El ruso gana el segundo Masters 1.000 de su carrera tras remontar al canadiense en tres sets. Manolo Santana.
Tras un difícil comienzo de temporada, Andrey Rublev confirmó en Madrid su punto de inflexión. El ruso aterrizaba en la capital de España con cuatro derrotas consecutivas y, tras una extraordinaria participación en este Masters 1.000, con remontada incluida a Carlos Alcaraz en cuartos, el próximo número seis del mundo se coronó por primera vez en la Caja Mágica.
El moscovita, que el año pasado ganó en Madrid en dobles junto a Khachanov, es el primer jugador que triunfa en ambas categorías y el segundo ruso que triunfa en el Abierto madrileño tras hacerlo Marat Safin en 2004. Un título que supone el segundo Masters 1.000 de su carrera -el primero fue en Montecarlo en 2023- y el 16º título de su trayectoria.
Un gran Auger-Aliassime manda en el primer set
En una final inesperada, el favorito por ranking empezó más nervioso que su rival. Una tensión que constató con dos dobles faltas seguidas y ceder su saque en blanco ante el canadiense, muy agresivo en los primeros segundos saques del ruso. El exnúmero seis del mundo comenzó muy bien su primera final de Masters 1.000. Ganó ocho de los nueve primeros puntos guiado por sus primeros y su juego ofensivo con el que plasmó sus primeros 'winners'. Aliassime aprovechó su gran inicio para volver a apretar al resto: lo hizo con un 0-30 de inicio para tener su cuarta bola de rotura que anuló el jugador de Moscú, cuya reacción llegó por medio de sus primeros y su 'drive' ante un oponente muy estable en los tres primeros juegos.
El número 35 del mundo mantuvo su renta. Con sus primeros por encima de los 210km/h ganó varios puntos frente a un Rublev sin incomodarle al resto, todo lo contrario que el jugador de 22 años, de nuevo con posibilidad de romper el servicio. Tuvo dos oportunidades y aprovechó la primera para encarrilar el primer set. Hacía mucho daño a los segundos del moscovita al acelerar con sus tiros planos que les daban ventaja en los intercambios y provocaban los errores de su oponente en su sexto cara a cara.
Rublev pudo inquietar al resto en el sexto juego del envite. Convirtió un 40-0 en bola de 'break' con una táctica clara: golpes cruzados, especialmente al revés del canadiense. Con una devolución a esta zona causó el fallo de su rival y recortó distancias al confirmar el quiebre con su primer turno sólido de servicio en el que fueron determinantes sus primeros y sus golpes abiertos.

Auger-Aliassime cortó la racha triunfal de su oponente y volvió a ganar un juego en el que sus primeros fueron vitales al igual que su derecha cuando se metía en pista. El canadiense buscó cerrar el primer parcial al resto: tuvo una bola de set, salvada por Rublev con un 'ace'. En un partido sin intercambios largos, el número ocho del mundo logró sacar adelante un complicado juego con más protagonismo de saques abiertos y trasladó la presión a su rival.
El tenista de Canadá, el tercero de su país en llegar a una final de Masters 1.000 tras Milos Raonic y Denis Shapovalov, no se puso nervioso en el décimo juego. Salvó una bola de 'break' y aprovechó la primera de set para ponerse por delante en la final. Sus primeros, en especial los sacados a la zona de la 'T' eran muy difíciles de restar para 'Rublo' que, como ante Alcaraz en cuartos, comenzó perdiendo.
Rublev se aprovecha de la bajada de eficacia de su rival
El tenista de 26 años, que comenzaba perdiendo ante el canadiense como en su enfrentamiento de este año en octavos de Róterdam, comenzó su conato de remontada con un juego en blanco. Aliassime, más descansado a esta final por disputar solo tres partidos completos ante Nishioka, Mannarino y Ruud, replicó con un cómodo turno en el que perdió un punto y sus saques a la zona intermedia del cuadrado de servicio dificultaban los restos del 'ex-top 5'.
