día ,a leer a Fernando Arrabal. Para leerlo y para estar con él. Lo habitual es que sea la escritura el soporte del pensamiento desprendido, el aliviadero apuesto de esa carga para quien la siente. Si uno se fija en ello se puede apreciar la construcción de ese " alter ego" .En Arrabal la escritura, sin embargo, es presencia , no extensión, él mismo en el instante. Y en la prensa duaria del hoy, tan triste, un destello .
¡Enhorabuena!