Tiene razón Pedro Sánchez. La política española está embarrada por culpa de los bulos. Bulos como que Núñez Feijóo benefició a empresas relacionadas con su mujer cuando fue presidente de la Xunta. Y el más falso de todos, el bulo de que Óscar Puente tiene capacidad intelectual para ser ministro. Porque el bufón del Gobierno actúa como un “hooligan”, como un fanático que no sabe controlarse. Un histriónico.
Con su incontinencia verbal, Óscar Puente acaba de provocar una crisis diplomática con Argentina por acusar a Milei de tomar “sustancias”. Por sugerir que es cocainómano. Y es que, según el ministro, el presidente suramericano es de extrema derecha. Y eso resulta imperdonable para él. Traga sapos como los pactos de Pedro Sánchez con la extrema izquierda, con el golpista catalán de derechas y con los proetarras. Pero no soporta que el gran país iberoamericano esté presidido por un político de la derecha pura y dura. Y no se le ocurre nada mejor que insultarle por consumir cocaína, algo que resulta difícil de creer. Más aún, que resulta imposible de demostrar. Pero ahí queda el insulto que ha abierto una crisis diplomática con Argentina. Ahí queda el bulo.
Pedro Sánchez, además de demostrar que es un farsante por su carta de amago de dimisión, cometió un grave error al difundir la publicación de las muchas acusaciones contra su mujer por presunta corrupción. Quiso salir al paso de los tejemanejes de Begoña Gómez y sólo consiguió que la información diera la vuelta al mundo. Por eso, Milei tras ser acusado de cocainómano por Óscar Puente ha atacado a Pedro Sánchez por la “corrupción” de su mujer. Queda por demostrar si lo uno o lo otro es un bulo. O no.