Un inicio italiano extraordinario y el triplete de Lookman asestaron a los impedidos alemanes su primera derrota del curso (3-0). Primer título europeo de la 'Dea'. Gasperini culmina su obra.
El fútbol italiano tiene nuevo territorio sagrado: el Aviva Stadium de Dublín. Allí se ha coronado este miércoles el Atalanta campeón de la Europa League, el único título continental de su historia -en su primera final-. No alzaba un trofeo este club desde en 1963 conquistó a Coppa, su solitario éxito hasta esta fecha en la que ha arrasado al más que favorito Bayer Leverkusen en una final de claro protagonismo bergamasco. El 'risorgimento' del calcio, en pleno declive económico, suma otra gesta con uno de esos relatos mágicos de una entidad humilde que llega al Olimpo y que todavía cobija este deporte.
Se medía el equipo de autor construido por Gian Piero Gasperini al flamante ganador de la Bundesliga, que todavía no había perdido en los 51 partidos jugados en esta temporada. El todoterreno pensado por Xabi Alonso venía de triturar al Bayern en Alemania y tampoco había hincado la rodilla en un torneo europeo en el que cerró la fase de grupos con pleno de victorias, pero la 'Dea' salió mucho mejor en los minutos iniciales y sembró su trampa táctica con un éxito inesperado. Antes de la media hora el marcador ya les daba la razón con un 2-0 inexplicable en las casas de apuestas pero del todo razonado sobre el césped.
Más ardor italiano
El técnico español pinchó en sus elecciones esta noche. Alineó un once sin delantero centro, confiando en la velocidad y movilidad de Frimpong y Adli, y colocó a Florian Wirtz como 'falso 9'. Quizá Alonso fijó ahí a su diamante -candidato al podio del Balón de Oro a sus 21 años de edad- porque sabía que estaba tocado. Arrastraba molestias el excepcional mediapunta y se le notó demasiado. Su producción no pasó del aprobado, falto de balones porque el Atalanta amordazó con su asfixiante presión a sus compañeros.

No especulan los bergamascos. Su estilo es muy ofensivo, vistoso, y las da igual el pedigrí de quien tengan delante. Desde el advenimiento de Gasperini ese ha sido su adn valiente y esta vez, en el encuentro más importante de los 95 años de biografía del club, tampoco pestañeó. Ordenó agresividad el estratega turinés, como siempre. Sus carrileros apretaron arriba, sus delanteros se vaciaron, su centro del campo mordió y sus centrales se alternaban para perseguir hasta el eje a los atacantes rivales. La ejecución de este planteamiento tocó máximos en esta final.
Avisó Scamacca con un cabezazo desviado a centro del prometedor carrilero zurdo Ruggeri en el minuto 8. El Leverkusen acumulaba pérdidas en ese tramo, incapaz de hilvanar sus afamadas combinaciones porque la intensidad de Koopmeiners y del extraordinario Ederson -el mejor mediocentro destructor de la Serie A- amarraron a los superados Xhaka y al hoy titular Exequiel Palacios -polémica decisión del donostiarra, en detrimento del crucial Andrich-. Y no tardaron en recoger premio los italianos a su gobierno abrasivo: en el minuto 13 Koopmeiners filtró un balón para que el subrayado Zappacosta emitiese un centro atrás que Ademola Lookman embocó en el segundo poste.
El venenoso delantero nigeriano -nacido en Londres hace 26 años y desarrollado entre la Premier League y la Bundesliga- ha encontrado su lugar en Italia. Desde que llegó en 2022 ha ido mejorando sus prestaciones y en este día explotó. Suya fue la rúbrica de una obra maestra colectiva que reprodujo el trueno que acabó en goleada en Anfield, en los cuartos de final de este torneo. Su agilidad para el desborde hizo perder pie a un Bayer que sólo alcanzó a chutar una vez, y flojo, cuando Stanisic lo intentó desde la frontal -minuto 18-.
Lookman sentencia
El minuto 26 acogió el punto de inflexión del envite. En la enésima imprecisión renana provocada por la presión transalpina, la redonda le cayó a Lookman en el pico del área. Encaró y sentó con facilidad a Xhaka para culminar su diagonal con un relámpago de diestra que se coló pegado a la madera. El impresionante golazo certificó la preponderancia de la 'Dea'', mejor plantada, más concentrada y rigurosa en el esfuerzo. Le faltó chispa a los alemanes en los duelos, lo que conlleva también ausencia de claridad en la toma de decisiones y en la precisión de las entregas. Se jugó como quiso el Atalanta, con el Bayer anulado.
