La comunidad internacional llama a la calma mientras algunos ministros exigen contraatacar con dureza.
El ataque de Irán a Israel ha generado una ola de honda preocupación mundial, declaraciones de condena de buena parte de los Gobiernos y un llamamiento intenso a la prudencia, aunque con matices, por temor a una guerra abierta y la extensión del conflicto en Oriente Medio.
Irán lanzó la noche pasada cientos de drones y misiles contra Israel en respuesta al bombardeo que hace dos semanas destruyó su consulado en Damasco y mató a altos cargos de la Guardia Revolucionaria. Según el Ejército israelí, la mayoría de los artefactos fueron interceptados por sus defensas.
Irán se mostró satisfecho de la acción, que dio por concluida por el momento. Su presidente, Ebrahim Raisí, afirmó que la Guardia Revolucionaria dio una lección al "enemigo sionista", y advirtió a Israel de que no responda, según un comunicado recogido por medios locales.
Lejos de arredrarse, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, advirtió de que su país derrotará a Irán. “Interceptamos. Bloqueamos. Juntos ganaremos”, publicó Netanyahu en la red social X a las 7.00 de la mañana hora local, tras haber mantenido una reunión de evaluación con los miembros del Gabinete de Guerra, el ministro Benny Gantz y el ministro de Defensa, Yoav Gallant.
Netanyahu reúne de nuevo esta tarde a su Gabinete de Guerra para estudiar una posible respuesta y decidir si opta por un contraataque directo, al que la comunidad internacional, incluido EEUU, se opone, o, por el contrario espera a un momento más propicio.
Varios ministros israelíes piden actuar ya
Varios ministros israelíes pidieron este domingo una fuerte respuesta de su país al ataque iraní, que los dos ministros colonos y ultranacionalistas de la coalición de Gobierno consideran una oportunidad para "moldear Oriente Medio".
El ministro de Finanzas, el colono y radical Bezalel Smotrich, dijo hoy en un discurso grabado en la red social X que "los ojos de todo Oriente Medio y del mundo entero" están mirando a Israel, y animó a aprovechar la ocasión para formular una respuesta que "resuene en todo Oriente Medio durante las generaciones venideras". De esa forma "ganaremos", dijo Smotrich, pero "si lo ignoramos, Señor no lo permitas, nos pondremos a nosotros mismos y a nuestros hijos en una amenaza existencial inmediata", añadió.
Por su parte, el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, también antiárabe y habitante de un asentamiento en Cisjordania ocupada, dijo que Israel "tiene que volverse loco" para "crear disuasión en el Medio Oriente". Ben-Gvir afirmó que desde el ataque de Hamás del 7 de octubre, que dejó 1.200 muertos en suelo israelí, el país ejerce nuevas doctrinas de contención y proporcionalidad, y dijo que la respuesta de Israel no puede ser "'débil', al estilo del bombardeo de las dunas que hemos visto en Gaza en años anteriores".
El ministro de Cultura y Deportes, Miki Zohar, también dijo que "una respuesta laxa" solo serviría para continuar con el "concepto obsoleto de una lógica razonable frente a terroristas brutales" y señaló que este concepto ya "fracasó" contra Hamás antes del 7 de octubre; contra Hizbulá, que continúa sus ataques en el norte de Israel; y advirtió de que "fracasará contra Irán, que no dudó en atacar directamente a Israel".
Sin embargo, Benny Gantz, miembro del Gabinete de Guerra israelí, líder del partido opositor Unidad Nacional y principal adversario político del primer ministro, Benjamín Netanyahu, ha mostrado una posición más moderada. "Este incidente no ha terminado: la alianza estratégica y el sistema de cooperación regional que hemos construido, que resistió el importante desafío (de Irán), deben fortalecerse ahora más que nunca", dijo Gantz. "Frente a la amenaza de Irán, construiremos una coalición regional y nos aseguraremos de que Irán paga el precio en la forma y en el momento adecuados para nosotros", añadió.
Por su parte, el presidente israelí, Isaac Herzog, dijo en una entrevista en la cadena Sky News que Israel está "considerando todas las opciones" para responder al ataque de Irán, que calificó como una "declaración de guerra".
Llamamiento a la calma
Aparte de Estados Unidos, su principal aliado, otras naciones y organizaciones como la OTAN o la UE, han hecho llamamientos para tratar de evitar una escalada en la región.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, instaron a evitar "una mayor escalada" y condenaron la agresión iraní.
La OTAN condenó la agresión y confió en que el conflicto "no se descontrole", con una petición de "moderación" a las partes.
El Gobierno británico defiende "la seguridad de Israel y de la región", que es también importante para el Reino Unido, dijo su primer ministro Rishi Sunak, quien pidió que "prevalezca la calma".
Entre las grandes potencias, China expresó una "profunda preocupación" por la escalada militar y pidió a todos "calma y moderación", además de llamar a "sofocar el conflicto en Gaza lo antes posible". También preocupación mostró Rusia por la "peligrosa escalada", y llamó a "actuar con moderación".
El presidente francés, Emmanuel Macron, condenó en X "el ataque sin precedentes" de Irán, pues "amenaza con desestabilizar la región"; llamó a la prudencia y a solidarizarse con el pueblo israelí y enfatizó "el compromiso de Francia con la seguridad de Israel (...) y con la estabilidad regional".
La ministra de Exteriores alemana, Analena Baerbock, reiteró la condena y advirtió del peligro de una escalada regional. "El régimen iraní ha llevado a Oriente Medio al borde de un abismo", sintetizó.
Desde España, el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, también lo condenó y reclamó "responsabilidad y contención" en la respuesta de todos los líderes internacionales para evitar "a toda costa una escalada".
Italia, que preside el G7, convocó para hoy una videoconferencia del grupo de democracias más ricas del mundo, y la primera ministra Giorgia Meloni condenó el ataque.
Por otra parte, el Papa Francisco instó urgentemente a evitar "el riesgo de arrastrar a Oriente Medio a un conflicto bélico aún mayor", y pidió a la comunidad internacional que ayude a israelíes y palestinos a vivir en "dos Estados vecinos".
Países árabes
En general, los países árabes de Oriente Medio reaccionaron con preocupación y petición unánime de "moderación máxima", sin olvidarse de la situación de la Franja de Gaza, donde continúa la ofensiva israelí, como causa última de la crisis.
Ninguno de los países y organizaciones de la zona (Egipto, Arabia Saudí, Líbano, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Consejo de Cooperación del Golfo) condenó explícitamente a Irán.
Ni los más próximos a Israel en la región (Emiratos Árabes, Jordania) o los que mantienen peores relaciones con Teherán (Arabia Saudí o Egipto) señalaron a Irán como responsable de una escalada, que vincularon a la "agresión" israelí en Gaza.
De manera distinta lo vio el movimiento islamista palestino Hamás en un comunicado: "Consideramos la operación militar (...) como un derecho natural y una respuesta merecida al crimen de atacar el consulado iraní en Damasco".
También en Asia, Pakistán, la India y Japón se declararon preocupados.