En una victimista carta, el presidente denuncia la "máquina del fango" de la "derecha y la ultraderecha" y se da hasta el lunes para "reflexionar".
En pleno escándalo Koldo y tras la imputación de su esposa por cohecho y prevaricación, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, 'deshoja la margarita', preguntándose si debe continuar o no en el cargo. Sánchez ha anunciado este miércoles, un día antes del arranque de la campaña para las elecciones catalanas, la cancelación de su agenda por unos días para "parar y reflexionar" sobre su decisión final, que comunicará en una comparecencia pública el próximo lunes, 29 de abril.
En una inédita carta a la ciudadanía subida a sus redes sociales, sin 'filtros periodísticos' el jefe del Ejecutivo se presenta como un hombre "profundamente enamorado" y sin apego alguno al cargo, víctima de una "máquina del fango" de "la derecha y la ultraderecha política y mediática", a la que ataca una y otra vez a lo largo de las cuatro páginas de la misiva. "Se trata de una operación de acoso y derribo por tierra, mar y aire, para intentar hacerme desfallecer en lo político y en lo personal atacando a mi esposa", denuncia, al tiempo que señala a Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal como "colaboradores necesarios junto a una galaxia digital ultraderechista y la organización Manos Limpias".
"De hecho, fue el Sr. Feijóo quien denunció el caso ante la Oficina de Conflicto de Intereses, pidiendo para mí de 5 a 10 años de inhabilitación para el ejercicio de cargo público. La denuncia fue archivada doblemente por dicho organismo, cuyos funcionarios fueron descalificados posteriormente por la dirigencia del PP y de Vox. Seguidamente, instrumentalizaron su mayoría conservadora en el Senado, impulsaron una comisión de investigación para, según dicen, esclarecer los hechos relacionados con este asunto. Como es lógico, faltaba la judicialización del caso. Es el paso que acaban de dar", continúa.
Pese a haber atacado sin reparo y de forma reiterada al padre, al hermano o a la pareja de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, el socialista afirma que denuncian a Begoña Gómez "por ser su esposa". "No soy un ingenuo. Soy consciente de que denuncian a Begoña no porque haya hecho algo ilegal, ellos saben que no hay caso, si no por ser mi esposa. Como soy también plenamente consciente de que los ataques que sufro no son a mi persona si no a lo que represento: una opción política progresista, respaldada elección tras elección por millones de españoles, basada en el avance económico, la justicia social y la regeneración democrática", prosigue la misiva de quien en su día se erigió como "dique de contención" frente a la mitad de los españoles.
"Muchas veces se nos olvida que tras los políticos hay personas. Y yo, no me causa rubor decirlo, soy un hombre profundamente enamorado de mi mujer que vive con impotencia el fango que sobre ella esparcen día sí y día también", agrega.
"Necesito parar y reflexionar. Me urge responderme a la pregunta de si merece la pena, pese al fango en el que la derecha y la ultraderecha pretenden convertir la política. Si debo continuar al frente del gobierno o renunciar a este alto honor. A pesar de la caricatura que la derecha y la ultraderecha política y mediática han tratado de hacer de mi, nunca he tenido apego al cargo. Sí lo tengo al deber, al compromiso político y al servicio público. Yo no paso por los cargos, hago valer la legitimidad de esas altas responsabilidades para transformar y hacer avanzar al país que quiero", concluye.
Agenda suspendida
La decisión tomada por Sánchez de suspender su agenda implica su ausencia este jueves en la apertura de la campaña de las elecciones catalanas junto a Salvador Illa y el sábado en el Comité Federal del PSOE que votará la designación de Teresa Ribera como candidata a las europeas.