El Ejército hebreo ataca por tierra, mar y aire a la Franja de Gaza.
El ministro de
Seguridad Nacional de
Israel, Itamar Ben Gvir, ha sido dado de alta este domingo tras pasar dos días ingresado en un hospital al que fue trasladado después de verse envuelto en un accidente de tráfico el pasado viernes.
El ministro anunció en un vídeo difundido en su cuenta de X y en el que aparece junto a su esposa que el martes retomará su actividad política a pesar de que los médicos le han recomendado reposo. "Los médicos me pidieron reposo, pero ya el martes vuelvo a la actividad e intentaré equilibrar las exigencias de los médicos con las necesidades del pueblo de Israel", escribió.
Ben Gvir resultó levemente herido el viernes en la ciudad de Ramle cuando el vehículo en el que viajaba se saltó un semáforo en rojo y fue arrollado por otro coche. El ministro venía de visitar la escena de un ataque en dicha localidad, donde una joven de 18 años había resultado herida de gravedad con un cuchillo por su agresor, que fue posteriormente abatido por un ciudadano armado.
Israel aumenta su ofensiva
El Ejército israelí informó este domingo de nuevos ataques y operaciones en la Franja de Gaza por tierra, mar y aire contra supuestos objetivos del grupo Hamás, tras 205 días de ofensiva militar que han creado una condiciones de vida "atroces" para la población, que sufre escasez de todos los servicios básicos, además de agua y alimentos.
Aviones de combate del Ejército israelí atacaron y "desmantelaron con precisión sitios de lanzamiento listos para disparar hacia territorio israelí", asegura un comunicado del Ejército que agrega que las Fuerzas Armadas continúan operando en el centro de Gaza. "Durante el último día, aviones de combate y aviones adicionales atacaron decenas de objetivos terroristas, incluyendo infraestructura terrorista, sitios de lanzamiento, terroristas armados y puestos de observación", dice la nota castrense que indica que la Armada israelí se sumó a estos ataques con "fuego de apoyo" y ayudando a las fuerzas terrestres.
Desde el estallido de la guerra, el pasado 7 de octubre, más de 34.300 palestinos han muerto, en su mayoría menores de edad y mujeres, por la incesante ofensiva de Israel en la que han muerto 260 soldados israelíes. Sin ofrecer más detalles ni localizaciones, el Ejército apunta que aviones del Ejército mataron a "varios" supuestos combatientes que se encontraban cerca de las tropas y que aviones y artillería mataron a otro grupo de combatientes que operaba en el centro de la Franja de Gaza.
La opinión de la ONU
Para la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) estos continuos "bombardeos israelíes desde aire, tierra y mar en gran parte de la Franja de Gaza" tienen el resultado de "más víctimas civiles, desplazamientos y destrucción de casas y otras infraestructuras civiles". El portavoz del secretario general de la ONU, António Guterres, calificó esta semana las condiciones de vida en Gaza de "atroces" y advirtió que empeorarán con el aumento de las temperaturas y la cada vez mayor dificultad de acceder a agua potable, debido a que los ataques israelíes han causado el colapso del sistema de tratamiento de agua potable.
Estos ataques se producen mientras Hamás estudia la última propuesta de una tregua en Gaza por parte de Israel, que sigue insistiendo, pese a presión de la comunidad internacional, en su determinación de invadir Rafah, en el extremo sur del enclave palestino y donde se hacinan unos 200.000 residentes y 1,2 millones de desplazados. La coordinadora de Asuntos Humanitarios y de Reconstrucción de las Naciones Unidas para Gaza, Sigrid Kaag, advirtió al Consejo de Seguridad de la ONU el 24 de abril que una enventual incursión terrestre en Rafah "agravaría la catástrofe humanitaria en curso, con consecuencias para las personas que ya están desplazadas y que soportan graves penurias y sufrimientos".