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FERIA DE SAN ISIDRO

La crónica taurina en El Imparcial. Las Ventas: los Miuras. Salir ileso es todo

La crónica taurina en El Imparcial. Las Ventas: los Miuras. Salir ileso es todo
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(Foto: Efe)
domingo 19 de mayo de 2024, 22:53h
Actualizado el: 20 de mayo de 2024, 08:40h

Mucho público se ha congregado al reclamo de los Miuras. Los toros dieron una tarde variada, unos algo anovillados, otros mansotes de cuidado. Lo inaudito para esta casa es que muchos perdían las manos, se caían en mitad del muletazo. E inaudito es también para esta ganadería que hubiera protestas por el trapío, pero es cierto. El viento, como todas las tardes, intervenía en las faenas. Hubo varios avisos, pero todos dados después de la estocada.

Rafaelillo vino de Osuna donde se enfrentó con un par de alimañas de Victorino. Su primero, Almejito (1º 1/20), llegó a la muleta mermado. No sé si por falta innata de fuerza, o porque todo el empuje se quedó en las puyas de José María González. Abrevió. Gorronsito (4° 12/19) iba manseando, Juan de Castilla le hizo un quite valiente de frente por detrás. Rafaelillo apechugó al enemigo que no iba muy franco: se lo pensaba y se caía a cada dos muletazos. Al negar la embestida al natural, el toro recibió una estocada entera en los medios. Ovación.

Juan de Castilla, quien aterrizó en Madrid un par de horas antes del festejo, apostó fuerte y consiguió una tarde de relieve. Infractor (2º 2/20), tenía algo de flojo y otro algo de malaje, le robó el terreno al diestro con el capote, sin embargo, de Castilla se hizo con él citándolo de lejos y llevándolo tapado. La faena ligada con la diestra sin probaturas ni cambios. Al estoquear, la mano se ha ido para abajo. Ovación. Divorciado (5° 3/20) no ahorró los esfuerzos saltando dos veces al callejón. Esperemos que los invitados disfrutaran de la co-participación en el espectáculo. No quiso ver al piquero y puso en aprieto a los banderilleros. De Castilla hizo una faena seria y valiente, de mucho aguante ante un malaje que iba ciñiéndose por la derecha y gazapeando al natural. Rodó sin puntilla por una estocada entera. Ovación.

Jesús Enrique Colombo se encargó de poner los garapullos a sus dos enemigos. Halconero (3° 1/20), llegado a la muleta, dio una impresión favorable: parecía que daba más de lo que le sacaba el diestro. La estocada defectuosa. Escandaloso (6° 1/20), el minotauro típico de la casta miureña: zancudo como un caballo, largo y, simplemente, pasaba por dos de cualquier otra ganadería mucho más popular entre las estrellas coletudas. El toro se revolvía en un metro de terreno para seguir con sus tarascadas. Colombo hizo la faena que tenía el bicho, y lo despachó hundiendo el estoque entre las agujas.

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