Con el paso de los minutos tomó altura el juego del Bayer y retrocedió metros el equipo que se ganó un colchón importante en el electrónico. Esto no impidió que Gianluca Scamacca evidenciase su jerarquía. El punta romano está disfrutando tras su paso fugaz por Inglaterra y probó los guantes del meta Kovar un par de veces antes del descanso, amén de mostrar su sensacional capacidad para aguantar balones y distribuir. Sus magníficos controles sacaron brillo a un rendimiento coral que De Katelaere a punto estuvo de traducir en goleada al chutar con potencia, mas Kovar le negó el festejo y sostuvo a los suyos -minuto 43-.

La colosal racha de resultados y juego del Leverkusen permitió a sus aficionados guardar la calma. En estos meses han visto varias remontadas épicas y goles decisivos postreros, como los que eliminaron a la Roma, West Ham y Qarabag en las rondas previas. La esperanza asomó en el minuto 37, cuando despertó Wirtz para ceder a la asistencia larga de Palacios que Grimaldo perdonó en el mano a mano ante Musso. Y antes del intermedio Xhaka engatilló un latigazo lejano que se fue desviado por poco. Sin embargo, esta noche no consiguieron casi inquietar a su rocoso rival.
Gasperini contaminó con interrupciones y faltas los atisbos de fluidez del mediocampo germano hasta desconectarlo. Xabi quiso deshacer su entuerto en la reanudación dando entrada al delantero Boinface y bajando a Frimpong al carril, aunque sus modificaciones no terminaron de surtir el efecto deseado y la remontada nunca llegó a susurrarse. Ederson se agigantó cuando la posesión era alemana y la fase de dominio del Bayer, con el punta nigeriano ejerciendo bien de pivote de espaldas al área, sólo creó un centro atrás de Grimaldo y chut fallido del lateral neerlandés -minuto 59-.
Alonso relevó por sorpresa a un fino centrador como Grimaldo a falta de 20 minutos y acabó con el inadvertido Hlozek, el veloz Tella y los titularísimos Andrich y Schick en cancha. Pero el Atalanta no permitió espacio para la corrección de los errores del banquillo contrincante. Gasperini solidificó su ajedrez aportando más mediocampistas con Pasalic y en el 75 prendió la celebración con otro gol de bandera de Lookman. Una emboscada al gris Hincapié derivó en la contra guiada con astucia por Scamacca, que puso en mano a mano a su iluminado colega ante Tapsoba. El nigeriano amagó hacia el centro, se fue hacia fuera y pintó un cañonazo cruzado para el 3-0. Fiesta total en Bérgamo, lágrimas del presidente Antonio Percassi -que rescató al club de la Serie B y le ha propulsado hacia su mejor época- y gloria para Gasperini, el verdadero mito de la 'Dea'. Al 'Winnerkusen' todavía le queda la bala de la Pokal -frente al Kaiserslautern- para sellar un doblete nunca visto por su hinchada.
Ficha técnica
3- Atalanta: Musso; Kolasinac (Scalvini, min. 45), Hien, Djimsiti; Ruggeri (Toloi, min. 91), Ederson, Koopmeiners, Zappacosta (Hateboer, min. 84); De Ketelaere (Pasalic, min. 57), Lookman y Scamacca (El Bilal Toure, min. 84).
0- Bayer Leverkusen: Kovar; Hincapié, Tah, Tapsoba; Grimaldo (Hlozek, min. 69), Xhaka, Exequiel Palacios (Andrich, min. 69), Stanisic (Boniface, min. 45); Frimpong (Tella, min. 81), Wirtz (Schick, min., 81) y Adli.
Goles:1-0, min. 13: Lookman; 2-0, min. 26: Lookman; 3-0, min. 75: Lookman.
Árbitro: István Kovács (Rumania). Amonestó a Djimsiti, Scamacca, Wirtz, Zappacosta, Tapsoba, Koopmeiners y a Andrich.
Incidencias: partido correspondiente a la final de la Europa League, disputado en el Aviva Stadium (Dublín, Irlanda).