Los sacadores se impusieron a los restos en los tres juegos iniciales -solamente dos puntos perdidos de 14 disputados-. El claro dominio al servicio tuvo su paréntesis en el cuarto juego en el que el segundo finalista en Madrid con peor clasificación ATP remontó un 0-30 causado por el ruso buscando el revés del canadiense, que reaccionó merced a sus primeros. Con una autoridad similar, el campeón en Hong Kong levantó un 15-30 siendo agresiva metiéndose en pista para dominar en los intercambios cortos.
El jugador de 22 años subió a la red en el sexto juego del segundo parcial. Una estrategia que no le funcionó del todo ante su oponente, mejor al resto y con posibilidad de 4-2 y servicio. La desaprovechó al no precisar con su 'drive' y, en el 'deuce', expresó su desesperación con un grito tras otro fallo. Con un juego trabajado, Aliassime alargó la igualdad en la segunda manga.
El séptimo cabeza de serie en este Madrid Open, en su 25ª final, pudo frenar el empuje de su contrincante que igualó un 40-0, pero no supo contrarrestar los primeros en el 'deuce'. Aliassime, en un turno irregular con saques directos a la 'T' y dos dobles faltas, no dio opción en su servicio.
El segundo mejor tenista ruso de la actualidad, tras imponerse en el noveno juego con buen nivel de su revés, se colocó 5-4 y su objetivo era apretar en la devolución para nivelar la final. Una misión impedida por el número 35 de la ATP al protagonizar un plácido turno de saque.
Rublev se aseguró el 'tie-break' con un juego rotundo en el que pudo volver a sacar partida de sus primeros y apretó para el 7-5. De nuevo volcó sus restos a la zona de revés del canadiense que también sumó errores no forzados. Fallos que causaron dos bolas de set para el moscovita. Tras salvar la primera con saque abierto, no pudo ante el resto profundo del ruso que celebró la igualada mirando a su palco. El choque, como la final femenina, se iba a decidir en tres parciales.
Rublev remonta y gana por primera vez en Madrid
Con superioridad comenzó el número ocho mundial el definitivo parcial: juego en blanco y con peligro al resto gracias a sus devoluciones profundas. Para evitarlas, Auger-Aliassime se colocó cerca de la red, estrategia que no evitó el sufrimiento al ser sometido cuando habían intercambios. El ruso movió a su adversario y generó su primera opción de 'break' salvada con valentía por el canadiense. La segunda fue con un 'winner' de derecha cruzada, neutralizada con un 'ace'. Tras un sufrido turno de servicio, el tenista de 22 años conservó su saque.
En un envite con el techo cerrado por lluvia, la comodidad de Rublev se terminó y el partido pasó a una fase más disputada. Buscando con más frecuencia el revés de su contrincante y con primeros, el campeón de Montecarlo 2023 seguía llevando la iniciativa en el marcador. Una ventaja que pudo incrementar al generar dos bolas de rotura en el cuarto juego que anuló el tenista norteamericano encadenando cuatro buenos primeros servicios provocando el enfado de su rival.
Impreciso desde el fondo de pista, Aliassime no incomodó a Rublev, autoritario con primeros, y volvía a tener problemas con su saque. Una dificultada superada con oficio, destacando el quinto punto del sexto juego conseguido tras un gran 'rallie'. Exigido cuando sacaba, al resto continuaba sin dar con la tecla.
El ruso sabía que un 'break' en el octavo juego le ponía en muy buena situación. Apretó con un 15-30 guiado por sus tiros cruzados. Aliassime volvió a contrarrestar una bola de quiebre en otro exigente turno de servicio donde conectó pocos primeros, su revés y su 'drive' fueron vitales para alargar la igualdad en el marcador (4-4).

El 'ex-top ten' mejoró al resto, pero no fue suficiente para tener oportunidad de 'break' y estar obligado a ganar el décimo juego para seguir optando al primer Masters 1.000 de su carrera. Tras ser auxiliado por su fisio en el minuto de descanso, su táctica inicial de acortar los puntos con dejadas no le funcionó, optando por ser agresivo dentro de pista que, junto a sus primeros, mantenía sus opciones.
Como en la segunda manga, 'Rublo' se aseveró el 'tie-break' con facilidad y metió presión al resto. Su oponente sintió la presión al no salvar la bola de campeonato con una doble falta. Un torneo, que como ha reflejado el jugador de 1997, espera que sea un punto de inflexión para el curso de Félix Auger-Aliassime.