Carlos Cuerpo ha rechazado la operación, aunque no ha detallado con qué mecanismos pretende evitarla.
El ministro de Economía,
Carlos Cuerpo, ha asegurado este jueves que "el Gobierno tiene la
última palabra a la hora de autorizar" la opa hostil lanzada por el BBVA sobre el Banco Sabadell, aunque no ha detallado los mecanismos de los que dispone para frenar dicha operación.
Palabras del también ministro de Comercio y Empresa en una entrevista en 24 horas, donde ha reiterado que el Ejecutivo rechaza esta operación "tanto en la forma como en el fondo" por los efectos "lesivos" que puede tener.
Entre esos efectos ha citado la volatilidad e inestabilidad adicional en el mercado, el incremento de concentración bancaria, la reducción de competencia con efectos negativos para los clientes y en términos de estabilidad y de transmisión de la política financiera.
Cuerpo ha apostado por un sector financiero "fuerte y solvente", que piense y "tenga en mente" a sus clientes.
Por su parte, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha vuelto a instar este jueves a paralizar la opa del BBVA que "supondría la liquidación del Banco Sabadell".
En declaraciones a los medios antes de participar en una jornada sobre empleo con motivo del Día de Europa, Díaz ha insistido en que supondría un "elevadísimo riesgo de concentración bancaria" y tendría un fuerte impacto en empleo.
Junto a esto, ha señalado a la soberanía nacional y el papel de los fondos de inversión extranjeros en España.
"La operación también tiene que ver con la soberanía de nuestro país (...) Hay que parar esta opa y defender un modelo de banca que no tiene nada que ver con lo que hoy estamos viendo", ha subrayado.
Desde el Ministerio de Trabajo y Economía Social ya habían alertado a primera hora de que la opa hostil de BBVA sobre Banco Sabadell iba a tener "efectos muy perniciosos" en la economía y en el mercado laboral.
Fuentes de Sumar en el Gobierno apuntan que este movimiento de concentración bancaria provocará "unos efectos muy perniciosos" en la economía "porque va a perjudicar y mucho el empleo y la economía de las familias", generando "aún más oligopolio y exclusión financiera".
"La Comisión Nacional de Mercados y Competencia debe y tiene que actuar porque es la competente para poner límites a esta operación como supervisor de este país", añaden las mismas fuentes, al tiempo que remarcan que no se pueden dejar los "intereses estratégicos" del país "al albur de los mercados financieros y de los inversores extranjeros".
"España tendría la concentración bancaria más elevada de la Unión Europea (UE) y esto podría vulnerar las normas de un mercado competitivo", concluyen.