El asombroso (incluso increíble) FRIEDRICH HÖLDERLIN murió a los 74 años tan famoso como inconsciente de su triunfo. Fue durante catorce años mi poeta predilecto.
Los 36 últimos años los vivió recogido por un ebanista llamado Zimmer; en estado de locura pacífica, rodeado por el cariño y la admiración de la familia que ni siquiera disminuyó a la muerte de Zimmer.
[Los tres amores (dos novias y una querida) de Hölderlin evocan LEBRET y SUSETTE ¿ dos de las posturas de la pornografía francesa? A Susette la apoda Diotima en su novela.]
A los 24 años Hölderlin escribió:
« No tengo nada de lo que pueda decir : esto es mío ».
« ¡Ojalá no hubiera actuado nunca! ¡Algo más rico sería en esperanzas! ».
« Mi negocio aquí en la tierra ha terminado Emprendí la tarea pleno de voluntad; me desangré en ello; no he enriquecido al mundo en un solo céntimo ».
A los 27 años escribió la primera parte de Hyperión y dos años después la segunda. Novela genial basada en el mejor libro y más genial de Goethe Las penas del joven Werther publicada trece años antes. Que yo leí trece veces antes de mis trece años ya en Madrid.
En su prefacio a Hyperión Hölderlin considera que sus contemporáneos no le comprenderán:
- « Unos van a leer mi novela preocupados por la moraleja los demás lo tomarán a la ligera ».
Y doce lineas después:
- « Me avergoncé de haber sobrevalorado de forma tan excesiva el posible juicio crítico ».
Creo que únicamente el desagradecido Goethe no le consideró santo de su devoción.
Hölderlin hubiera querido vivir en una sociedad libre cuya base hubiera sido el diálogo con Dios a través de la poesía:
La locura le esperaba en los meandros de esta quimera.
Furiosa e incivil en su arranque.
Benigna en su remate.
-« Escribía ¿para poder guardar su silencio? ».